Desconfíen siempre del Gobierno

Triunfalismo comercial exterior

No cabe duda de que si algo en lo referente a la economía comienza a enviar señales de que las cosas están cambiando, es el sector exterior. El déficit comercial de redujo casi en un 40% durante el pasado 2012 y el por cuenta corriente, que incluye la importante partida de servicios que prestamos al exterior, más de un 70% en el mismo periodo. Lo que va de año incide en esa tendencia, que nos está permitiendo reducir nuestro endeudamiento privado exterior, porque el público continúa creciendo, y así el déficit comercial se ha reducido casi un 80% y el por cuenta corriente en casi un 120%, con lo que, este último, ha pasado a arrojar saldo positivo, es decir: superávit. 

Sin embargo, conviene no caer en el triunfalismo, porque puede que estemos agotando la tendencia que nos ha traido hasta aquí y dado que el sector público tardará mucho en colaborar al crecimiento económico, a la vista de lo que cuesta reducir el déficit, conviene reflexionar sobre nuestras debilidades. 

Mejores precios pasados....

El aumento de los volúmenes de exportación e importación en los dos años anteriores al actual, 2011 y 2012, porque en cantidades ambas magnitudes crecían o lo que es lo mismo: vendíamos y comprábamos más cosas, arrojaban, sin embargo, un saldo a nuestro favor fruto del diferente ajuste de los precios interiores y exteriores. Mientras nuestros precios para la exportación subieron en un 4,7% y un 2% en 2011 y 2012, respectivamente, los de la importación lo hicieron en un 8,4% y un 4,6%, para esos mismos dos años y en el mismo orden anterior. Es decir, nuestros precios estaban más contenidos, lo que facilitó que las cantidades ingresadas, ya medidas en efectivo, crecieran más que las pagadas, igualmente medidas en efectivo. Como todo comercio, salvo el de algunos bienes, es sensiblemente inverso al movimiento de los precios, nuestros volúmenes de venta se iban continuamente incrementando, lo que era una magnífica tendencia por positiva. El diferencial de precios era una muestra del fuerte esfuerzo realizado por los españoles en términos de productividad renunciando a rentas salariales y empresariales, para poder competir.

...no aseguran mejores precios futuros

Sin embargo, 2013, que evoluciona positivamente, arroja un decrecimiento de los precios para exportación del 2,8% frente al de los precios de importación del 3,8%. Ahora no competimos con una menor inflación, sino con una menor deflación. O dicho de otro modo: nuestros precios, ahora que estamos deflacionistas en Europa, caen menos que los de nuestros competidores. 

No me tengan por pájaro de mal agüero, ni piensen eso de que poco dura la alegría en casa del pobre. No se trata de eso. Las cosas en materia de comercio exterior se están haciendo bien, pero el magnífico crecimiento del saldo por cuenta corriente en 2012 antes apuntado, casi un 120%, se ha reducido a un 55% en lo que va de año y aunque tasas tan altas de crecimiento son difíciles de mantener de manera prolongada durante mucho tiempo, incidir en lo que nos está pasando con anticipación siempre es positivo para ir corrigiendo lo que sea menester corregir. No vaya a ser que luego nos preguntemos, cómo es posible que haya pasado lo que ha pasado cuando íbamos tan bien. Recuerden nuestro sector financiero o nuestro superávit público de 2006: ¿dónde quedaron?


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba