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Lo que ocultan la yihad de los rallies y los periodistas de cámara: "Subnormales mal colocados, faltones, drogadictos, insultos, amenazas"

No todo es bravuconería, matonismo y cerrazón en el mundillo de los rallies. La mayoría parece tener alergia a cualquier comentario sobre la evidente falta de seguridad que demasiadas veces ha desembocado ya en heridos y muertos.

Sin embargo, hay muchos aficionados a este deporte sensatos y coherentes. La yihad de los rallies, chillona, hace todo el ruido del mundo. Y algún veterano periodista de cámara, con intereses espurios que van más allá, mucho más allá, de la información objetiva, lo tapa todo.

"Me harté de subnormales mal colocados, faltones, drogadictos, insultos, amenazas, neutralizaciones por mala colocación ¿dónde estaba en aquél momento, cuando realmente hacía falta, el buen aficionado...?"

Pero no cuela. Y menos cuando a estos ultras de las cunetas y la pluma empiezan a darles la réplica otros aficionados que cuentan de primera mano lo que ellos pretenden ocultar.

Por ejemplo, Dani Vallejo, miembro de Vallejo Racing, escudería gallega con reconocida reputación en el mundo del rally nacional. Sus mensajes en Twitter son contundentes:

Y en su siguiente tuit, Vallejo reproduce un texto escrito en un foro especializado que no tiene desperdicio:

Son reflexiones estremecedoras de un buen conocedor de los rallies. Alguien a quien la yihad y los periodistas de bufanda no le pueden echar en cara desconocimiento afirma, entre otras cosas:

"Los medios pueden decir misa. Ellos no son los que atropellan a la gente. A la gente tampoco la atropellan los pilotos, las atropella su inconsciencia, su mala educación y su chulería".

"Los aficionados, lo único que podemos hacer, es colocarnos bien y no dar por culo"

"Me harté de subnormales mal colocados, faltones, drogadictos, insultos, amenazas, neutralizaciones por mala colocación ¿dónde estaba en aquél momento, cuando realmente hacía falta, el buen aficionado...? Yo siempre, aunque no fuese conmigo, he colaborado y he discutido por el buen orden de todo aquél sitio donde he estado. Eso es en lo que hay que gastar energías. Eso es lo poquísimo (que es mucho) que podemos hacer".

"Hay un problema muy grave, aunque no lo parezca. Como no se ponga coto cada vez va a ser más difícil obtener los permisos y autorizaciones para un evento de esta magnitud. Olvidáos de los medios. El primer paso hay que darlo desde dentro".

"Los aficionados, lo único que podemos hacer, es colocarnos bien y no dar por culo. Algo tan simple y lo que cuesta llevarlo a cabo. Años llevo diciéndolo. Cada vez peor, cada vez peor... y nada".

En la misma línea está escrito un artículo de la web especializada curuxarallye.info. Son seis puntos resumidos en un concepto que el autor del texto repite varias veces y que tan poco practican muchos actores del mundo del rally: "autocrítica".

"La verdad es que el mortal accidente sucedido en el rallyesprint de Miengo es noticia. Y lo es nos guste o no", reconoce.

"La verdad, es que no se lo ponemos nada fácil. Por Twitter he visto insultos y amenazas que rayaban en lo delictivo. Desde luego eran una auténtica vergüenza. Por comentarios como estos estamos dando la imagen de que, además del riesgo controlado, la mala educación es intrínseca a este deporte", señala.

"Autocrítica. Es lo que más he echado en falta estos días en mi timeline. Todos, y yo el primero, hemos estado mal colocados alguna vez en una prueba deportiva. Todos, y yo el primero, hemos cambiado de sitio tras haber sudado frío tras un susto".

"Ayudemos a los informadores que desconocen nuestro mundo. Tuitear constantemente «+rallye -fútbol» no ayuda en dar una imagen positiva de nuestro deporte".

¿Quiénes así opinan también serán insultados gravemente por la yihad del rally? ¿Será tildados de carroñeros por algún periodista tan especializado como silente? Veremos...


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