Deportes

La encrucijada de Cristiano: el físico falla, es infeliz y el público le enfila

El jugador portugués no pasa por su mejor momento deportivo, afectado además por una mala situación personal que está lastrando su rendimiento. Siempre necesitado de cariño, se ha topado con una relación fría con Florentino Pérez.

Cristiano, en el partido contra el Schalke.
Cristiano, en el partido contra el Schalke. Gtres

El partido no ha comenzado y Cristiano ya tiene su primer sobresalto. Cuando su nombre suena por los altavoces los pitos inundan el Bernabéu. No acostumbra el luso a nada que no sea ser querido, más aún, ser venerado. Antes de empezar a jugar ya está el astro con la mosca detrás de la oreja. A partir de ahí, casi todo va a ir a peor.

Pero ¿por qué los pitos? El tiempo que ha pasado Cristiano en el Madrid ha estado más cuajado de luces que de sombras y, sin embargo, nunca se quita del todo su condición de sospechoso. No es la primera vez que el público la toma con el portugués, con mucha más frecuencia de lo que se supondría en un jugador tan desequilibrante. La clave está en que, como pasa con el resto, un jugador no se mide solo por lo que ocurre en el terreno de juego. Cristiano proyecta una imagen narcisista y chulesca que irrita al personal. Cuando los resultados salen, el público se rinde a sus pies; cuando se tuerce, es de los primeros en ser señalados.

La gestualidad de Cristiano ha sido uno de los lastres que le acompañan en su carrera como futbolista. Constan varios intentos de enmendarse, incluso épocas más o menos largas en los que parecía apaciguado, pero en este 2015 ha vuelto a su peor versión, la quejumbrosa y un poco infantil. El cambio de año llegó con un Madrid pletórico y Cristiano ganando el Balón de Oro, pero en la ceremonia del premio ya se vislumbraron cosas que explican el enfado que tiene el delantero con el mundo, que, además, está repercutiendo negativamente en su desempeño futbolístico.

El 12 de enero, en Zúrich, Cristiano dijo querer un cuarto Balón de Oro para igualar a Messi. Su hijo correteaba por el escenario y todo parecía en calma hasta que, para sorpresa de los presentes, expelió un grito de guerra que no cuadraba mucho en un evento de etiqueta. Una anécdota sí, pero una que dibuja con claridad el tipo de actitud que tiene el portugués ante determinadas cosas.

En la gala se representó por vez primera la ruptura de su relación con Irina Shayk. La modelo rusa había sido su pareja durante el tiempo en el que Cristiano estaba más calmado, más estable. Parecían definitivamente atrás aquellas salidas de pata de banco en las que la estrella decía que la gente le tenía “envidia” por ser “más guapo, más rico y mejor jugador”. Su ausencia en Zúrich dio paso a unos rumores que no tardaron en confirmarse. El entorno comenta que el jugador ha notado emocionalmente la ruptura, lo está pasando mal.

Su entorno asegura que la ruptura con Irina Shayk le está afectando mucho

Contaba Guti esta semana en ‘El Chiringuito’ que cuando él rompió su matrimonio pasó dos años tomando antidepresivos hasta que consiguió retomar la estabilidad plena. Los procesos psicológicos son diferentes en cada persona, pero sería absurdo negar que la ruptura de una relación larga, como la que tuvo Cristiano con Irina, no deja huellas.

Su situación personal ha tenido ramificaciones indeseadas, algunas de ellas públicas y muy escrutadas. A principios del mes de febrero, el mismo día en el que el Madrid fue vapuleado por el Atlético (4-0) Cristiano celebró su 30 cumpleaños por todo lo alto. Los futbolistas son, para bien y para mal, personajes públicos y este tipo de cuestiones siempre están vinculadas a los resultados. Sientan mucho peor cuando el equipo no da el nivel.

La fiesta fue ampliamente publicitada por un cantante arribista llamado Kevin Roldan, y buena parte del madridismo entendió como una afrenta que los jugadores montasen un festival el mismo día en el que el equipo era humillado por uno de sus grandes rivales. El público utiliza el fútbol como forma de evasión y no es inusual que aficionados se queden sin cenar por los disgustos que da el balompié. Ni que decir tiene que el contraste entre a frustración del hincha y la fiesta de los profesionales genera un estado de malestar que antes o después termina por brotar. En ocasiones, por medio de pitos a los futbolistas.

Y es que el juego no acompaña. El Madrid ha pegado un bajón, primero de juego, finalmente también de resultados, en el que no se salva ningún jugador. Tampoco Cristiano, que aunque marcase dos goles contra el Schalke que dieron la eliminatoria a los blancos no lleva en este 2015 un ritmo similar al del inicio de temporada. Ha marcado nueve goles en el año, y recientemente ha vuelto a ver portería con asiduidad –marcó al Schalke en la ida, dos en la vuelta, al Villarreal y al Elche- pero da la sensación de que no encuentra puerta con la frecuencia de antaño. Su participación en otras facetas del juego, además, es escasa. Bien es cierto que el equipo se ha roto y no genera fútbol ofensivo, lo cual es una losa importante para un delantero, pero tampoco parece que él esté en un momento de forma para cambiar la dinámica de sus compañeros, que es lo que se pide en un jugador que ha ganado tres balones de oro.

Como siempre pasa, la desdicha de Cristiano se acrecienta con la gloria de Messi. El jugador portugués nunca rehúsa a mirarse en el espejo de su rival, un proceso que le envalentona cuando se ve por encima, pero también le hunde cuando se considera por debajo. Es evidente que, ahora mismo, el argentino vuela. Hasta el punto de haberle igualado en la clasificación por el pichichi, algo que hace solo tres meses parecía una empresa imposible para el barcelonista. En la jornada 18 la diferencia a favor del madridista era de diez goles, ocho partidos después se ha desvanecido.

En el partido contra el Schalke, quizá el peor del Madrid en muchos años, se representaron muchos de los mohines que hoy en día acompañan a Cristiano. La cosa empezó con silbidos del público, y a partir de ahí, a pesar de los dos goles, la situación no fue a mejor. Cuando marcó el primero, en lugar de hacer la representación de siempre (salto con las piernas abiertas, mostrarse el dorsal, grito de guerra) decidió sacar un poco de rabia y se puso a levantar el brazo y señalar con el dedo a quién sabe dónde. Cómo sería la cosa para que Coentrao, uno de sus mejores amigos en el vestuario, fuese a calmarle para que no fuese a peor su celebración.

Siguió el partido, marcó otro gol y se mostró muy descontento con el juego del equipo. Unas imágenes de televisión muestran al portugués diciéndole a Benzema en repetidas ocasiones “¡qué vergüenza!”. Se supone que estaba muy enfadado con el desempeño del equipo, pues él mismo ya había cumplido con sus dos tantos. Y solo eso, porque las estadísticas demuestran que el portugués no fue contra el Schalke un tipo muy activo, más bien al contrario, de todos los jugadores que disputaron los 90 minutos fue el que menos corrió, con 10,2 kilómetros. Uno menos, por ejemplo, que el vituperado Bale.

Tampoco ayuda que su estado físico no sea el mejor. Tiene ya 30 años y arrastra una tendinitis rotuliana, una lesión que en los deportistas profesionales tiende a hacerse crónica. El Madrid ya ha amortizado la inversión de 96 millones de euros hecha hace cinco años y podría plantearse incluso la salida del jugador si llega una oferta acorde con su estatus. 

Como guinda al pastel, el final del encuentro. Casillas ejerció de capitán y consideró que es en los malos momentos cuando más hay que dar la cara. Apremió a sus compañeros a acudir al medio del campo para aguantar los pitos del respetable, un gesto que, a Cristiano, no gustó de primeras. Terminó, eso sí, haciéndole caso con cara de pocos amigos.

Cristiano no quiere explicarse. Ha decidido que de aquí al final de la temporada su silencio será la norma. Su entorno cuenta que está muy enfadado por la publicidad que se ha hecho de la fiesta de cumpleaños y que por eso se va a negar a hablar con los medios. Esto, que en las ligas más profesionales del mundo sería imposible, podrá cumplirlo sin problemas en la liga española. Podría contar su versión, intentar dar una entrevista y expresar qué pasa por su cabeza y por qué cree él que el equipo está exhausto. Pero no lo hará.

Cristiano está incómodo en el Madrid. Pasará a la historia como uno de los mejores jugadores que ha vestido esa camiseta, y él siempre tendrá al equipo blanco como la parte nuclear de su carrera, pero la imagen general, en momentos de ofuscación, no se suele ver con claridad. Además, la estrella madridista requiere una atención y un cariño que no siempre es posible, lo cual le ha llevado en ocasiones a malas relaciones con algunos compañeros y frialdad con el club, especialmente con el presidente.

Cristiano, siempre necesitado de cariño, tiene una relación muy fría con Florentino Pérez

La relación entre Florentino Pérez y Cristiano no es fluida y tiene varios momentos de tensión que el luso no está dispuesto a olvidar. En 2012 el luso exigió una subida de sueldo que solo llegaría una temporada más tarde. En aquella reunión, muy tensa, el presidente llegó a decirle que si le llevaba 500 millones de euros de traspaso él fichaba a Messi y se olvidaba. Nada peor para el luso que ponerle encima de la mesa a su opuesto deportivo.

No ha sido la única disensión que ha tenido la pareja. Hace poco Florentino le dijo que tenía que ayudar a Bale, su último fichaje de campanillas, a ser Balón de Oro. La ambición de Cristiano no se sitúa en un plano en el que esté entre sus objetivos que ese premio lo gane cualquier otro que no sea él, por lo que el requerimiento del presidente lo único que ha conseguido es alejarle más aún del hombre que más veces ha tirado del carro del Madrid en el último lustro.

Cristiano es uno más en el fallo multiorgánico del equipo. Siempre aportará en la faceta futbolística, como ha demostrado contra el Schalke, pero el equipo necesita más de su estrella para alcanzar sus objetivos. Para volver a ser el que fue necesita cambios drásticos en muchas facetas diferentes. Si vuelve el mejor Cristiano, las aspiraciones del Madrid crecen. Está en su mano conseguirlo. 


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba