Cultura

"Dicen que no hago ópera para el gran público. Pues ahí tienen 'El barbero de Sevilla'"

Y Mortier volvió a hablar, esta vez lo hizo en la presentación de la nueva temporada del Teatro Real. El director artístico, a quien se le acusa de dedicar poco espacio a los repertorios clásicos, ha dicho que intenta un equilibrio entre sus intereses y los del público.

"Dicen que no hago ópera para el gran público. Pues ahí tienen 'El barbero de Sevilla'"
"Dicen que no hago ópera para el gran público. Pues ahí tienen 'El barbero de Sevilla'"

Doce títulos de bel canto y clásicos de Wagner o Gluck, pero también "aggiornamentos" sobre la conquista de México o el estreno mundial de la versión operística de Brokeback Mountain serán los ejes en 2013/2014 en el Real de una temporada "muy Mortier" que persigue el "equilibrio" de "sensibilidades". La nueva temporada, presentada por el intendente del teatro, Gerard Mortier, junto al presidente del Patronato, Gregorio Marañón, y el director general, Ignacio García-Belenguer, tiende al equilibrio entre lo que pide el gran público y su vocación declarada por "contar cosas sobre la sociedad en el tiempo actual", además de contribuir a la "marca España" exportando producciones.

"Me dicen que no hago ópera para el gran público. Pues ahí tienen El barbero de Sevilla o L'elisir d'amore; bel canto para la gente que solo quiere escuchar eso", ha detallado Mortier, que ha bromeado apuntando que en el Real "el equilibrio es muy frágil". El belga asegura que, a pesar de la polémica que ha levantado con algunas de sus anteriores propuestas, prefiere al público de Madrid antes que al de París o al de la Scala de Milán. El de Madrid, argumenta, "es nuevo, sólo tiene 15 años de experiencia en este teatro, es más naif, tiene curiosidad y descubre cosas", mientras que en París "piensan que se lo conocen todo". Aún así, sostiene, ni se esperaba la "buena" acogida que ha tenido el último estreno, El americano perfecto, de Philippe Glass, ni la mala que tuvo Macbeth: "no puedo predecir cómo va a reaccionar el público", dice Mortier, aunque es "más abierto" que cuando él llegó en 2010.

Como sólo le interesan las temporadas que parten de "proyectos", en esta, con producciones de coste medio entre los 200.000 y los 300.000 euros, ha querido "darle mucha importancia a los compositores que compusieron obras sobre la sociedad en la que vivían", y que, además, pusieron el acento en conflictos que protagonizan las mujeres. Plácido Domingo romperá su tradición y no protagonizará la última ópera de la temporada aunque sí ofrecerá "un recital, o dos", cuyo contenido y fecha están por concretar. Al tenor le habían reservado la segunda parte de julio para su actuación pero el teatro ha decidido "por los ahorros" cerrar el día 14 de ese mes y Domingo tiene muchas fechas comprometidas en esas fechas tanto profesionales como "devocionales" -léase el Mundial de Brasil-.

El teatro ha decidido inaugurar temporada, el 14 de septiembre, recuperando la producción de Emilio Sagi de El barbero de Sevilla, de Rossini, dirigida por Tomas Hanus, porque, se ha reído Mortier, "se necesitaba más tiempo para preparar Die Eroberung von Mexico -que se estrena en octubre- y mientras tanto se podían hacer dineros". A Die Eroberung von Mexico, de Wolfgang Rihm (1952), dirigida por Alejo Pérez, le seguirá The Indian Queen, la última ópera de Henry Purcell, con escena de Peter Sellars y con Teodor Currentis a la batuta. L'elisir d'amore, de Donizetti, dirigida por Marc Piollet, con Celso Albelo, Erwin Schrott y Camila Tilling, entre otros, y la visión de Peter Sellars, con una instalación en vídeo de Bill Viola, de Tristan und Isolda, de Wagner, abrirán el camino del estreno mundial, por encargo del Real, de Brokeback Mountain.Compuesta por Charles Wuorinen (1938) a partir del libro de Annie Proulx que se llevó al cine con el mismo título, y que dirigirá Titus Engel, es una historia, ha dicho Mortier, "no sobre un amor homosexual sino sobre un amor que nadie se explica".

A continuación se han programado Alceste, de Gluck, con dirección escénica de Krzystof Warlikowski; otra obra de Wagner, Lohengrin, con Hartmut Haenchen dirigiendo, y Les contes d'Hoffmann, de Offenbach, interpretada por Anne Sofie von Otter. Otro Gluck, Orphée et Eurydice, una danza-ópera de Pina Bausch, con el Ballet de la Ópera Nacional de París, es la última de las obras dramatizadas, a la que le siguen, en versión concierto, Dido and Aeneas, también de Purcell, e I vespri siciliani, de Verdi, dirigida por James Conlon. La danza estará representada por el Ballet Dhiagilev de la Ópera de Perm, la Compañía Nacional de Danza (CND) y el Mark Morris Dance Group, mientras las Noches del Real estarán protagonizadas por Christine Schäfer, José Manuel Zapata, Thomas Hampson, Susan Graham, Eva María Westbroek y Antony and The Johnsons.


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