Economía

No sólo España tiene problemas con las grandes infraestructuras: Berlín lleva más de 20 años intentando abrir un aeropuerto

El proyecto para el aeropuerto Willy Brandt de Berlín-Brandenburgo comenzó en 1991. Desde entonces, se han sucedido las querellas, las batallas para cambiar la legislación y los aplazamientos de la fecha de inauguración.

El aeropuerto de Berlín-Brandenburgo, bautizado con el nombre del político Willy Brandt (canciller de Alemania y alcalde de Berlín, entre otros cargos), ya tiene fecha de apertura: el 17 de marzo de 2013. Concretamente, es la tercera fecha de apertura del aeródromo que, se supone, debe jubilar a los aeropuertos berlineses de Tegel y Schönefeld. Se supone, porque de momento no va a hacerlo.

Willy Brandt debió abrir al tráfico aéreo en noviembre de 2011, fecha que después se trasladó al 3 de junio de este año. De hecho, los viajeros que hayan intentado reservar vuelos a Berlín para las vacaciones se habrán encontrado con el código BER, en vez de los habituales SFX (Schönefeld) y TXL (Tegel). A primeros de mayo, Dietmar Woidke, ministro de Interior del estado de Brandenburgo, afirmó que "no está claro cuándo abrirá el aeropuerto, si en agosto o en septiembre". De momento, ni agosto ni septiembre: marzo.

Nacimiento de un proyecto

En diciembre de 1991, con Berlín y Alemania recién unificados, Berlín y Brandemburgo se unen para construir un gran aeropuerto internacional que sustituirá a los tres que operan en ese momento: Tempelhof, Schönefeld y Tegel. Los dos estados federados crean para ello el holding BBF (Berlin Brandenburg Flughafen – Aeropuerto Berlín Brandenburgo), del que ambos son socios. Dos meses después, en enero de 1992, comienza la planificación del proyecto, que recibe el nombre BBI (Berlin Brandenburg International).

No es hasta junio de 1996 cuando el holding decide ampliar el aeropuerto de Schönefeld, al sureste de la ciudad, y dejar inoperativos Tegel y Tempelhof cuando Willy Brandt entre en funcionamiento. Sin embargo, habrá que esperar ocho años más, hasta agosto de 2004, para que el proyecto consiga el visto bueno y se fijen, por fin, los requisitos para la construcción.

Mientras tanto, se van acumulando las querellas de los residentes en las zonas que se verán afectadas por la actividad del aeropuerto. En 2005, un tribunal decide admitir la mayoría de las demandas, imponiendo una paralización de la obra hasta su decisión final. No hay que esperar demasiado: en marzo de 2006, este mismo tribunal autoriza en última instancia la construcción del aeropuerto, pero con requisitos más severos en cuanto a los niveles de ruido se refiere.

Primera piedra

Tras 16 años y medio de espera, en julio de 2008 se pone la primera piedra de la terminal del aeropuerto. Tres meses después, el aeródromo de Tempelhof, uno de los tres edificios nazis que todavía conserva la capital alemana – junto con la antigua sede de la Luftwaffe (actualmente, Ministerio de Hacienda) y el Estadio Olímpico –, deja de funcionar tras 85 años de servicio y se convierte en una atracción turística.

Pero un año después vuelven las trabas a la construcción y funcionamiento del Willy Brandt. Esta vez, legales: el estado de Brandenburgo, uno de los dos socios del holding, aprueba a través del Ministerio de Transporte una nueva normativa para los vuelos nocturnos. Esta legislación impone una fuerte restricción a los despegues y aterrizajes que se produzcan en la región entre medianoche y las 5 de la mañana, que quedan totalmente prohibidos excepto para Correos y el Gobierno y en casos de emergencia.

A mediados de 2010, los socios se ven obligados a hacer el primer cambio en la fecha de inauguración. En principio, Berlín y Brandenburgo debían estrenar su flamante aeropuerto internacional en noviembre de 2011 pero tuvieron que trasladar la apertura al 3 de junio de 2012.

Ese mismo año, vuelven las protestas. La Deutsche Flugsicherung, encargada del control del tráfico aéreo, presenta la primera propuesta de rutas aéreas. Los vecinos no están conformes, convocan manifestaciones para mostrar su descontento y los tribunales se llenan otra vez de demandas contra el proyecto.

La apertura, cada vez más cerca

Llegamos a 2011 y parece que los problemas se van resolviendo. En octubre del pasado año, el Tribunal Administrativo Federal 'afloja' las restricciones impuestas por el Ministerio de Transporte de Brandenburgo contra los vuelos nocturnos. Un problema menos.

Tres meses después, la Oficina de Supervisión Federal para el Control del Tráfico Aéreo fija las rutas de vuelo, siguiendo una propuesta de la Comisión de Reducción del Ruido. Esta Comisión está formada por representantes de las líneas aéreas y de los vecinos que se verían afectados por el funcionamiento del aeropuerto. Aunque consiguen llegar a un consenso, en algunos municipios siguen las protestas y se anuncian más acciones legales.

El aeropuerto Willy Brandt de Berlín-Brandenburgo ya es una realidad después de más de 20 años de contratiempos. Las compañías aéreas comienzan a incluir el código BER, correspondiente a este aeródromo, en las reservas para los vuelos posteriores al 3 de junio de 2012 y se pone en marcha una campaña publicitaria con imágenes del excanciller y exalcalde.

Todo está preparado para abrir al tráfico aéreo en la fecha prevista, hasta que el pasado 8 de mayo las autoridades anuncian un nuevo retraso. Esta vez, la culpa es de los sistemas contra incendios, por lo que parece que Berlín y Brandenburgo tendrán que alargar un poco más una espera que ya ha rebasado las dos décadas.


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