Desde la heterodoxia

La pantomima del rescate bancario y de las auditorias independientes

El actual ejecutivo del PP consumó el 26 de junio su última fechoría, la solicitud del rescate de nuestro sistema bancario. Supone una socialización en toda regla de las multimillonarias pérdidas privadas provocadas por una élite financiera y política que, aún hoy, sin ningún tipo de rubor, sigue exigiendo sangre, sudor y lágrimas al resto de los ciudadanos. Dicho rescate, además, no valdrá para nada.

Para justificar la cuantía del rescate, pactada entre las élites políticas y financieras patrias y europeas, se aderezo la obra de teatro, al más puro estilo barroco español, con la pantomima de las auditorías “independientes” de Oliver Wyman y Roland Berger. Sus conclusiones, al igual que las dos reformas Guindos sobre el sector financiero, serán papel mojado en pocas semanas.

El rescate supondrá más deuda y déficit público

Tal como ya detallamos en un blog anterior, si bien no se sabe aún como se instrumentará el rescate bancario español, lo más probable es que sea el Mecanismo Europeo de Estabilidad, que entrará en vigor el 1 de julio de 2012, quien conceda el préstamo al FROB por un importe máximo de 100.000 millones de euros. Dicho préstamo computará como deuda pública e incrementará el déficit público, lo que exigirá ajustes fiscales adicionales hundiendo aún más nuestra actividad económica. La Unión Europea se convertirá en el acreedor preferente de nuestro país, por delante de todos aquellos que han comprado letras, bonos y obligaciones del Tesoro español.

Si se aplicara el mismo esquema de préstamos que en el caso del saneamiento bancario irlandés, y asumiendo unos tipos de interés entre el 3% y el 4%, el déficit público incrementaría este año entre 2.100 y 4.000 millones de euros, según las líneas de crédito finalmente concedidas oscilen entre 70.000 y 100.000 millones de euros.

De todas las alternativas posibles, el gobierno del PP ha elegido aquella que beneficia a la élite financiera, culpable del desaguisado, y a los acreedores extranjeros, que asumieron riesgos excesivos y se equivocaron. Todo ello se hará a costa de los ciudadanos que sufriremos más recortes salariales, desempleo, aumentos impositivos, copagos, en definitiva una brutal destrucción de renta que se verá acompañada con una aceleración en la caída de la riqueza.

Qué diferencia con la intervención del sector bancario sueco de 1992 donde antes de poner un duro de los contribuyentes se “estrujó” a los acreedores, y la gerencia fue de patitas a la calle. O que decir de la intervención del sistema bancario de Islandia en 2008, donde todo el coste lo pagaron los acreedores.

La pantomima de Oliver Wyman y Roland Berger

Las auditoras Oliver Wyman y Roland Berger hicieron una estimación del déficit de capital de todo el sistema financiero español a partir del balance de sus 14 entidades principales (Santander, BBVA, Popular, Sabadell, Bankinter, Caixabank, Bankia, Kutxabank, Ibercaja, Unicaja, Mare Nostrum, NovaGalicia, y Banco de Valencia). Para ello pusieron los balances de las entidades a prueba, desde una situación normal hasta un escenario muy adverso, en el supuesto de un colapso de la economía.

En el escenario adverso se asumió una caída del PIB en el período 2012-2014 del -6,5%, una tasa de paro que alcanzaría el 27,2% en 2014, un descenso del precio de la vivienda desde 2007 entre el 55%-60%, lo que supondría una caída adicional en el período 2012-2014 alrededor del 27%, y una caída del suelo de hasta el 90%. Según estos cálculos el déficit de capital del sistema bancario español oscilaría entre 51.000 y 62.000 millones de euros.

Mi previsión es que el cálculo final sobre necesidades de capital será muy superior al de las auditoras. ¿Por qué? En primer lugar porque utilizaron supuestos macroeconómicos muy alejados de un escenario adverso, y además emplearon supuestos finales sobre provisiones y beneficios irrisorios. Además las entidades han ocultado datos, tal como intuye Oliver Wyman. Conclusión: los resultados no son creíbles.

Supuestos macroeconómicos del escenario adverso

Lo que se denomina escenario adverso no deja de ser el escenario central de bastantes previsiones, entre ellas la mía, nada que ver con someter el balance y cuenta de resultados de las entidades a situaciones económicas extremas. Vayamos por partes.

¿Un descenso del PIB en tres años del 6,5% es adverso? ¿Saben estas auditoras cuánto ha caído el PIB en términos interanuales en Grecia, Portugal o Estonia, por ejemplo? ¡En algún caso más del 20%! Por lo tanto el supuesto de un descenso promedio del PIB alrededor del 2% no es un escenario adverso, sino que se puede considerar en la actual recesión de balances de nuestro país como el escenario base. En realidad se ajusta al nuestro.

¿Realmente el paro en el peor de los casos se iría al 27,2%’? JP Morgan en noviembre de 2011, antes de la aceleración de la caída del PIB de nuestro país, preveía aplicando la ley de Okun, una tasa de paro para España del 27% pero a finales de 2012. De nuevo las auditoras han adoptado un escenario base.

Consideran que desde máximos el precio de la vivienda podría caer entre un 55%-60% hasta 2014, lo que supondría un descenso adicional alrededor del 25%. Desconozco las métricas que han aplicado. Yo sí he hecho el cálculo y me sale bastante más. Para cuantificar cuanto puede caer la vivienda podemos utilizar dos métricas distintas. En la primera, utilizando un criterio de valoración bursátil, habría que tener en cuenta un Precio/Beneficios mediano, según alquileres y precio por metro cuadrado, al ser una serie temporal que históricamente revierte a la media. Otra alternativa es calcular el precio según la renta mediana de las familias españolas, serie que también revierte a la media. Según ambas medidas la caída desde máximos se situaría entre el 70%-80%. De nuevo se asume como escenario adverso algo que en muchas previsiones es un escenario base.

Respecto al suelo, la única valoración posible en un escenario adverso es según uso, es decir, todo aquel suelo que se “suponía” que iba a ser edificable pero es rústico vale cero. 

Beneficios estimados, provisiones, y excesos de capital

Pero la situación aún es todavía peor. Los resultados reales son mucho más negativos, ya que se basan en una serie cálculos finales sobre los cuales en el mejor de los casos deberíamos adoptar una postura escéptica. Según Oliver Wyman, por ejemplo, las pérdidas esperadas para los bancos españoles bajo el escenario adverso se situarían entre 253.000 y 274.000 millones de euros. Entonces, ¿cómo llegan a un déficit de capital entre 51.000 y 62.000 millones de euros? Adoptando una serie de supuestos sobre ciertas partidas.

La pérdida esperada se compensa con 98.000 millones de provisiones existentes. Pero, ¿con que se compensarán estas provisiones, y qué ocurre si continúa la salida de depósitos? El acudir a estas provisiones aceleraría las necesidades de capital. Todo un sinsentido.

Se asume una generación de beneficios en el sistema bancario español entre 64.000 y 68.000 millones de euros. ¿Cómo es posible cuando en 2012 en realidad ningún banco obtendrá beneficios, tal como prevén los analistas más reputados de la City o Wall Street? ¡Pero si la capitalización bursátil de todo el sector bancario español apenas llega a los 95.000 millones de Euros!

Los cálculos optimistas se aderezan especulando con que el sistema bancario español, absolutamente insolvente, dispone de un exceso de capital suplementario entre 33.000 y 39.000 millones. Se trata en definitiva de un ejercicio excesivamente optimista, muy alejado de un escenario adecuado de “stress test”. Y como tal será papel mojado en breves semanas. 


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba