Desde la heterodoxia

Desmontando las mentiras de la austeridad

La ortodoxia económica dominante ha sido incapaz de hacer un diagnóstico razonable de lo que está pasando; pero además, y esto es mucho más grave, las pruebas que ha aportado para determinar las causas de la actual crisis sistémica, y justificar así sus medidas de política económica, estaban manipuladas.

Nos referimos al artículo publicado en 2010 por los economistas Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff bajo el título“Growth in a Time of Debt”, en español “El Crecimiento en una Época de Deuda”, centrado exclusivamente en las consecuencias de la deuda pública, y cuyos resultados han  servido como un baluarte intelectual en apoyo de las políticas de austeridad.

Fue utilizado por George Osborne para justificar las políticas de austeridad implementadas en Reino Unido por el gobierno de David Cameron. También, el que fuera candidato a la vicepresidencia de los Estados Unidos por el partido republicano, Paul Ryan, citó específicamente este trabajo de Reinhart y  Rogoff en su propuesta de presupuestos para 2013,  “The Path to Prosperity: A Blueprint for American Renewal”, algo así como "El camino hacia la prosperidad: Un plan para la renovación de América".

El hecho de que sus resultados estén equivocados debería llevar a aquellos que defienden e implementan los duros ajustes fiscales a reevaluar y abandonar el programa de austeridad. No se preocupen, no lo harán. Simplemente están trazando una hoja de ruta guiada por sus principios ideológicos y los intereses de la clase dominante, la bancaria.

Los errores de Reinhart y Rogoff  

Los economistas Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff, ambos adscritos a la universidad de Harvard, analizaban en su artículo “Growth in a Time of Debt”, para una muestra amplia muestra de países desarrollados, desde la Segunda Guerra Mundial, la relación entre deuda pública y crecimiento económico. Concluían que los países con una deuda pública superior al 90 por ciento del producto interno bruto sufrían posteriormente una intensa ralentización en su crecimiento económico, concretamente una contracción promedio próxima al -0,1% anual.

La semana pasada los economistas Thomas Herndon, Michael Ash y Robert Pollin, adscritos a la Universidad de Massachusetts, dieron buena cuenta de las chapuzas de sus correligionarios de Harvard. En su artículo Does High Public Debt Consistently Stifle Economic Growth? A Critique of Reinhart and Rogoff”, en español algo así como “¿La elevada deuda pública ahoga de manera consistente el crecimiento económico? Una crítica de Reinhart y Rogoff ", los académicos de Massachusetts descubren en el trabajo de sus colegas de Harvard importantes errores de codificación, la exclusión selectiva de datos disponibles, y la ponderación no convencional de las estadísticas relevantes que resumen el trabajo. Como consecuencia, el artículo de Reinhart y Rogoff llegaba a falsas conclusiones a la hora de analizar la relación entre la deuda pública y el crecimiento del PIB entre 20 economías avanzadas en el período de post-guerra.

Los nuevos cálculos tras corregir los errores

Los profesores de Massachusetts encuentran que cuando se calcula correctamente, la tasa de crecimiento promedio del crecimiento económico real de los países cuya deuda pública supera el 90 por ciento de su PIB es en realidad un 2,2%, no el -0,1%  publicado por Reinhart y Rogoff. Es decir, contrariamente a lo defendido por los adalides de la austeridad, el crecimiento medio del PIB de países cuya deuda pública sobre PIB es superior al 90 por ciento no es dramáticamente diferente respecto a los países cuyos ratios de deuda pública sobre PIB son inferiores a ese contorno de alerta.

Los autores también muestran cómo la relación entre la deuda pública y el PIB varía significativamente según el plazo y el país. En general, la evidencia contradice la afirmación u opinión de Reinhart y Rogoff, quienes reclamaban haber identificado un importante hecho estilizado, “que las cargas de deuda pública superior al 90 por ciento del PIB reducirían constantemente el crecimiento del PIB”.

Tras estos resultados no les quedó más remedio a los economistas de Harvard, Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff, que reconocer públicamente que habían cometido un error en su artículo de 2010, ampliamente utilizado por los partidos conservadores de Europa y Estados Unidos para justificar políticas fiscales restrictivas en plena recesión de balances como la actual. Pero a pesar de ello Reinhart y Rogoff siguieron defendiendo las conclusiones de su documento de 2010 afirmando que "en una mirada superficial" el nuevo estudio de sus correligionarios de Massachusetts también revela desaceleración del crecimiento en los países con una deuda excesiva, aspecto totalmente rechazado por los académicos de Massachusetts. El profesor Michael Ash afirmó tajante que sus cálculos muestran una suave moderación en el crecimiento económico de los países con deuda pública superior al 90 por ciento del PIB, y no el estancamiento o descenso que se ve en el estudio de Reinhart y Rogoff.

La austeridad de Rajoy invalidada

¿Cuáles son las lecciones para nuestra querida España? Una muy sencilla: en un contexto de recesión de balances privados come el actual la política presupuestaria de Rajoy es un suicidio. Y él y su ejecutivo son los únicos responsables del deterioro económico que vive nuestro país desde su llegada al poder. 2012 fue mucho peor que 2011, 2013 será aún más infame que 2012, y 2014 será crítico, si, como prevemos, en los siguientes meses se incrementa la aversión al riesgo en los mercados financieros.

Al final, la implementación de estas políticas económicas, en contra de la evidencia empírica, tiene efectos dañinos sobre la ciudadanía, nos afecta a todos. Estamos hablando de personas con nombres y apellidos, con familias, ilusiones, amigos que lo están perdiendo todo. Pero les da igual, son insensibles, y, algunos de ellos, con sus declaraciones, simplemente miserables. 


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba