Cultura

El segundo idioma más hablado pero... ¿de qué forma? 101 errores del español

No es un manual, tampoco un diccionario, mucho menos un libro políticamente correcto. Es un bestiario. Sí: una recopilación de errores, inventos, barbarismos y demás crímenes perpetrados contra el lenguaje. Se trata del libro Las 101 cagadas del español (Espasa), de María Irazusta.

Un detalle de la portada del libro.
Un detalle de la portada del libro.

Palabras incorrectas y otras directamente inventadas. Verbos mal conjugados; acentos fuera de sitio; la dictadura de las mayúsculas o la desaparición de la “H”, que de muda pasó a invisible... así hasta sumar más de cien errores. Están reunidos en el libro ReAprendeEspañol. Las 101 cagadas (y otras curiosidades) de nuestro idioma (Espasa, 2014). Aparecen las faltas más cometidas por quienes hablan y escriben en lengua castellana. Sin rodeos ni academicismos, ni siquiera con magnánimo disimulo.

Escrito por María Irazusta en colaboración con un grupo de periodistas -Nacho Miquel, Noemí Sánchez y Beatriz Fernández-, el libro pretende acudir al rescate de quienes se ahogan en las turbias aguas de las faltas ortográficas, los periodiquismos, los latiguillos o lo que sus responsables llaman el neoespañol. Escrito de manera sencilla, con breves entradas explicativas, carga incluso contra la RAE por aceptar expresiones como almóndiga y asín. Pero si de estropicios se trata, según sus autores, hasta Lope de Vega, Francisco Umbral, Torrente Ballester o Miguel Delibes se apuntaron un tanto en la lista de errores.

Partiendo del error humano y la naturaleza abierta del lenguaje, sus autores dan cuenta de qué está mal expresado y por qué. A saber: por mucho que la reivindicación de género sea justa y necesaria, la palabra miembras no existe; la gente suele estar detrás de ti, no detrás tuyo; en base a sigue siendo todavía un error imperdonable y sin base; esa rara tara que condena al “aun” al doble mal uso de la tilde o su total ausencia o el @ que, por mucho que así lo utilicemos, no sustituye a las vocales que separan el masculino del femenino… La lista, lo hemos dicho, supera el centenar; de ahí que sus autores le llamen colección de horrores.

Uno de los apartados más graciosos del libro es aquel que aclara el origen y la deformación de expresiones que damos por correctas, cuando en realidad quieren decir lo contrario. Por ejemplo, la expresión “Aquí hay gato encerrado” viene de la costumbre del Siglo de Oro según la cual algunas bolsas para guardar monedas se confeccionaban con piel de felinos. El gato encerrado aludía, por tanto, a dinero escondido.

También incluye este volumen confusiones como la que pueden existir entre el corral de la Pacheca –antiguo teatro regentado por Isabel Pacheco en la calle Príncipe de Madrid- con el coño de la Bernarda, que no significa necesariamente que algo esté fuera de orden, sino que alude a la entrada y salida sin orden ni concierto. Acerca de la Bernarda, el libro ofrece varias versiones: que se trataba de una prostituta famosa, también que era una santera que obraba sus milagros de una manera un tanto especial: era capaz de hacer fértil a una mujer, sanar el ganado o hacer crecer las cosechas, siempre y cuando la gente posara sus manos en sus partes pudendas.

Se recrea también el libro en el llamado exceso de pleonasmos, expresiones redundantes que replican un mismo concepto, por ejemplo: cierra los puños, acceso de entrada, protagonista principal, nexo de unión, 80 años de edad, ambos dos... Es, sin duda, un libro de lectura fácil, sabrosa e hilarante. Irónico y didáctico a partes iguales, Las 101 cagadas (y otras curiosidades) de nuestro idioma parte de la consigna platónica de que aprender es recordar. Se trata, en tal caso, de recuperar no un español mejor que otro, sino de uno correctamente hablado.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba