OPINIÓN

China prepara el asalto al cetro del poder global (I)

Cuando el valor del dólar comience a cuestionarse, las naciones que tienen dólares, y deuda en dólares, sentirán que el endeudamiento de Estados Unidos es un peligro mundial.

China prepara el asalto al cetro del poder global (I).
China prepara el asalto al cetro del poder global (I). EFE

Ya está decidido. China prepara el asalto final al cetro del poder global económico. La necesidad aprieta. Si lo hace de manera inteligente, sibilina, y no duden que lo harán, será el principio del fin de la hegemonía estadounidense. Los rusos, los indios, los cataríes, hasta los alemanes e ingleses ya se han ido preparando y posicionando para este cambio de poder. ¿Y nosotros? Ya saben, “distraídos” por y con el “procés”, posiblemente instigado desde fuera por aquellos que en realidad están inmersos en estos juegos geoestratégicos globales.

¿A partir de qué nivel el volumen de deuda de un país, como porcentaje de su PIB, se hace insostenible?

Para poder entender por qué estamos próximos al asalto final de China al cetro del poder global tenemos qué responder a una pregunta básica. ¿A partir de qué nivel el volumen de deuda de un país, como porcentaje de su PIB, se hace insostenible? Obviamente no hay una cifra mágica. Estados Unidos y China tienen grandes deudas y nadie las ha rehusado todavía. Por el momento, los Estados Unidos pueden cargar con una ingente cantidad de deuda porque todos necesitan dólares para comprar petróleo y materias primas varias. Y China puede también tener un volumen enorme de deuda porque todos necesitan yuanes para comprar bienes cuya producción fue desviada a China por nuestros “espabilados líderes globalistas”. ¡Cómo se debe estar descojonando Deng Xiaoping desde su tumba!

Una pregunta, básica, elemental, ¿qué ocurre con la demanda y las deudas en dólares si el petróleo comienza a negociarse cada vez menos en la moneda estadounidense? ¡Pues claro, el apetito por el dólar disminuirá! A partir de ese momento el mundo comenzará a ver la deuda de los Estados Unidos bajo una óptica y prisma diferentes. Ah, por cierto, esta es la auténtica razón por la que los Estados Unidos incluyen a distintos países en el eje mundial, porque éstos no querían pagar, o no pagan ya, las materias primas en dólares. Pero, China es otra cosa.

La debilidad de China es la base de su fortaleza futura

China tiene un volumen de deuda enorme, y las autoridades del gigante asiático no han conseguido controlar el crecimiento de esa deuda. Los intentos por desinflar su burbuja de deuda inmobiliaria no han surgido efecto y sus préstamos bancarios en la sombra están fuera de control. Se puede afirmar, sin ánimo a equivocarnos, que las autoridades monetarias y económicas chinas no controlan el nivel de deuda acumulada por los gobiernos provinciales, sus vehículos financieros no contabilizados, los bancos regionales, los promotores inmobiliarios y el vasto comercio, en gran medida no regulado, de vehículos de gestión patrimonial.

¿Qué pueden hacer las autoridades chinas? Si ya tienen un gran problema de deuda y saben que una gran parte de la misma es de muy difícil cobro, especialmente en caso de otra crisis bancaria mundial, entonces una alternativa muy tentadora sería hacer que el mundo acepte que puedes cargar con más deuda, con mucha más. ¿Y qué podría ayudar a convencer al mundo? Muy sencillo, que el mundo demande aún más su divisa, y que fuera la más deseada. ¡Elemental querido Watson! En ese caso todo sería de color de rosa.

La mejor manera que tiene el gobierno chino de evitar una implosión de deuda doméstica es hacer que el Yuan se convierta en un rival de facto del dólar como moneda de reserva mundial

Por lo tanto, el objetivo chino desde hace mucho tiempo es hacer del yuan una moneda internacional importante en la que China, y Hong Kong en particular, han estado trabajando durante años. Y es ahora cuando adquiere una importancia y urgencia mucho mayor. La mejor manera que tiene el gobierno chino de evitar una implosión de deuda doméstica, políticamente desastrosa, es hacer que el Yuan se use como moneda de pago y liquidación para el petróleo y, posteriormente, convertirse en un rival de facto del dólar como moneda de reserva mundial.

Muchos analistas sugieren que China no arriesgara tal ruptura con Estados Unidos. Para ello braman como principal argumento que el gigante asiático “tiene enormes tenencias de deuda estadounidense”, de manera que al final los chinos prefieren trabajar junto con el dólar. Pero eso ya es imposible. Desde el momento en que una serie de países se aleje del dólar como moneda de pago y cobro en las operaciones comerciales internacionales habrá un impulso que los chinos no podrán controlar. La cooperación entre el dólar y el yuan será una quimera.

¿Y qué pasa entonces con las tenencias chinas de deuda estadounidense? Es obvio, ¡nada!, ya que las ventajas de evitar una implosión de la deuda interna y proyectar el Yuan al escenario del centro mundial superarán las pérdidas.

El premio gordo, el cetro del poder

Pero hay algo todavía más excitante para un chino, empezar a imaginar un escenario donde el dólar comienza a parecer vulnerable. Cuando su valor comience a cuestionarse, las naciones que tienen dólares, y deuda en dólares, sentirán que el endeudamiento endeble de Estados Unidos es un peligro mundial. Culparán de ello a Estados Unidos. Entonces llegará China y a un mundo al borde de una crisis sistémica, la Segunda Fase de la Gran Recesión, les dirá, “no teman ustedes, hemos pensado en el futuro y podemos ofrecerle el uso de una nueva moneda, respaldada por oro, no por papelitos de deuda”. China podrá ofrecer un relato de su ascenso al cetro no como un acto agresivo, no como un intento de desestabilizar el mundo, sino como un intento de salvaguardarlo del colapso de unos Estados Unidos internamente divididos, corruptos, agresivos y endeudados.

Los bancos ingleses ya se han posicionado y tienen su presencia en Hong-Kong y Shanghái

El declive de América sería si ello cuajara tanto financiero como político. Financiero, debido a un reposicionamiento de lo que el mundo piensa sobre la carga de la deuda de Estados Unidos, y por lo tanto de su confianza y necesidad del dólar. Político, porque Estados Unidos se ha acostumbrado a hacer cumplir su política exterior a través de sanciones y embargos. Pero una vez que el petróleo y otros bienes, y las naciones que comercian en ellos, ya no necesiten el dólar, y no tengan que usar bancos de compensación o de custodia estadounidenses, entonces este poder se evapora. Si les sirve de referencia, los bancos ingleses ya se han posicionado y tienen su presencia en Hong-Kong y Shanghái. Y eso es lo que ya han empezado a hacer los principales bancos de Estados Unidos. Obviamente los estadounidenses lo saben y no se van a quedar quietos esperando que ello ocurra.

En el próximo blog veremos cómo y qué países se han posicionado ya para este cambio de divisa global, y quiénes serán los países más perjudicados por este cambio en el tablero de ajedrez global. Aquí, por estos lares, sin embargo, seguimos distraídos con el “procés”.


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