Desde la heterodoxia

Sí, Rajoy, hay alternativas a su desastre

Durante las últimas semanas desde el gobierno y sus satélites tratan de introducir en la ciudadanía dos ideas completamente falsas. En primer lugar, no hay alternativa a sus medidas económicas. Basta con echar una ojeada a los mercados financieros para comprobar la falacia de dicha afirmación. Sólo desde sus mentiras, su ineficacia, y una incapacidad sin límites para entender mínimamente lo que está pasando se puede plantear semejante aseveración. En segundo lugar, los españoles han vivido muy por encima de sus posibilidades y ahora toca sangre, sudor, y lágrimas. De nuevo desconocen quienes han llevado a este país a un endeudamiento neto externo récord: el sistema financiero y las grandes empresas no financieras. De esto último hablaremos en otro blog.

Existe una política económica alternativa que requiere forzosamente hacer frente a una serie de élites que nos han llevado a la situación actual, si bien previamente repasaremos brevemente la reacción de los mercados a la llegada al poder de Mariano Rajoy, por un lado, y de François Hollande, por otro.

Los mercados, Rajoy y Hollande

Desde que llegó Rajoy y empezó a implementar sus medidas de política económica, imbuidas por una ideología rancia, la prima de riesgo ha pasado de 300 puntos básicos, o un diferencial de un 3% respecto al bono alemán equivalente, a 600 puntos básicos, es decir, un 6%, lo que es absolutamente insostenible. Además, y esto ha pasado desapercibido para muchos economistas y analistas, la curva del Tesoro español desde los 2 años a los 30 años está plana alrededor del 7%. Ambos hechos reflejan una idea muy clara: existe un riesgo de quiebra de la deuda soberana de España, y nuestro país se encamina a una dura recesión o depresión económica. En este contexto los beneficios empresariales estimados se hunden, y con ello la bolsa.

Por el contrario, desde que accedió Hollande al Elíseo, y a pesar de una mayor deuda pública sobre PIB, la prima de riesgo francesa se ha reducido casi a la mitad, desde 150 puntos básicos hasta los 85 actuales, y su curva del Tesoro tiene pendiente positiva. Francia se está financiando a mínimos históricos, y no hay expectativas de recesión-depresión.

François Hollande ha hecho exactamente lo contrario a Rajoy: anuló la subida del IVA, buscó una imposición fiscal progresiva, en un país dotado ya con importantes recursos fiscales, y suprimió el retraso en la edad de jubilación. Los mercados lanzan un mensaje muy sencillo: ¡es el crecimiento, estúpidos! Con recesión económica prolongada la carga de la deuda se vuelve insostenible señor Rajoy.

Política económica alternativa

El actual ejecutivo diseñó y aprobó, bajo un diagnóstico erróneo, una reforma laboral que se cebaba con los trabajadores, una política presupuestaria fuertemente restrictiva, y dos reformas del sistema financiero, que protegían a una élite quebrada. Finalmente ha tenido que pedir ayuda, en primer lugar, para un rescate bancario, cuyas cifras finales serán muy superiores a los 100.000 millones de euros, y, posiblemente, acabará solicitando en breve un rescate total. Bajo la hoja de ruta de Rajoy y compañía los mercados han sido inmisericordes con nuestro país.

Nuestras propuestas alternativas son claras y concisas:

Propuesta 1.- Intervención del sistema bancario español a costa de gerencia, propietarios y acreedores. La banca presenta un problema de solvencia, y se ha convertido en un sumidero de dinero público. Resulta imprescindible detener esta sangría de fondos hacía un sistema financiero que no cumple el papel social que tiene asignado, entre ellos, los concedidos a España para el rescate bancario.

Se aparca en un banco malo los activos tóxicos, que se comprarán muy por debajo de valor en libros, no hay que malgastar el dinero de los contribuyentes. Además la gerencia, los propietarios y los acreedores pagarán los platos rotos. Los primeros yéndose a la calle sin nada, y en su caso pasando por los tribunales. Los propietarios y acreedores asumiendo íntegramente las pérdidas. Sólo se garantizarán los depósitos, los bonos se van transformando en capital por orden de prelación sufriendo la correspondiente quita. Y después de ello, si hace falta, que el Estado entre como accionista. Siempre que se ha hecho así, las cosas han vuelto a la normalidad con relativa rapidez. Véanse los ejemplos de Islandia en 2008 o Suecia en 1992.

Propuesta 2.- Reestructuración de la deuda privada de las familias. El gobierno podría, a la vez que sanea el sistema financiero, reducir el valor facial de ciertas hipotecas a un nivel que los propietarios de casas pudieran permitírselo, evitando ejecuciones masivas de las mismas. Ello reduciría la deuda de las familias. Según nuestros cálculos, mediante modelos autorregresivos VAR bivariantes y trivariantes, una quita de deuda privada del 20% incrementaría el PIB en un 0,8% y reduciría la prima de riesgo en 150 puntos básicos.

Propuesta 3.- Limitar el poder de los bancos para generar dinero. Debemos exigir a nuestros políticos que pongan fin al poder ilimitado de la banca para generar dinero, incrementar irracionalmente la deuda y retroalimentar inflaciones de activos. Se deben incrementar las reservas para los distintos instrumentos de financiación de los bancos privados. Debemos volver a una separación entre bancos comerciales y banca de inversión. Es necesario limitar el papel de la aceleración de la deuda en la conducción de burbujas. Para ello hay que reducir el atractivo de la especulación apalancada en los precios de los activos, pero sin ahogar la demanda de deuda para inversión. Ya comentamos propuestas en este sentido.

Propuesta 4.- Rebajar el coste financiero de la deuda soberana de España. Para ello el BCE debería comprar en primario deuda española mediante su monetización. Lo que ha hecho hasta ahora, comprar en secundario e inyectar barra libre de liquidez a los bancos no vale para nada, al estar en trampa de la liquidez. Es bien sabido que el art. 123 del BCE prohíbe el señoriaje por el temor alemán a la hiperinflación, pero debería modificarse. Una alternativa sería que el BCE prestara al BEI al 0,10% y éste a los Estados al 0,15%, se trata de la propuesta del otrora ministro de economía francés Michael Rocard.

A partir de esta propuesta, que abarataría brutalmente la carga financiera, se podría incrementar el gasto social y desarrollar programas de inversión pública muy específicos, centrados en energía, transporte, educación, investigación y desarrollo, e infraestructuras de tratamiento del agua.

Como puede observar señor Rajoy ninguna de estas propuestas ha sido planteada por ustedes. Inténtenlo, le garantizó que darán mejores resultados, y además evitarán el conflicto social en ciernes, y todos, incluido usted, viviríamos mejor y más tranquilos.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba