De cara

Del Bosque mete el dedo en el nueve

Por si el puesto no tuviera suficientes ojos encima, Del Bosque ha puesto el de todos a mirar hacia allí. Hacia el nueve de la selección. “Si tuviéramos un delantero centro en condiciones…”, se ha lamentado el seleccionador sin levantar la voz en una entrevista concedida a Diario de la Roja. Y la afirmación de alguien poco dado a señalar, pese a que fue pronunciada con el tono cordial y aparentemente inofensivo de costumbre, hablando de fútbol con naturalidad, sonó como un feo en toda regla a un puñado de jugadores. Duro e injusto.

Hasta ahora el debate a propósito de las alineaciones en esa zona (más allá de la elección de un nombre concreto, aunque también, de filias y fobias) se había centrado en una cuestión de estilo de juego, de plan. De si es más conveniente utilizar a un delantero centro de referencia o, dado el perfil del equipo y su proximidad en el modelo de juego al Barcelona de Messi, recurrir al denominado por el propio Del Bosque como nueve mentiroso. En su última confesión, el preparador nacional airea que no es tanto una cuestión táctica como que no le convence ninguno de los apellidos que puede manejar. Un palo histórico.

Y eso que la realidad desmiente que la selección viva precisamente ahora carencias en esa demarcación. Casi al contrario, pocas veces hubo tanto para escoger, con futbolistas nacionales y no extranjeros (es verdad que no en el Barcelona o el Madrid, los equipos hacia donde más le gusta mirar al seleccionador) ocupando la plaza titular en numerosos equipos de postín. Y con características variadas: Negredo (25 goles en el Sevilla), Soldado (24 en el Valencia), Rubén Castro (18 en el Betis), Agirretxe (14 en la Real) Aduriz (14 en el Athletic), Sergio García (siete en el Espanyol)… Además están Villa, Fernando Llorente o Adrián, que no han jugado tanto este curso (pero eso a Del Bosque no siempre le ha preocupado a la hora de confeccionar sus equipos).

Y por supuesto está Fernando Torres, con su ejército de detractores siempre a cuestas, posiblemente al que Del Bosque se refiere cuando añade ese venenoso dardo de “los delanteros centro pueden estar todo un partido sin tocarla, meter un gol y ya todo el mundo decir: ha metido un gol. ¡Y ha estado todo el partido sin tocarla! Nosotros necesitamos jugadores que participen y que se les vea el resto del partido”.

El caso es que el llanto socorrido de tantas generaciones de seleccionadores españoles no cabe ahora. Lo que faltan en España son defensas de altura, por el centro y por los costados. Pero, aunque no en la misma proporción de abundancia que de centrocampistas, sí hay delanteros y buenos. Conseguir que rindan también en La Roja, que encajen (aunque sólo sea dentro del campo), es función más bien del entrenador. De uno en condiciones.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba