Desde la heterodoxia

Las falacias del estudio de BBVA sobre salarios

El último informe del BBVA sobre salarios pone de manifiesto la profunda crisis del pensamiento económico actual y los extendidos conflictos de intereses en universidades, centros de estudios y entre expertos académicos. El servicio de estudios que fue incapaz de prever la actual crisis sistémica, que sigue sin entender el papel de la deuda privada y la naturaleza endógena del dinero en la Gran Recesión, nos vuelve a ofrecer una vieja receta ideológica, vestida de aparente rigurosidad técnica, la cual, como veremos, es discutible.

Según dicho informe, recogido bajo el título ¿Puede la moderación salarial reducir los desequilibrios económicos?, con una bajada de sueldos podría comenzarse una especie de círculo virtuoso por el que el aumento del empleo daría lugar al incremento de rentas salariales y del PIB. Se trata de un estudio donde las hipótesis de partida utilizadas son falsas, y por lo tanto los resultados obtenidos profundamente erróneos. Se encuadra dentro de la tradición neoclásica, aquella que nos ha llevado a la peor crisis económica desde la Gran Depresión.

La crisis de visión en el pensamiento económico moderno

Hace casi quince años el economista e historiador del pensamiento económico Robert Heilbroner y su pupilo William Milberg publicaron un libro con un título muy sugerente, La crisis de visión en el pensamiento económico moderno. Siempre lo recomiendo, anticipaba el vacio intelectual y las falacias que había detrás de los elegantes modelos matemáticos de la economía neoclásica, y que nos ha llevado a la actual crisis sistémica.

Heilbroner y Milberg afirmaban en 1995 que una demoledora crisis, más amplia y profunda que nunca, estaba afectando a la teoría económica moderna. La crisis en cuestión era consecuencia de de la ausencia de una visión, de un conjunto de aquellos conceptos políticos y sociales compartidos, de los que depende, en última instancia, la economía. A la decadencia de la perspectiva económica le han seguido diversas tendencias cuyo denominador común era una impecable elegancia a la hora de exponer los términos, acompañada de una absoluta inoperancia en su aplicación práctica. El estudio de BBVA se encuadra dentro de esta ausencia de visión.

Los supuestos utilizados en el estudio

La clave para analizar estos estudios está siempre en los supuestos o hipótesis de partidautilizados. Y es aquí donde surgen los problemas. Trataré de explicar mis críticas a las hipótesis de partida utilizadas de una manera muy resumida.

Como puede verse en el anexo 1 del estudio se parte de una función de producción tradicional neoclásica (Cobb-Douglas) con posible sustitución entre capital y trabajo, en este caso con rendimientos a escala constantes. Estos supuestos son falsos, no se adaptan a la realidad de las empresas. De dicha función de producción los autores obtienen la relación asumida entre PIB y empleo, gráfico A1, y entre empleo y salarios, gráfico A.2.

En realidad la relación entre la cantidad de máquinas utilizadas y el número de trabajadores, por una parte, y el producto de la empresa por otra, son coeficientes técnicos fijos, al menos en tanto la empresa produzca por debajo de su capacidad práctica, es decir, la capacidad de producción tal como es cuantificada por los ingenieros. A partir de aquí la forma de las curvas de costes de las empresas, los procedimientos de fijación de los precios, y los determinantes del margen de beneficios, nada tiene que ver con las asumidas en el estudio.

Lamayor discrepancia se produce sobre la forma de la curva de demanda de trabajo. Para los autores del estudio, dado un gasto autónomo real, existe una relación negativa entre el nivel del salario real y la demanda de trabajo de las empresas. Por el contrario, para aquellos que defendemos el principio de demanda efectiva, bajo unos supuestos microeconómicos realistas, existe una relación positiva entre el nivel del salario real y la demanda de trabajo de las empresas. Un aumento del salario real comporta un desplazamiento a lo largo de la curva de demanda efectiva de trabajo, de manera que la subida del salario real acarrea por tanto un nivel de ocupación más elevado. Esta relación positiva es paradójica. Lo que es cierto para una empresa, puede ser falso a nivel macroeconómico. Es la paradoja kaleckiana de costes.

Las recomendaciones de los autores, la disminución del salario real llevará en realidad a una subida del margen de beneficios por unidad vendida, pero la masa de beneficios totales no cambia en modo alguno, mientras que la renta nacional, ventas y empleo global disminuirán. La propuesta de recortes salariales hecha por los autores acabaría siendo contraproducente, aceleraría la espiral deflacionista y hundiría rápidamente el sector bancario,en el cual ellos trabajan. Y la deflación por deuda, les aseguro que es el peor de los males posible. Ah, disculpen, estos autores aún no se han enterado aún que estamos en una recesión de balances.


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