Cultura

El IVA desviado de la Fundación Cela: lo sabían Fraga y Feijóo; ahora la Xunta lo justifica

Ya en el año 2004, Manuel Fraga, entonces presidente de la Xunta de Galicia, tenía conocimiento de las denuncias que se concretarían en 2012. En respuesta a la imputación a Marina Castaño, la Consellería de Cultura asegura que no han recibido notificación alguna e insisten en que las devoluciones de IVA habían sido aprobadas por el Tribunal Económico.

El escritor Camilo José cela junto a su mujer, la periodista María Castaño, que ahora afronta una investigación.
El escritor Camilo José cela junto a su mujer, la periodista María Castaño, que ahora afronta una investigación.

El asunto viene de lejos -pero de tan lejos- que salpica hasta a los muertos; sólo basta con echar marcha atrás para confirmarlo. Los indicios que en 2012 sostuvieron la denuncia del fiscal de Santiago, Álvaro García Ortiz, contra la segunda esposa de Camilo José Cela, Marina Castaño, por los posibles delitos de malversación de fondos públicos, estafa, apropiación indebida y fraude fiscal por el desvío a una sociedad privada de las devoluciones del IVA de la Fundación que protegía la memoria del escritor, ya habían sido remitidos ocho años antespor la fotógrafa Lola Ramos -vecina de Iria Flavia, localidad en la que está ubicada desde el año 1991 la institución que homenajea al Nobel gallego- a Manuel Fraga, entonces presidente de la Xunta de Galicia.

La primera carta fue enviada al presidente de la Xunta, Manuel Fraga, en 2004

“Tomo nota de sus reflexiones sobre la Fundación Camilo José Cela, pues estoy convencido de que el objetivo que perseguimos todos, aunque como es lógico cada uno con sus ideas, es preservar la memoria y difundir la obra de uno de los escritores gallegos más universales”. Así contestó Fraga en una carta que envió a Lola Ramos y que fue publicada por la periodistaSilvia R. Pontevedra en 2012. En aquella respuesta escrita, el entonces presidente de la Xunta daba acuse de recibo al primer dossier sobre las supuestas irregularidades en la Fundación Camilo José Cela.

Corría el año 2004, apenas dos desde la muerte del escritor, y ya saltaban chispas en la institución que preservaba su obra y su memoria. Justamente en ese tiempo, Juan Carlos Cela Trulock, hermano del Premio Nobel de Literatura, escribió también una carta a Fraga, para que hiciera uso de "su autoridad moral y su prestigio" para recomendar que fuese Camilo José Cela Conde, hijo del escritor ­-el mismo a quien el Tribunal Supremo reconoció hace unas semanas el derecho a percibir dos terceras partes de la herencia de su padre, 5,2 millones de euros-, el que presidiera la Fundación, en lugar de Marina Castaño.

"Creemos que doña Marina Castaño -viuda del escritor- no es la persona intelectualmente adecuada para dirigir la Fundación CJC", afirmaba Cela Trulock en esa carta, que fue publicada por la agencia Efe el 25 de octubre de 2004, y en la que el hermano del novelista aseguraba a Fraga que "la razón principal" para dirigirse a él "es el deterioro de la imagen de la Fundación Camilo José Cela y las irregularidades que se han sucedido", refiriéndose justamente a las denuncias hechas por Lola Ramos, quien había aportado a la Fiscalía de Galicia información relativa a supuestos trasvases de dinero efectuados entre la fundación, sin ánimo de lucro, y sociedades propiedad de Cela y Castaño.

Fraga no intervino, al menos no a favor de los hermanos y del hijo de Camilo José Cela. El entonces presidente de la Xunta aseguró que la Fundación era una institución "con sus propios estatutos y un funcionamiento independiente, condicionada única y exclusivamente por lo que estiman más conveniente sus patronos, decisiones que debemos respetar y respaldar", es decir, él no podía modificar lo que se había dispuesto tras la muerte del Premio Nobel, en enero de 2002, cuando el Patronato, del que forman parte José Luis y Ana Cela, hermanos del Nobel, eligió por unanimidad a Marina Castaño como presidenta.

Fraga no intervino, al menos no a favor de los hermanos y el hijo de Camilo José Cela

Feijóo, intervención y denuncia

Casi un año antes de que el fiscal interpusiera la denuncia contra Castaño en el juzgado de Padrón, Lola Ramos envió por registro una carta, esta vez a Alberto Núñez Feijóo –presidente de la Xunta de Galicia tras Emilio Pérez Touriño, a quien también había remitido una comunicación sobre el tema-.

En aquella carta, Ramos remitía copia de los documentos que avalaban y sostenían sus denuncias sobre desvíos de fondos y malversación en la fundación. La respuesta de Feijóo, que se limita a agradecer a Ramos su interés y su tiempo, fue remitida en enero de 2010. En diciembre de ese mismo año, Ramos volvió a escribir solicitando al presidente de la Xunta que su gabinete jurídico revisase "minuciosamente" los documentos que le adjuntaba. La respuesta fue, nuevamente, una nota de agradecimiento.

A mediados de 2012 –el mismo año en el que muere Manuel Fraga- el fiscal Álvaro García Ortiz denunció en el juzgado de Padrón a Marina Castaño y al exgerente de la Fundación Cela, Tomás Cavanna Benet, por un supuesto delito de malversación de caudales públicos. La denuncia detectaba también "base" suficiente para comernzar una investigación sobre los posibles delitos de estafa, apropiación indebida así como fraude fiscal, por el desvío a una sociedad privada de las devoluciones del IVA de la Fundación Cela, que está exenta de tributación, así como por cargar gastos privados a la institución.

Núñez Feijóo y Emilio Pérez Touriño también recibieron los documentos sobre irregularidades.

En la querella consta que la sociedad Lengua y Literatura AIE (Agrupación de Interés Económico), constituida con un 80% de capital de la Fundación Cela y un 20% aportado por Marina Castaño a través de otra sociedad que dirige desde su propia vivienda, Letra y Tinta, pudo haber gestionado las subvenciones de la Fundación Cela y abonado las facturas de la misma, de manera que habría obtenido"grandes cantidades de dinero en concepto de devolución de IVA".

En la denuncia también se indicaba que varios empleados que figuraban como trabajadores de la Fundación Cela "en realidad prestaban sus servicios en actividades privadas del matrimonio Cela", uno de ellos incluso la vivienda de Castaño en Madrid. La Fiscalía argumentaba que el empleo de subvenciones de la Fundación Cela para pagar los sueldos a este personal “era una práctica habitual desde hace algunos años” y que Marina Castaño continuaba haciéndolo.

La respuesta de la Consejería de Cultura

La difícil situación de las cuentas de la Fundación Cela llevó a la Xunta a rescatarla, por lo que pasó a tener carácter público desde abril de 2012, con la finalidad de proteger "un valioso patrimonio, configurado por manuscritos, epistolario del escritor y pinacoteca, en los que se encuentran lienzos de Picasso y Miró".

El conselleiro de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria, Xesús Vázquez, relevó entonces a Marina Castaño en la presidencia del patronato de la fundación. Al ser consultados sobre el tema, la Consejería de Cultura –en representación de la fundación, que ahora administra- asegura que la Fundación Cela, “que está personada desde el primer momento en las actuaciones judiciales iniciadas en 2012” , no ha recibido ninguna notificación sobre la imputación de Marina Castaño y del ex gerente de dicha Fundación.

El Tribunal Económico-Administrativo acordó que las devoluciones del IVA eran correctas

En el supuesto de que se confirme la imputación dentro de un procedimiento abierto por posibles delitos de malversación de fondos públicos, “aquella se referiría siempre a hechos acaecidos cuando esta entidad era privada y resultan, por tanto, completamente ajenos a la actual Fundación Pública Galega Camilo José Cela”.

Adicionalmente, añade el comunicado, "hay que recordar que la Fundación Camilo José Cela estuvo sometida a una contabilidad, en principio, ordenada y adecuada a su actividad, que conforme a la legalidad vigente rindió cuentas anuales y que, desde el fallecimiento del escritor, estuvo sometida anualmente a una auditoría externa, además de que las cuentas anuales se le fueron presentando al Protectorado".

Sobre el tema específico de las devoluciones, la comunicación de la Consejería de Cultura, Educación y Ordenación Universitaria asegura que “el Tribunal Económico-Administrativo acordó que las devoluciones del IVA realizadas por la sociedad Lengua y Literatura AIE (constituida con un 80% de capital de la Fundación y un 20% de Marina Castaño) eran correctas”.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba