Desde la heterodoxia

España 2012, la tormenta perfecta

Me temo, y ojalá me equivoque, que en 2012 los mercados financieros atacarán sin piedad a nuestra querida España. La razón es muy sencilla, a lo largo de este año en la Eurozona se activará y retroalimentará un círculo vicioso, donde nuestro país constituye sin duda alguna el eslabón más débil.

La combinación de una austeridad brutal junto a las amplias necesidades de capital de un sistema financiero totalmente zombi acabará provocando una tormenta perfecta, que se traducirá en una profunda recesión económica y ataques especulativos contra nuestra deuda soberana y corporativa.

Austeridad excesiva

Las medidas de austeridad fiscal implementadas por las autoridades económicas europeas, junto a los recortes salariales y al empeoramiento de las condiciones laborales, son los responsables últimos de la recesión económica en la que ya está inmersa la Eurozona.

Estas recetas, auspiciadas desde Alemania y el BCE, lo único que pretenden es que los distintos acreedores, tanto de la deuda soberana como de la deuda corporativa, especialmente bancaria, cobren íntegramente sus inversiones. Sin embargo, estas apuestas implícitamente llevaban asociadas una asunción de riesgo excesivo. Y en algún momento, cuando ya sea tarde y la situación se vuelva insostenible, estos bonistas asumirán la correspondiente quita.

En los programas de austeridad fiscal hay una parte de necesidad. Los vencimientos de deuda que hay que refinanciar en la eurozona en 2012 se aproximan a los 850.000 millones de euros, de los cuales alrededor de 130.000 millones corresponden a nuestro país. Sin embargo, también hay un componente ideológico, “se debe adelgazar el Estado ineficiente”, braman en nuestro país aquellos en cuyas autonomías ha habido un mayor despilfarro, sino saqueo de lo público.

Si bien es necesario administrar diligentemente el dinero público, tratar desesperadamente de cumplir con el equilibrio presupuestario en los siguientes años simplemente es una locura. La reducción del déficit público se puede hacer cuando el sector privado está bien y tiene acceso al crédito. Pero el sector privado está mal, con una deuda que no va a poder pagar, el dinero no corre y, si la cosa sigue igual, la crisis se resolverá como la japonesa de finales de los años ochenta: con una depresión de aúpa que se prolongará más de lo necesario.

La banca está zombi

Hace unos meses un conocido inversor estadounidense en la carta semanal a sus clientes señalaba: “el sistema financiero europeo está repleto de deuda y activos tóxicos, y los bancos europeos más grandes están casi tan apalancados como Lehman Brothers lo estaba cuando se derrumbó”.

Las necesidades de capital de la banca europea son muy elevadas. Para recapitalizarse los bancos suelen tener dos vías. Pueden acudir al mercado de capitales, pero en el momento actual este grifo está totalmente cerrado. Alternativamente se pueden recapitalizar con sus propios beneficios mientras reducen el tamaño de su balance, plagado de activos tóxicos, lo que técnicamente se conoce como desapalancamiento. Pero a la vez, necesariamente van cerrando el grifo del crédito a familias y empresas. Digámoslo claramente, mientras la banca no garantice de una vez por todas sus solvencia, ni va prestar ni prestará.

El papel de los Bancos Centrales

Los Bancos Centrales, tanto el Banco Central Europeo como Banco de España, son los principales responsables de la actual situación de la banca europea y española. Fracasaron en su labor de supervisión de la banca, jugaron un papel muy activo en la defensa última de los acreedores, como por ejemplo en el rescate de Irlanda, y de manera entusiasta son los que más braman por la austeridad fiscal y los recortes salariales.

Su última perla, la masiva inyección de liquidez del BCE al sistema bancario europeo de finales de 2011. Con ello se pretendía resolver temporalmente los problemas de liquidez, solvencia y financiación de la banca europea, a cambio de unas garantías totalmente dudosas de valores para los que actualmente no hay mercado.

España: efecto retroalimentación

En España en 2012 se activarán conjuntamente dos canales de retroalimentación de la crisis económica y financiera. En el primero de ellos, tal como prevén bancos de inversión como JP Morgan o Goldman Sachs, la contracción económica derivada de un excesivo ajuste fiscal se traducirá en una recesión económica y un incumplimiento del déficit público –ambas entidades estiman que el déficit público se situará por encima del 5,5% en 2012. Si ello obliga a ajustes fiscales adicionales, habrá de nuevo menos crecimiento que impedirá el cumplimiento del déficit, iniciándose así un círculo vicioso.

En el segundo canal de retroalimentación de la crisis, la recesión económica derivada de la aplicación de medidas de austeridad fiscal y ajustes salariales, reducirá el margen de los bancos y aumentará la mora de los mismos. Como consecuencia necesitarán más capital y aún cerrarán más el grifo, y así sucesivamente. En un contexto de aumentos impositivos, descensos salariales, y ausencia de crédito, la recesión económica de España se intensificará.

Los mercados huelen la sangre

Ante todo los mercados financieros son especulativos y el objetivo último es ganar dinero. Si encuentran una inconsistencia actuarán sin piedad. Y nuestra querida España presenta todas las papeletas para que sufra un ataque especulativo.

La retroalimentación de los dos canales descritos con anterioridad se acelerará si el mercado especula contra nuestra deuda soberana y eleva la carga financiera, en un contexto de crecimiento económico negativo, a un nivel que la haga insostenible. Este proceso ya ha empezado. Ojalá me equivoque y estas reflexiones simplemente sean consecuencia de una pesadilla provocada por una mala digestión típica de estas fechas.


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