Cultura

20 aniversario del convenio del Guggenheim: cuando los museos comenzaron a comportarse como catedrales

Esta semana se cumplieron dos décadas desde que, en 1994, el gobierno vasco firmara un Acuerdo de Gestión con la Fundación Solomon R. Guggenheim para crear el Guggenheim de Bilbao. Un proyecto que inyectó vida a la ciudad se convirtió en el inicio de un ciclo en el que la arquitectura hizo "milagros" en España.

El Guggenheim de Bilbao, diseñado por Frank Gehry.
El Guggenheim de Bilbao, diseñado por Frank Gehry. Gtresonline.

El Museo Guggenheim de Bilbao ha generado 3.173 millones de euros desde su inauguración en 1997, es decir: ha rentabilizado por 37 veces lo que costó construirlo. Diseñado por Frank Gehry, el Guggenheim insufló a la ciudad una voluntad de visibilidad, así como un discurso que entendía cultura y ciudadanía a la manera de un puente que conectase a ambas. Esta semana se cumplen veinte años desde que en 1994, la fundación Solomon R. Guggenheim firmara con el gobierno vasco un acuerdo de colaboración que ha sido renovado.

Con el fin del siglo XX y el comienzo del XXI, y a la par de lo que el Gugenheim significó para Bilbao, a España le dio por creer en los milagros. Pero no en cualquier tipo, sino en aquellos que podían obrar los arquitectos. La experiencia vasca era la mayor prueba. "Si decidimos que el origen es Bilbao y entendemos el que éste no parte del capricho sino de la convicción política de que la ciudad necesitaba reinventarse, podemos entenderlo todo ese proceso", asegura Llàtzer Moix (Sabadell, 1955), autor del libro Arquitectura milagrosa, un reportaje publicado por Anagrama en el que revisa, documenta y aporta nuevos datos sobre los años enfebrecidos que comenzaron con la apertura del Museo Guggenheim de Bilbao.

"La ciudad sufría el efecto de males como el paro, el terrorismo, la reconversión industrial... En ese acuerdo todos ganaron"

"Era 1997. La ciudad sufría el efecto de males como el paro, el terrorismo, la reconversión industrial... El gobierno vasco, la fundación Guggenheim y Frank Gehry logran un acuerdo en el que todos ganan. Gehry no había dado el gran Do de pecho, el gobierno vasco tenía la ciudad un poco contra las cuerdas y decide embarcarse en una aventura que sale bien. Fue un gran éxito y fue entonces cuando muchas ciudades creyeron que el milagro era trasladable”.

Tener un museo se convirtió en algo  tan importante como tener una catedral. Comenzaron a aparecer en España complejos culturales desmesurados. Ciudades de la Cultura. Especies de nuevas catedrales con las que las ciudades y Ayuntamientos pretendían rubricar su progreso. ¿Sus protagonistas? Nombres como Calatrava, Hadid, Herzog & De Meuron, Foster, Eisenman... Valencia, Zaragoza, Madrid, Barcelona, Santiago de Compostela padecieron esta fiebre de la que quedan hoy conjuntos –muchas veces no inaugurados o incompletos- como el de la Ciudad de la Cultura de Santiago, o enormes , paquidérmicas y costosas construcciones como la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. Arquitectura, política, ¿ideas equivocadas de progreso? Depende del caso. Y el Guggenheim es uno de éxito.

"El museo fue un éxito y fue ahí cuando muchas ciudades creen que el milagro era trasladable"

Dar vida –e ingresos- a una ciudad

Quien haya visto caer, como una cascada, las frases de Jenny Holzer que se derraman sobre la ría, se descubriese a sí mismo como algo mínimo entre las patas de la araña de Louise Bourgeois o se perdido entre las planchas metálicas de Richard Serra, entenderá por qué el Guggenheim se comporta como lo hacen las catedrales: imponente, de altísimos techos y cristaleras que dejan pasar la luz. Su colección no sólo es las más potentes de España, su concepción entera vivificó una concepción museográfica.

La fotografía quedará más clara al aportar datos. Además de las ganancias de 3.173 millones de euros, el Museo Guggenheim Bilbao ha aportado 457 millones de euros de ingresos adicionales para las Haciendas vascas, que recuperaron vía impuestos en solo tres años la inversión inicial. El museo genera una media de 4.500 empleos anuales. Desde que abrió sus puertas, en 1997, el museo ha recibido además más de 15 millones de visitantes, de los cuales, dos tercios son extranjeros y un 15% de Euskadi. Las cifras anuales, la más reciente de 2013, indican que la institución recibió 931.000 visitantes, 65% de ellos extranjeros.

En 2013, el museo Guggenheim de Bilbao recibió 931.000 visitantes, 65% de ellos extranjeros

El Guggenheim ha realizado un total de 131 muestras -62 de su colección y 69 de exposiciones temporales– y se han presentado casi 1.500 obras de arte de las colecciones Guggenheim. La Colección Propia del Museo se compone actualmente de 130 obras y la última valoración realizada por Christie’s en junio de 2012 (sobre 124 obras) fue de 587 millones de dólares, es decir, 443 millones de euros, cuatro veces el importe de la inversión.

En total, trece obras de arte se valoraron en ese momento por encima de los 10 millones de dólares: Puppy, de Jeff Koons, ha multiplicado por 40 su precio de compra; Mamá, de Louise Burgeois, por 12 y Barcaza, de Robert Rauschenberg, por 7. Si a eso se suma que en 2012 se autofinanció en un 70%, pues entonces las frases de elogio dejan de ser gaseosas, se hacen sólidas como la piedra y el titanio.

El convenio, con cambios

El nuevo acuerdo que resulta de la ampliación firmada la semana pasada incluye, según explicó el director del Museo Guggenheim Bilbao, Juan Ignacio Vidarte, una "serie de modificaciones" al texto de 1994, como en lo relativo al papel de la fundación neoyorquina en la gestión del Museo bilbaíno. La idea es, según Vidarte, buscar una relación de "mayor equilibrio e igualdad" con la Fundación de Nueva York ya que contempla que ésta pase de gestionar y operar en exclusiva el museo bilbaíno a "participar" en su gestión junto al personal de Bilbao.

El nuevo convenio contempla que la fundación Solomon R. Guggenheim deje de gestionar en exclusiva el museo bilbaíno

El nuevo convenio contempla también el compromiso de Nueva York de organizar cada dos años una gran exposición para el museo de Bilbao con obras clave y representativas de sus colecciones propias del siglo XX y XXI, la primera de las cuales tendrá lugar en 2016 con una selección de obras datadas en los albores del siglo XX. El Museo Guggenheim Bilbao, por su parte, compaginará estas exposiciones de Nueva York con exhibiciones semipermanentes de las obras maestras de su colección propia.

Otra modificación destacada hace referencia al coste para La Fundación bilbaína de la colaboración con la Solomon R. Guggenheim, que si hasta ahora suponía una cantidad variable cada año en función de los servicios que en cada ejercicio prestaba a Bilbao, a partir de este momento pasa a ser una cantidad fija de 1.920.000 euros anuales.


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