Cultura

De Los Borbones a Mario Vaquerizo, ¿realmente el asunto consiste sólo en vender libros?

Aunque este fin de semana acudieron autores de primera línea como Enrique Vila Matas, la 73 Edición de la Feria del Libro de Madrid apostó nuevamente por autores mediáticos que atrajeran a lectores y visitantes. Y así lo ha conseguido.

La caseta de la editorial AKAL en la 73 Feria del Libro de Madrid.
La caseta de la editorial AKAL en la 73 Feria del Libro de Madrid. Vozpópuli

La feria del Libro de Madrid llega justo a la mitad. ¿Vaso medio vacío o medio lleno? Aunque tanto libreros como editores no se arriesgan a ofrecer una cifra total de ventas, hay optimismo (y mucho). En su segundo fin de semana se mantiene el grueso río de lectores que peregrinan de caseta en caseta para cazar una firma de su autor favorito o hacerse con un ejemplar (o dos, o tres).

Autores españoles de primera línea como Enrique Vila Matas, Ignacio Martínez de Pisón o Javier Marías levantaron el listón literario que el fin de semana pasado se vio travestido en un desfile depersonajes televisivos o vedettes del papel couché, repitieron sin embargo los autores mediáticos como plato fuerte. Acudieron también los escritores Lorenzo Silva, Almudena Grandes, Santiago Roncagliolo, Eduardo Sacheri, Juan José Millás, Julia Navarro o Ray Loriga -la lista es mucho más larga-, así como un nutrido grupo de autores extranjeros.

El abanico fue amplio. Este sábado y domingo el Parque El Retiro recibió distintos autores: desde el irlandés John Connolly, autor de la saga de novela negra protagonizada por Charlie Parker, pasando por el británico Nathan Filer, quien se ha convertido en un fenómeno literario con su primera novela La luna no está (Alianza Editorial) hasta la francesa Ana Gavalda, que desembarcó con fuste.

Especialmente crítica y combativa, Gavalda presentó Billie (Seix Barral), una novela editada por Seix Barral que narra la relación entre Frank, un joven con dotes artísticas y homosexual incomprendido por su familia, y Billie, una chica criada en los suburbios con un padre alcoholizado. Refiriéndose al rebrote chovinista de la ultraderecha en Francia, Gavalda colocó los puntos sobre las íes: "Ningún nacionalismo triunfaría si hubiera trabajo para todo el mundo". Y aunque dejó muy claro que el fenómeno Le Pen le parece “una pataleta”, no dudó en criticar duramente el auge del pensamiento conservador en Europa.

Algunos sellos independientes trajeron a la feria sus autores. Xordica tuvo en su caseta a Arno Camenisch, una de las voces más reconocidas de la literatura suiza, quien firmó ejemplares de sutrilogía Grisona, formada por las novelas Sez Ner (2009), Detrás de la estación (2012) y Última ronda (2012), todas traducidas y editadas en España este año por la editorial aragonesa.

Política, periodismo y monarquía

La abdicación de Juan Carlos I a comienzos de la semana pasada reavivó el empuje de la literatura sobre la monarquía: biografías y ensayos del rey; del príncipe Felipe o su esposa Letizia abundaban en casi todas las casetas. Desde Akal con la biografía que escribió David Rocasolano sobre su prima Letizia Ortiz hasta Pilar Urbano, que se dio banquete firmando La gran desmemoria, su polémico libro sobre el 23F y también El precio del trono, una biografía dedicada a Juan Carlos de Borbón.

Otro de los periodistas que asistieron a la 73 edición de la feria fue el ex director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, con su libro La desventura de la libertad, un ensayo en el que Ramírez narra el desmoronamiento del Trienio Liberal español entre 1820 y 1823 y que ha presentado este jueves ante la prensa. La periodista Mónica Carrillo le disputó a Almudena Grandes las colas de lectores, que esperaban para que la autora firmara un ejemplar de su libro La luz de Candela, aunque vale la pena decir que las actrices Silvia Abascal, Lola Herrera o Rossy de Palma no se lo pusieron tan fácil.

Repitieron este fin de semana algunos políticos y tertulianos como Miguel Ángel Revilla o Juan Carlos Monedero con su ensayo Gente decente (Seix Barral). También en su segundo fin de semana, el ex director del Niemeyer y actual responsable de Artes Escénicas del Ayuntamiento de Madrid, Natalio Grueso, acudió a firmar ejemplares de su primera novela La soledad.

Gabo, Quino y... ¡Batman!

A lo largo de todo el domingo se realizó en la feria una lectura continuada de Cien años de soledad, como homenaje al premio Nobel de literatura colombiano Gabriel García Márquez, fallecido el pasado mes de abril en la Ciudad de México. Escritores y lectores; jóvenes –la lectura la comenzó una niña de 12 años- y mayores se pasaron el testigo de páginas que leídas en voz alta bajo un intenso calor, hacían pensar –o acaso desear- el paso de una nube de mariposas amarillas, como aquellas, las que acompañaron a Remedios La Bella en su ascenso a los cielos.

También homenajeado, y aunque no estuvo físicamente presente, el premio príncipe de Asturias, el dibujante Quino, tomó el Parque El Retiro con su personaje más famoso y querido: Mafalda, esa niña de 50 años que odia la sopa, ama a los Beatles y llama burocracia a su tortuguita. Sin embargo, no sólo Mafalda ha dominado en la oferta de libros gráficos. Un Batman que cumple 75 años también domina en las librerías dedicadas al cómic, como por ejemplo El Mono Araña Cómics. Sellos dedicados al género también sacaron pecho, desde Astiberri hasta Impedimenta, que se ha aventurado con la novela gráfica.

¿Y de Alfaguara y Random qué?

A lo largo de la semana se han celebrado una serie de encuentros con distintas editoriales, entre ellas la recién comprada Alfaguara, en donde nadie da detalles sobre los posibles cambios que deberían ocurrir de cara a su absorción por Penguin Random House. Valga decir que en Random tampoco se deja saber mayor cosa, aunque se conoce que próximamente cambiarán su actual sede madrileña por otra más grande.

Queda claro, sin embargo, una cosa: la batalla literaria la libran en España dos sellos. Aunque Anagrama o Tusquets continúan siendo una referencia, o la misma Alfaguara que se mantiene a flote con autores comoMario Vargas Llosa, Javier Marías –que saca libro en septiembre- o Arturo Pérez Reverte, la pelea editorial más fuerte la libran ahora Literatura Random House y Seix Barral, dos sellos que han apostado por la literatura contemporánea en español: desde, por ejemplo, voces jóvenes como las de Elvira Navarro (Random House) o Mario Cuenca Sandoval (Seix Barral) hasta autores ya consolidados como Rodrigo Fresán (Random House) hasta Ignacio Martínez de Pisón (Seix Barral), quien ha publicado este año La buena reputación, una novela que lo ratifica como uno de los escritores más interesantes del panorama actual.


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