Deportes

El Real Madrid desprecia y deja solo en la despedida a Casillas, el portero más legendario de su historia

Iker Casillas se despidió entre lágrimas y solo. Nadie del Real Madrid acompañó al portero más legendario y al futbolista más laureado de la historia del club.

Casillas llora durante su despedida, este domingo en la sala de prensa del Bernabéu.
Casillas llora durante su despedida, este domingo en la sala de prensa del Bernabéu. EFE

Iker Casillas ya no está. Se ha ido como un cualquiera, leyendo entre lágrimas un emotivo discurso y sin un sólo representante del que se autoproclama mejor club del mundo acompañando -aunque sólo sea por educación- al portero más legendario y el futbolista más laureado de su historia. Una vergüenza.

Con sus defectos, con los muchos errores que ha cometido en los últimos meses, Casillas no es uno más. Y, sin embargo, ha abandonado el club de toda su vida como un mindundi. Con nocturnidad -el comunicado oficial se publicó a las diez de la noche de un caluroso sábado veraniego- y con alevosía, mucha alevosía.

“Allá donde vaya seguiré gritando Hala Madrid”

Iker no ha querido a Florentino Pérez ni nadie de su directiva a su lado, no le ha dado la gana de regalarles una foto falsa, pero es más que preocupante que no haya nadie en el club capaz de reconducir la situación y plantear un escenario alternativo que al menos disimulara tanta frialdad: un escenario con todos los trofeos ganados por Iker, una foto con esas copas en la propia sala o en el campo... En definitiva, algo un poco más solemne y menos patético, algo acorde con el personaje excepcional que se va. No fue así.

El guardameta español despidió este domingo entre lágrimas una etapa de 25 años en el Real Madrid, club que le "ha dado todo" y en el que ha "vivido momentos únicos e irrepetibles", según confesó el excapitán blanco en una comparecencia ante los medios de comunicación en la que no se permitieron preguntas.

En una abarrotada sala de prensa del estadio Santiago Bernabéu, el guardameta -completamente solo- de la localidad madrileña de Móstoles, de 34 años, pronunció un "difícil" "hasta pronto" a la entidad que le acogió en 1990.

"Después de 25 años defendiendo el escudo del equipo más grande del mundo, llega un día difícil en mi vida deportiva: decir adiós a una institución que me lo ha dado todo. Con nueve años vestí por primera vez la camiseta del Real Madrid y vi cumplido mi sueño", aseguró en un discurso que se extendió durante diez minutos.

Ataviado con una camiseta de color azul oscuro y un pantalón beige, Iker Casillas irrumpió a las 12:04 horas (10:04 GMT) en la sala de prensa para leer el papel sobre el que plasmó su mensaje de despedida. "Son treinta segundos pero tardaré casi una hora", bromeó ya con las lágrimas cayendo de sus ojos, cumpliendo con la promesa que poco antes había hecho a los fotógrafos. "Vais a tener otra, con las lágrimas", dijo rodeado por los flashes.

Tras 16 temporadas en el primer equipo y un total de 25 años en el club -se incorporó a la disciplina blanca en 1990, cuando tenía nueve años-, Iker Casillas recordó que durante ese tiempo ha "sufrido, llorado y disfrutado" junto a los seguidores madridistas, por los que "siempre" se ha sentido querido y acompañado, "tanto en los buenos como en los malos momentos", remarcó.

"El Real Madrid me ha formado como deportista y persona y me ha ayudado a crecer con los valores que defiende este escudo: respeto, compromiso y sobre todo la humildad", subrayó.

En un discurso interrumpido por la emoción y los aplausos de los periodistas y miembros del club presentes durante su comparecencia, Iker Casillas brindó su agradecimiento a "todos" los compañeros con los que ha "vivido momentos únicos e irrepetibles". "Dejo grandes amigos y sé que esté donde esté voy a contar con ellos y ellos conmigo", abundó.

También a los entrenadores que le han acompañado durante su andadura en el Real Madrid. "Desde Mezquita, que fue la persona que me rescató para formar parte del equipo alevín, hasta Ancelotti", indicó el internacional español.

"Sus cuerpos técnicos han sido parte fundamental en mi desarrollo y en mi carrera. Todos ellos me han dado consejos, me han trasmitido comprensión y hemos vivido alegrías juntos. De todos, todos, he aprendido muchísimo", recalcó.

Iker Casillas agradeció el trabajo del "personal que no se ve" y a sus padres y familiares y, "sobre todo" a su mujer e hijo, por su "esfuerzo y desvelo" ante la decisión de emprender un "camino difícil pero bonito".

De los aficionados madridistas recibió Iker Casillas "apoyo" desde que, con 18 años, recalara en el primer equipo, del que fue capitán durante los últimos cinco años. "Gracias por acompañarme y tenderme la mano para levantarme", comentó.

Deseó el exguardameta blanco que, "por encima de ser un buen o mal portero", la gente le recuerde "como una buena persona" y afirmó que allí donde vaya seguirá "gritando Hala Madrid".

Con un extenso palmarés -tres Ligas de Campeones, un Mundial de clubes, dos Intercontinentales, dos Supercopas de Europa, cinco Ligas, dos Copas del Rey y cuatro Supercopas de España- abandona Iker Casillas el Real Madrid, club con el que disputó 725 partidos desde su debut en San Mamés en la temporada 1999-00.

En Oporto continuará su carrera el portero español, contagiado de la ilusión que el presidente, el director deportivo y el entrenador del club luso le transmitieron. También "por las muestras de cariño" que la afición del club portugués le ha brindado en los últimos días.

"Haré lo posible para no defraudarles. Lucharé para conseguir el mayor número de títulos posibles con mi nuevo equipo. Gracias por confiar en mí", sentenció Casillas.

La penosa puesta en escena retransmitida en directo o grabada para medio mundo fue criticada por numerosos periodistas y aficionados en Twitter:


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba