Economía

Los ayuntamientos siguen haciendo caja: la recaudación del IBI sube un 60% desde el inicio de la crisis

Entre 2007 y 2014, los municipios han engordado en 5.000 millones sus ingresos anuales por el Impuesto de Bienes Inmuebles. La voracidad fiscal de los consistorios hace que sea el único impuesto que gane mucha recaudación en medio de los embates de la Gran Recesión.

La recaudación del IBI se ha elevado en 5.000 millones en lo que va de crisis.
La recaudación del IBI se ha elevado en 5.000 millones en lo que va de crisis. EFE

El Impuesto de Bienes Inmuebles es el único del marco tributario español cuyos ingresos han logrado dispararse durante el transcurso de la crisis. De acuerdo con los datos de Hacienda, entre 2007 y 2014 la recaudación por esta figura se catapultó prácticamente un 60 por ciento. Bueno, para ser exactos fue un 59,26 por ciento, desde los 7.267 millones de euros ingresados en 2007 hasta los 12.261 millones que recabaron los ayuntamientos por este concepto en 2014.

Un incremento de unos 5.000 millones que ciertamente explica por qué los municipios son el único nivel de la Administración que registra un superávit en sus cuentas, si bien es cierto que también tuvieron mucha más facilidad para ajustarse cerrando empresas y despidiendo personal.

En concreto, el año pasado las corporaciones locales acumularon un excedente presupuestario por valor de 5.662 millones de euros que viene a coincidir con el incremento de la recaudación del IBI y que ha resultado decisivo a la hora de recortar el elevadísimo déficit que sufren las Administraciones Públicas. Si no fuese por ese superávit del 0,53 por ciento del PIB, la misión de Montoro de reconducir las cuentas habría sido imposible, sobre todo con unas Comunidades completamente indisciplinadas y que han cerrado el 2014 con un agujero de 17.529 millones de euros, unos 1.600 millones más que en el ejercicio anterior a pesar de que tenían el compromiso de ajustarse en cerca de 5.000 millones.  

Por más que Hacienda subiese impuestos, la caja obtenida por la mayor parte de los tributos no ha conseguido elevarse más allá de unos pocos puntos porcentuales. La caída de la actividad, el desempleo, la inmersión en la economía b, la escasa inflación y los salarios más bajos mermaban todos los intentos de exprimir más al contribuyente. En cambio, privados de sus ingresos de la construcción, los municipios han sido capaces de ordeñar este impuesto como no se ha podido hacer con ningún otro. Y la explicación se antoja harto sencilla: no hay escape posible cuando se trata de la vivienda en propiedad.

Aprovechando esa circunstancia, se han subido los tipos, se han eliminado bonificaciones y se ha actualizado el catastro hasta el punto en que en ocasiones según la OCU no se respeta el límite legal del 50 por ciento de valor de mercado, máxime tras el hundimiento de los precios inmobiliarios.

Así no es de extrañar que entre 2007 y 2013 la caja del IBI haya ido subiendo a ritmos cercanos al 10 por ciento. La voracidad fiscal de los ayuntamientos no ha tenido freno. Tan sólo ha levantado un poco el pie en el 2014, un ejercicio en el que únicamente ha repuntado un 2,7 por ciento coincidiendo con la proximidad de las elecciones municipales.  

A juicio del FMI, de la OCDE y de la comisión de expertos que elaboró el informe de reforma fiscal, la tributación por el IBI es una de las más bajas de Europa. De modo que recomiendan al Gobierno reducir los impuestos que gravan las transacciones de la vivienda para en su lugar gravar más la propiedad. Justo lo que en la práctica se está haciendo. Es más, si se dispusiese de un sistema informático que actualizase las valoraciones catastrales de forma anual, los ingresos podrían subir aún más. Por si acaso, la Dirección General del Registro ya tiene preparada esta aplicación a la espera de que un día Hacienda decida ponerla en marcha en lo que en la práctica sería otra alza del IBI.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba