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La maquinaria mediática de Florentino comienza la campaña de acoso y derribo contra Ancelotti con Zidane 'calentando'

Programas y blogs afines a la línea editorial del club han sembrado dudas sobre la validez de un Carletto que ha pasado de genio a demonio. Zidane 'calienta' en la banda esperando su turno.

Carlo Ancelotti, centro de todas las críticas en el Real Madrid.
Carlo Ancelotti, centro de todas las críticas en el Real Madrid.

Cuando Carlo Ancelotti arribó a Madrid, un buen amigo le advirtió sobre la prensa: "Te elogiará sin medida en la victoria y te despellejará sin piedad en la derrota". Pero a Carletto, que ha visto de todo en sus años en los banquillos, le inquietó más otra cosa que escuchó en aquella cena: "El presidente tiene mucho poder en varios medios".

Quizás por eso no le sorprenda el cambio de escenario que se ha operado a su alrededor en los últimos meses. Después de llegar de Marruecos, tras proclamarse campeones del mundo de clubes, el madridismo estaba eufórico y la renovación de Carletto era casi 'obligatoria'. El italiano venía de enlazar una racha de victorias adornada con un juego majestuoso que desató los elogios de la prensa hasta niveles sonrojantes: llegaron a comparar a este Real Madrid con el Barcelona de Guardiola. Coincidían esos días felices con la afable aparición de Carletto en los programa radiofónicos nocturnos, allá por octubre y noviembre.

Pero han pasado los meses y la popularidad de Ancelotti ha perdido muchos enteros. Especialmente en los despachos del Santiago Bernabéu. Florentino contrató al italiano como una solución transitoria entre la crispada marcha de Mourinho y la ilusionante apuesta por Zidane. Un técnico cordial de perfil bajo para aplacar la tensión generada por Mourinho tras su política de 'tierra quemada' en sus últimos días. Pero el italiano ha pasado de solución a problema y ahora no puede disimular que su incómoda presencia le estorba. La conquista de la Décima 'obligó' a Florentino a mantenerle en el banquillo tras el gol de Sergio Ramos. Admirado por el vestuario y respaldado por la afición, la permanencia era innegociable. Además, Zidane debía resolver contratiempos logísticos con el colegio de entrenadores.

Florentino contrató al italiano como una solución transitoria entre la crispada marcha de Mourinho y la ilusionante apuesta por Zidane y ahora no puede disimular que su incómoda presencia le estorba

Sin embargo, ahora Ancelotti comienza a 'estorbar' en los planes de Florentino, quien colecciona argumentos que poder echarle en cara. La junta directiva de Florentino se ha mostrado en varias ocasiones en contra de la permanencia del italiano. La derrota ante el Atlético, y la racha de seis partidos sin ganar a los de Simeone esta temporada, colmaron la paciencia de los dirigentes blancos, que en alguno de los casos más beligerantes secundaba la idea de finiquitar la relación con el técnico antes incluso de junio. Las dudas, que tienen más que ver con la política ejecutiva del club que con los deméritos deportivos de alguien que suma Copa de Europa, Copa del Rey, Mundial de Clubes y Supercopa de Europa en año y medio, han comenzado a calar en el sector más voluble de la afición.

Los medios del 'régimen' florentinista han comenzado la campaña de acoso y derribo contra Carlo Ancelotti. Empezando por su programa de cabecera, el único al que Florentino concede entrevistas, que advertía tras el empate ante el Villareal que el italiano era "el único señalado por el Bernabéu". Entre los numerosos errores que los medios de línea editorial presidencialista achacan a Carletto se encuentra la falta de ideas del equipo, la falta de intensidad, la anarquía táctica, o incluso la falta de disciplina y la existencia de demasiados días libres.

Además critican la decisión de "quitar a Isco y poner a Illarramendi. ¡Así quería ganar el partido!". Es curioso que no se critique a Ancelotti por el auténtico error, el del primer cambio (Jesé por Lucas Silva) que hizo que el Real Madrid perdiese el mando del partido. Entre el minuto 71 y el 78, en que Ancelotti deshizo el primer cambio sacando a otro mediocentro para recuperar el equilibrio en la medular, se produjo una secuencia de hechos que invitan a pensar que Carletto acertó reforzando su líne del centro del campo con la entada de Illarramendi: Asenjo realizó dos grandes paradas a Cristiano en el minuto 69 y en el 71. Segundos después Ancelotti decidió sustituir a Lucas Silva por Jesé, dejando desguarnecido a un Kroos que estaba físicamente muy justo. En los siguientes minutos el Villarreal se hizo con el balón. A consecuencias de ello el Real Madrid vio peligrar el empate. En el minuto 74 Campbell lanzó con rosca desde lejos, dos después, Carvajal vio la amarilla, y en el 77 Vietto se plantó ante Casillas, pero se escurrió. Comenzaron los pitos en el Bernabéu y entonces el técnico deshizo su error con el primer cambio y sacó a Illarramendi para acompañar a Kroos y recuperar el mediocampo. Pero el sustituido fue Isco y eso no vende.

El verdadero error de Ancelotti no fue suplir a Isco por Illarramendi para recuperar el mediocampo, su fallo fue quitar a Lucas Silva para dar entrada a Jesé perdiendo la medular. Pero hablar de fútbol no vende 

La beligerancia de la Blogosfera Florentiniana y resto de medios afines al 'régimen' no ha sorprendido a Ancelotti, que sabe que a día de hoy sólo tiene una posibilidad de cumplir su contrato en el Real Madrid, hacer lo que no ha hecho nadie hasta el momento: encadenar dos títulos de Champions. Zinedine Zidane calienta esperando un turno que se antoja inminente. El sueño de Florentino, presentar a Zizou como el Guardiola blanco, está más cerca. Mientras, Ancelotti ha vuelto a cenar varias veces con aquel amigo. Buen amigo, notable periodista...


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