Desde la heterodoxia

Reflexiones sobre Europa (II)

En el blog anterior concluíamos que el problema de fondo no era la falta de voluntad de los acreedores para interpretar honestamente la situación sobre el terreno en países como Grecia o España. Es mucho peor, especialmente teniendo en cuenta la insistencia de Alemania en no cancelar las deudas griegas, a pesar de que hoy ya es un hecho aceptado que sin una quita de deuda Grecia es simplemente inviable. ¿Entonces qué hay detrás? Simplemente, la subyugación de los países deudores (sur de Europa) a los países acreedores (bloque alemán)

Desde estas líneas ya detallamos incluso como en realidad los países del sur de Europa pueden estar subsidiando a Alemania. Déjenme introducir, a partir de una excelente pieza de Zero Hedge, los argumentos de Bernard Connolly, economista británico que trabajó durante muchos años en la Comisión Europea, donde fue jefe de la unidad responsable del Sistema Monetario Europeo y de política monetaria. Familiarizado con lo que la llegada del euro podía generar, plasmó de manera provocativa sus ideas en un libro The Rotten Heart of Europe: The Dirty War for Europe's Money, a negative treatment of the European Exchange Rate Mechanism, que además de provocar su expulsión de la Comisión, los eurócratas se tomaron muy a la ligera.

Los países europeos centrales exigen que lo que ellos denominan los enfermos de Europa permanezcan y mantengan al viejo continente en un estado de agitación perpetua

En este libro Bernard introduce unas primeras pinceladas de su euroescepticismo, que posteriormente culminó, ya dentro del sector privado, en un informe del 30 de mayo de 2008, pocos meses antes de la actual crisis sistémica. El estudio titulado Euro: Drive or Drivendetalla, de una manera anticipativa, la razón por la que ahora Grecia, que ha renunciado a su soberanía, está a punto del colapso total. Presenta los que pueden ser los verdaderos motivos detrás de crisis perpetua de Europa. Específicamente detalla por qué los países europeos centrales exigen que lo que ellos denominan los enfermos de Europa, Grecia es sólo el primero de muchos, permanezcan y mantengan al viejo continente en un estado de agitación perpetua.

Euro: drive or driven

Echemos un rápido vistazo a algunos de los puntos más destacados del mismo. En primer lugar, Bernard sostiene que la crisis global es el resultado de una mala asignación intertemporal, donde los bancos centrales están en el centro de dicho proceso, las continuas burbujas que se generan desde 1998. De ello ya hemos hablado largo y tendido. Ha habido un juego Ponzi global. En Europa, la situación se intensifica por el falso mito de que los saldos de las balanzas por cuenta corriente no importan en una unión monetaria. Como corolario, la Unión Monetaria Europea genera la mayor burbuja crediticia de todas las existentes. Por lo tanto, la Unión Monetaria implica desde su constitución, según Bernard, una profunda inestabilidad económica.

Cuando la burbuja de crédito colapsó a nivel global, ello significó el hundimiento de la demanda interna en los países deficitarios, entre ellos los países del sur de la zona euro –recuerden el análisis de Richard Koo–. En ausencia de apoyo a la demanda interna, los países afectados se verán forzados a una mejora de las exportaciones netas a través de la mejora de la competitividad. Mientras que en países como los Estados Unidos y Gran Bretaña, esto ocurrió a través de ladepreciación de sus monedas, en la zona del euro no fue así.

Siguiendo a Obstfeld y Rogoff, si el ajuste de la balanza por cuenta corriente hubiese sido repentino, de golpe, inmediatamente después del colapso de la vivienda, en los Estados Unidos hubiera sido necesaria una depreciación del tipo de cambio efectivo del 65%. Se deriva de plantear un efecto lineal entre el tamaño del déficit por cuenta corriente en relación con el tamaño del sector de bienes comerciables. Para los cuatro grandes países con déficit de la zona euro los movimientos del tipo de cambio real necesarios hubieran sido los siguientes: Grecia, 94%; España, 55%; Portugal, 36%; Italia, 9%; Francia, 15%.

Para países como Grecia o España que tienen individualmente poca influencia política, era muy difícil obtener del BCE bajos tipos de interés y un euro débil

El papel del BCE

Ello significaba enormes diferenciales de inflación requerida entre los distintos bloques dentro de la zona del euro. Pero el BCE trató inicialmente de mantener la inflación de la zona euro en el 2%, sin ningún cambio en el euro. Para países como Grecia o España que tienen individualmente poca influencia política, era muy difícil obtener del BCE bajos tipos de interés y un euro débil. Sin embargo, sin un plan de rescate del BCE, las economías vulnerables se enfrentaban a una catástrofe. Si bien se prohibía inicialmente una toma de control de la deuda pública de un país por parte del BCE, no se prohibían transferencias adicionales para apoyar el gasto privado.

El BCE de esta manera se dedicó a apoyar masivamente a algunos sistemas bancarios mediante la aceptación de garantías o colaterales de peor calidad, en algunos casos auténtica basura. Ello está ayudando a los bancos alemanes, franceses, italianos, holandeses, belgas, españoles,… Pero en realidad se está utilizando el papel de Mario Draghi como excusa para extender el poder del bloque acreedor ymantener la hegemonía de la superclase bancaria a cambio de más sacrificios a los deudores. Recuerden como ahogó al sistema bancario griego mediante una decisión unilateral en contra de la misma independencia del regulador europeo. Y Rajoy y el resto de políticos del Sur –triste papel de Tsipras– sin enterarse o, peor aún, en genuflexión.


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