Desde la heterodoxia

La economía global se desmorona

De nuevo la realidad vuelve a contradecir las previsiones económicas del "establishment". Los bancos de inversión, distintos organismos multilaterales, gobiernos o fundaciones neoconservadoras bien financiadas prometían que 2014 sería el año definitivo del despegue del crecimiento económico global, tras experimentar Occidente una profunda crisis sistémica.

Pero la realidad es muy tozuda. Estados Unidos ha registrado un crecimiento económico negativo en el primer semestre del año, la Unión Europea vuelve a entrar en recesión, el crecimiento económico de Japón se hunde en el segundo trimestre, y en España el Instituto Nacional de Estadística continúa haciendo artes malabares. El crecimiento del PIB real patrio en el segundo trimestre del año solo es posible con una fuerte contracción del deflactor, es decir, de los precios. Si fuera ésta la razón, el PIB nominal estaría contrayéndose, como en el 2013, recogiendo así una profunda deflación por deuda. Seguimos apostando que habrá una fuerte revisión a la baja del PIB real del 2013, o tratarán de maquillarlo de nuevo vía deflactor. Ya veremos. Da igual, la foto es la misma, en nuestro país ¡no hay recuperación alguna!

Como consecuencia nos estamos aproximando a nuestro escenario central, el inicio de la Segunda Fase de la Gran Recesión(2014-2016). Desde estas líneas hemos explicado hasta la extenuación que nuestra auténtica preocupación es el estallido de la actual burbuja financiera, que pondrá de nuevo encima de la mesa el origen y causa de la crisis, un brutal volumen de deuda impagable, la insolvencia del sistema bancario occidental, y la concentración de riqueza en unas pocas manos. En el caso español supondrá una crisis de deuda soberana y de balanza de pagos que ya detallamos en su momento.

Rescatando y enriqueciendo a la superclase

La política económica implementada en la mayoría de las democracias occidentales desde el inicio de la actual crisis sistémica se diseñó, y continúa dibujándose, al margen de la defensa de los intereses de la ciudadanía. Se empeña en reconstituir el sistema existente con el objetivo último de favorecer de manera permanente a la clase dominante, los más ricos, los intereses corporativos, mientras que dejan a los ciudadanos, especialmente a los más pobres, con una sensación de impotencia y desesperación política.

Para ello el "establishment" propuso dos líneas básicas de política económica que constituyen una cínica perversión de las mismas. Por un lado, una política monetaria expansiva al servicio exclusivo de las élites, especialmente las bancarias, como venimos denunciando desde estas líneas. Se trata de una nueva droga de diseño de consecuencias tremendamente dañinas. Da una sensación de tranquilidad y protección cuando en realidad lo único que genera es un estado de nirvana, una mera ilusión óptica, vía inflación de activos. En esas estamos ahora.

Por otro lado se está produciendo una brutal expansión de la deuda pública en la práctica totalidad de las democracias occidentales. Detrás de ello no se pretende sostener el empleo, los ingresos, las pensiones, la seguridad de una vivienda, tener unos estándares salariales mínimos, o el derecho a una educación digna como elemento de mejora social. Sólo se está incrementando la deuda públicapara financiar a terceros, sanear sus desaguisados, pero no a todos, sólo a la élite.

Las investigaciones del Banco de Inglaterra

La única institución relevante que está presentado suficiente investigación contra la actual ortodoxia es el Banco de Inglaterra a través de sus Boletines Trimestrales. Otra cosa bien distinta es que su actual gobernador, Mark Carney, escuche y actúe en consecuencia. Pero al menos la investigación aportada por el servicio de estudios del Banco de Inglaterra es clara.

De dicha investigación surgen varias ideas clave, algunas obviamente no reconocidas tan abiertamente ya que al fin y al cabo quien la hace trabaja para un Banco Central cuya cúpula es profundamente entusiasta de la actual política monetaria, la expansión cuantitativa. Explícitamente se señala en diferentes investigaciones, véanse los dos últimos boletines trimestrales, que la actual política monetaria sólo genera burbujas financieras e inmobiliarias sin afectar a la economía real.

Implícitamente se deduce que detrás de la huida hacia delante de la ruta establecida por las elites bancarias y sus apéndices políticos se encuentran los Bancos Centrales. Continúan inyectado liquidez masiva para que sigan manteniendo el status quo del sistema bancario actual, en vez de intervenirlos de una vez por todas. Con esa liquidez sólo se originan burbujas e inflaciones de activos, y ya vamos por la tercera.

Abiertamente dichas investigaciones señalan además dos aspectos que desde este blog hace tiempo defendemos. Primero que el dinero es endógeno, es decir, por mucho que se multiplique el tamaño del banco central si no circula el dinero dicha expansión no afectará a la economía real, como así está siendo. Segundo, la actual política monetaria aumenta las desigualdades. En definitiva, el olor nauseabundo de una política monetaria que genera burbujas y aumenta las desigualdades, representa el caldo de cultivo para el desarrollo de la Segunda Fase de la Gran Recesión (2014-2016) que prevemos.


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