Con los leones

Máxima pedagogía para explicar un ajuste histórico

La frontera entre presentar una instantánea real del desastre económico heredado y alarmar a los mercados con lo que el nuevo Gobierno encuentra bajo las alfombras es muy estrecha. El nuevo equipo económico ha tenido la valentía de reconocer un déficit público del 8% que, posiblemente, terminará siendo superior, pero no puede arriesgarse a que los mercados le midan con el mismo rasero que al desaparecido Papandreu. La rapidez con la que Montoro y Guindoshan puesto en pie el duro plan de ajuste anunciado este viernes limita, en principio, el peligro.

Estaría mal visto que fuera el Gobierno quien controlara a la oposición en el Parlamento. Pero habría que encontrar algún modo de pedir responsabilidades por el daño causado, sobre todo cuando todavía está fresca la testarudez con la que Elena Salgado insistía una y otra vez en la agonía de su mandato en que el déficit al final del ejercicio quedaría instalado en el 6%. Dos puntos más, el equivalente a 20.000 millones añadidos, no es moco de pavo ni plato de gusto para nadie, sobre todo cuando el grueso del recorte lo van a pagar los ciudadanos.

El nuevo Gabinete queda obligado a explicar muy bien donde mete la tijera y las razones que le impulsan a ello. Y debe salir también al paso de forma convincente de aquellas versiones que vinculan la gradualidad del ajuste con los intereses electorales ligados a Andalucía. Si se quiere recuperar la credibilidad perdida como país, es imprescindible que el embarque de los ciudadanos en los sacrificios que están por llegar venga acompañado de una generosa pedagogía. Así sabremos todos a qué atenernos.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba