Desde la heterodoxia

La heterodoxia frente a la falsedad de los argumentos económicos de Rajoy

En España el actual debate económico es muy pobre y presenta un encefalograma plano. La élite económica, el actual gobierno, y sus asesores académicos siguen miopes, imbuidos por las falsedades de sus argumentos. En base a ellos aplican el recetario neoclásico dominante bajo el cual se educaron. Como consecuencia la economía española se ve abocada en los próximos años a una depresión económica, que en términos técnicos se conoce como deflación por endeudamiento.

Frente a esta parálisis el mundo se mueve, discute, polemiza, y, en definitiva, avanza. Los días 11 y 12 de abril tuvo lugar en New York el vigésimo primer congreso anual sobre Hyman Minsky, padre de la hipótesis de inestabilidad financiera, bajo el título “Deuda, Déficits e Inestabilidad Financiera”, patrocinado conjuntamente por la Fundación Ford y el Instituto de Economía Levy. En junio tendrá lugar en Tianjin, China, la conferencia organizada por el Instituto de Economía Levy y el Centro de Estudios Políticos y Económicos de la Universidad de Nankai bajo el título “Minsky: la Fragilidad Financiera Global y el Desarrollo de las Finanzas Capitalistas”.

Entre los días 12 y 16 de abril se celebró en Berlín un importante simposio científico, bajo el título “Paradigma Perdido: Replanteamiento de la Economía y de la Política”, patrocinado por el Instituto por un Nuevo Pensamiento Económico, y que reunió a una buena parte de los más destacados economistas críticos o heterodoxos del mundo, entre ellos el australiano Steve Keen, premio Rovere de teoría económica por la capacidad de sus modelos matemáticos dinámicos para predecir la crisis financiera de 2008, o el economista jefe de Nomura, Richard Koo, el mayor experto en crisis de balances.

Todos estos encuentros giran alrededor de economistas cuyas teorías y modelos matemáticos permitieron pronosticar la actual crisis económica. Pues bien, todos ellos se oponen radicalmente a las medidas de austeridad y recortes de derechos sociales que han puesto en marcha unos gobiernos que siguen asesorados por los mismos economistas neoliberales que no sólo no vieron venir la crisis, sino que hasta cierto punto y en distinta medida fueron responsables de su estallido.

Keynesianos contra Keynesianos

En las dos últimas semanas destaca el enfrentamiento entre Steven Ken, matemático y postkeynesiano, y Paul Krugman, keynesiano de la síntesis, sobre el papel de la banca y el dinero. Steve Keen publicó hace poco más de una semana en su blog un resumen de su ponencia berlinesa. Esa publicación fue replicada por Krugman en su blog Debtwatch, y esa réplica ha desencadenado en unos pocos días una apasionada discusión teórica que ha reavivado la vieja polémica que hace cerca de 50 años enfrentó a los discípulos directos de Keynes en Cambridge, Reino Unido, con el “keynesianismo bastardo” de la “síntesis neoclásica” de Samuelson y sus alumnos norteamericanos de Cambridge, Massachusets.

Esta distinción es muy importante ya que los segundos, que son los keynesianos que se estudian en las universidades, forman parte de la ortodoxia y comparten gran parte de los principios esenciales falsos de las escuelas ortodoxas o neoliberales.

La falsedad de los argumentos económicos de Rajoy

Y de todas estas discusiones y análisis, en España qué. Pues más allá de ámbitos muy reducidos, nada de nada. Los ambientes políticos, económicos, y periodísticos dominantes nos siguen aburriendo con planteamientos y razonamientos económicos pérfidos. Lo peor para nuestra querida España es que son estos argumentos los que guían la política económica de Rajoy.

Los actuales dirigentes económicos españoles están totalmente despistados, más aún cuando realmente se creían que sus recetas eran las correctas, aquellas que el mercado debería valorar y premiar. Como no ha sido así, surge la improvisación, el desánimo, y el desasosiego.

Les propongo a los actuales gobernantes, como ya se está haciendo otros países, discutir y poner en cuestión ciertos “mitos” derivados de la aplicación elemental de sus argumentos económicos, y a partir de aquí reaccionar y cambiar.

Es total y absolutamente falso que un abaratamiento de los salarios y un empeoramiento de los derechos de los trabajadores mejoren nuestra competitividad y aumenten el crecimiento económico. A la hora de analizar la evolución del crecimiento económico es mucho más importante el efecto renta, según el cual la evolución de la actividad económica se explica mejor por las fluctuaciones de los ingresos y los cambios técnicos, que el efecto sustitución, que considera que el crecimiento económico se determina por la evolución de los precios y costes relativos de una economía.

En la actual crisis económica, la flexibilidad de precios y salarios es desestabilizadora ya que en vez de ayudar a enderezar la economía hacia el pleno empleo, en realidad reduce la demanda efectiva. La economía es dirigida por la demanda y no por las restricciones que dependen de la oferta. Al contrario que España, Alemania acaba de subir fuertemente los salarios, y Finlandia ha hecho en 2012 una reforma laboral tendente a proteger y aumentar los derechos de los trabajadores, al revés que ustedes.

Es totalmente falso que un aumento del ahorro público y privado genere un aumento de la inversión y actividad económica, y baje los tipos de interés. Al revés hunden la actividad económica, disminuyen los ingresos fiscales y las rentas de empresas y familias. Como corolario surgen dudas sobre la solvencia final de nuestra economía (paradoja del ahorro).

Por cierto, los asesores del gobierno deberían leerse el capítulo tres del informe bianual del FMI publicado la semana pasada bajo el título “Dealig with Household Debt”. En él se propone para España, Reino Unido, y Estados Unidos, la necesidad de reducir la deuda de las familias mediante quitas, estudiando diversas experiencias históricas, entre otras la HOLC de la Gran Depresión y la experiencia islandesa de 2008, la más reciente, y que de manera machacona venimos proponiendo en este blog.

Es totalmente y absolutamente falso que el aumento de las provisiones bancarias suponga un saneamiento de las entidades financieras. Ustedes han confundido saneamiento con requisitos de capital. Sólo se sanearán las entidades financieras cuando saquen los activos tóxicos del balance y sean la gerencia, los propietarios y los bonistas quienes paguen los platos rotos.

Les emplazo a un debate abierto sobre estas falsedades que han alimentado su reforma laboral, su política presupuestaria, y su reforma del sistema financiero. Ustedes, señor Rajoy, han elaborado una política económica encaminada a proteger a la élite financiera y a los acreedores extranjeros a costa de los españoles.


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