Desde la heterodoxia

¿Para cuándo troceamos los bancos?

Llevamos ya más de cinco años de crisis y la situación de la banca occidental, y la europea en particular, no solo no ha mejorado sino que es más vulnerable que nunca. ¿Se acuerdan ustedes de las declaraciones de políticos occidentales de distinto pelaje de poco menos que poner de rodillas a los banqueros tras las fechorías que cometieron? Aún recuerdo esa afirmación del ex presidente de la República francesa, Nicolás Sarkozy, auténtico bufón de corte, "si los bancos no cumplen las reglas del juego, utilizaré el arma atómica". Tal como algunos imaginamos en aquel momento, “rien de rien”, palabrería, fanfarronadas.

Es cierto, hubo honrosas excepciones, como Dinamarca o Islandia, donde los platos rotos, como corresponde a democracias integras y no a totalitarismos invertidos como el nuestro, lo pagaron los acreedores, e incluso la propia Alemania cuyo coste de los dos bancos malos alrededor del otrora WestLB, e Hypo Real State corre a cargo de los antiguos accionistas. Pero son las excepciones que confirman la regla.

La realidad a fecha de hoy, en 2013, es mucho peor que en 2008. La banca europea en su práctica totalidad sigue ocultándonos lo que tiene en el activo de sus balances, y la banca estadounidense sigue a lo suyo, jugar a la ruleta rusa en un intento desesperado por recapitalizarse, con la ayuda inestimable de la política monetaria de la Reserva Federal, todo un despropósito. Cuando estalle la actual burbuja en los mercados financieros, y estamos muy cerca, la crisis inmobiliaria será percibida como un juego de niños respecto a lo que se nos avecina. Y la cuenta atrás ya ha comenzado.

La ley Glass-Steagall del siglo XXI

Durante la crisis lo único que ha ocurrido es que el tamaño de muchos bancos es todavía mayor, y son más sistémicos que nunca. Pero empiezan a alzarse oírse voces, especialmente en Estados Unidos, pidiendo las reformas necesarias para evitar un nuevo desastre.

Ya comentamos en su momento como el 16 de mayo de este año, en el octogésimo aniversario de la introducción de la ley Glass Steagall por el senador Carter Glass en 1933, el senador demócrata por Iowa Tom Harkin introdujo en el Senado el proyecto de ley SB 985 para reinstituir esa misma Ley Bancaria de 1933. El proyecto de Harkin era la primera propuesta en serio para reestablecer la separación plena entre la banca comercial y la banca de inversión, lo que en sí mismo constituye un acontecimiento de suma importancia.

La banca estadounidense sigue jugando a la ruleta rusa en un intento desesperado por recapitalizarse, con la ayuda inestimable de la Fed

A pesar de su escasa acogida y pasar prácticamente desapercibida, un pequeño grupo bipartidista de senadores de los Estados Unidos presentó el jueves 11 de julio una legislación que trata de trocear los mega bancos de Wall Street mediante la separación de la actividad bancaria tradicional, de la de los servicios financieros de mayor riesgo. El proyecto de ley, denominado en inglés “21st Century Glass-Steagall”, algo así como la Ley Glass-Steagall del siglo 21, tiene un futuro incierto, pero muestra la frustración cada día mayor de diversos legisladores de que los bancos no han hecho otra cosa que crecer desde la crisis financiera de 2007-2009. Uno de los patrocinadores del proyecto, la senadora demócrata por Massachussets Elizabeth Warren afirmaba que "Los cuatro bancos más grandes ahora son un 30 por ciento más grandes de lo que lo eran hace apenas cinco años, y han continuado participando en prácticas peligrosas de riesgo que podrían una vez más poner nuestra economía en riesgo". Los otros patrocinadores son el senador republicano John McCain de Arizona, la senadora demócrata Maria Cantwell de Washington, y el senador Angus King, independiente por Maine.

Tras la crisis financiera, paralelo a las fanfarronadas de Sarkozy, en el país norteamericano se hicieron llamamientos para traer de vuelta la Glass-Steagall inmediatamente después de la crisis financiera. Sin embargo, el lobby bancario, ayudado por la administración Obama, impuso la reforma financiera de 2010 conocida como la ley Dodd-Frank que en realidad solo suponía poner límites a la toma de riesgos de Wall Street.

Bancos subvencionados y apalancados

Cinco años después el sistema bancario estadounidense está generando beneficios récord. Pero este repunte notable en los beneficios del sector financiero no es lo que parece. A pesar de todo lo que ha ocurrido desde el año 2008 su prosperidad actual refleja la persistencia de aquellos vicios que los llevaron a la crisis financiera. Por un lado, un exceso de operaciones en los mercados financieros, donde cuentan con la ayuda inestimable del pirómano Ben Bernanke, y, por otro, un alto grado de apalancamiento aderezado con subsidios implícitos a costa del contribuyente. Por cierto, de créditos a empresas y familias, al igual que aquí nada de nada.

Timothy Geithner, el ex secretario del Tesoro, un pájaro de mal agüero, en lugar de romper los bancos o restringir sus actividades más peligrosas, fue uno de los principales defensores de elevar los niveles de capital y de reducir los ratios de apalancamiento, “más capital” fue su respuesta.

Al fomentar una mayor consolidación en el sector bancario, los gobiernos occidentales crearon un pequeño grupo de élite respaldado por el contribuyente

Pero los bancos constituyen a fecha de hoy un problema todavía mayor. Una de las muchas ironías de la respuesta de los gobiernos a la crisis, entre ellos el nuestro, es que se acentuó en lugar de resolver el problema de riesgo moral “demasiado grandes para quebrar”. Al fomentar una mayor consolidación en el sector bancario los gobiernos occidentales crearon un pequeño grupo de élite bancario, en nuestro país en torno a tres grandes fichas, que pueden recaudar dinero más barato, porque todo el mundo sabe que están respaldadas por el contribuyente. Y esta es la única razón por la que en realidad se está impulsando en última instancia las ganancias de los bancos estadounidenses. Y qué ocurrirá cuando aumente la aversión al riesgo en los mercados financieros. Nada nuevo bajo el sol, con los peleles que nos desgobiernan por doquier no les quepa ninguna duda de que al ser todavía más sistémicos querrán sanearse de nuevo a nuestra costa. Realmente cobra pleno sentido ese dicho popular de “la banca siempre gana”.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba