Economía

Varoufakis, Game Over: Tsipras hará cesiones a Merkel pero las someterá a referéndum

Tras ofrecer la cabeza de Varoufakis a Merkel, Tsipras prepara un programa de medidas para contentar a los acreedores. Además promete que someterá las propuestas a referéndum en la medida en que éstas se desvíen de su programa electoral.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, junto al titular de Finanzas, Yanis Varoufakis
El primer ministro griego, Alexis Tsipras, junto al titular de Finanzas, Yanis Varoufakis Gtres

El primer ministro heleno, Alexis Tsipras, no ha tenido otra escapatoria posible. De cara al siguiente Eurogrupo del 11 de mayo, prepara un paquete de medidas con las que contentar a sus acreedores de Bruselas. O eso o la quiebra en el próximo vencimiento que tiene que abonar al FMI a mediados de mayo por valor de unos 600 millones de euros. Entre las medidas que circulan por Atenas, se especula con un recorte de los suplementos de las pensiones más altas, acelerar el plan de privatizaciones y un impuesto al lujo y a los turistas de las islas de Santorini, Rodas y Mikonos.

¿Listo?, ¿por fin se acabó el melodrama griego? Pues va a ser que no. Tsipras se guardó un as en la manga. En su discurso a la nación, el primer ministro heleno explicó que cualquier conjunto de medidas que consensúe con la UE y que se desvíe de sus promesas electorales se someterá a referéndum. Aunque Tsipras no es tonto y sabe que casi el 71 por ciento de los griegos se muestra a favor de que se suscriba un acuerdo con Europa, un nuevo capítulo de emociones made in Greece está servido.

El primer ministro heleno anunció que espera alcanzar un acuerdo de mínimos antes de que acabe la semana y que quiere dejar para el final los asuntos más espinosos como la subida del IVA o el recorte de las pensiones. También insistió en que cualquier privatización que se efectúe sirva para financiar el sistema de Seguridad Social. Y cómo no volvió a hacer hincapié en la importancia de perseguir el contrabando de tabaco y alcohol.  

Dicho esto, reconoció que existían serias diferencias con la canciller Angela Merkel. Y no es de extrañar. Yanis Varoufakis, el ministro de Finanzas griego y experto en la teoría de juegos vivió este lunes su particular game over. La historia se repitió. Y como en tantas otras ocasiones durante la crisis del euro, Merkel sumó una nueva muesca en el revólver. La situación no se podía sostener. Desde hacía tiempo, el titular de la Hacienda germana y todopoderoso negociador, Wolfgang Schäuble, no podía siquiera entablar una conversación con Varoufakis. El desprecio del tudesco por este ministro con looks de Bruce Willis era evidente.  

Y la gota que colmó el vaso fue el Eurogrupo del pasado viernes en Riga. Allí reunidos, todos tomaron turnos para abroncarle mientras que el griego se enrocaba en que veía el vaso medio lleno. “Veo avances importantes en las negociaciones”, dijo a su salida para indignación de sus pares europeos.

Tan pronto como pisó suelo griego procedente de Riga, el polémico ministro se dirigió directamente del aeropuerto a la oficina de Tsipras. Según narran fuentes helenas, la conversación entre Varoufakis y su primer ministro se alargó durante horas. Ya en el domingo, Tsipras mantuvo contactos telefónicos con el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, y con la canciller Angela Merkel. Acto seguido, convocó a un cónclave con diversos miembros del Gobierno que se extendió durante unas cuatro horas y al que asistió Varoufakis. Y precisamente allí se gestó la decapitación del ministro de Finanzas griego en el altar de los acreedores europeos. Normal que ese mismo domingo Varoufakis twitease que todos los ministros del Eurogrupo le odian. 

Fuentes griegas sostienen que la razón de tamaño sacrificio reside en el próximo vencimiento de deuda, esta vez fechado a mediados de mayo. El Ejecutivo heleno tiene que hacer frente a una devolución al FMI del entorno de los 600 millones de euros. Privado de fondos, necesita un adelanto del rescate para entonces y por eso se ha mostrado dispuesto a ofrecer la cabeza de Varoufakis. Éste ha sido relegado de las negociaciones por el número dos del Ministerio de Exteriores, Euclid Tsakalotos, un graduado en Oxford en Económicas de un talante mucho más del gusto de Bruselas. En resumen, la idea consiste en formar un grupo negociador en el que participará Varoufakis pero del que ya no será la cara más visible. De hecho, su segundo en el Ministerio, Nikos Theochariakis, también dará un paso atrás en las discusiones para encargarse en su lugar de diseñar un plan para el crecimiento.

Y, curiosamente, en este nuevo grupo que liderará las negociaciones desempeñará un papel muy importante George Chouliarakis, cercano al vicepresidente Yannis Dragasakis y secretario de Syriza. En Grecia se interpreta este último movimiento como una forma de intentar conciliar las cesiones a Merkel con el ala dura del partido, muy reacio a adoptar más sacrificios.


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