Como la vida misma

Mármol de mala calidad

Antonio y Elena no daban crédito a la explicación de su banquero personal. Por unas circunstancias del mercado, que ellos realmente no entendían, la compañía que formaba parte de la cesta garantizada había superado a la baja la barrera que desactivaba la garantía de la estructura y, en consecuencia, se iniciaba un nuevo periodo en el que su rendimiento estaba sujeto a la evolución de la compañía en problemas. Pensaban ganar 12% en tres años con una estructura que no entendían y ahora se encontraban con la realidad de perder un 40% de la inversión. El banquero privado había cobrado como prima de la venta un 2% y el conjunto del banco otro 3% en concepto de distribución.

Lucas fue claro y directo. La boleta de compra está firmada así como el test de conveniencia del producto comercializado. El Banco entendía que todos los procedimientos estaban cumplidos, las advertencias expuestas en los documentos firmados y conformidad evidente de todos los titulares. Podrían acudir al departamento de atención al cliente, pero lo cierto es que la inversión se hizo con el conocimiento de sus titulares.

La tensión era evidente, por lo que Lucas trato de crear nuevas ilusiones y desviar la conversación hacia otro terreno.

- Trataré de hablar con el departamento de productos para ver si encontramos una solución. No podemos recuperar la inversión pero sí creo que podemos conseguir unas condiciones de intermediación y acceso a fondos de inversión en clases más baratas. El banco ha adoptado una filosofía de arquitectura abierta en la distribución de fondos de inversión y esto nos va a permitir acceder a más fondos distintos de los propios del banco. No sé si sabéis que los fondos tienen distintos precios y después de lo que ha pasado, entiendo que será fácil negociar un acceso a las clases de banca privada, al menos un 30% más baratas que las clases minoristas y en algún caso, en aquellos que el banco tenga posición, acceso a la clase institucional, un 60% más barato.

Antonio, no conocía el mundo de los fondos de inversión, pero la propuesta le parecía razonable. En realidad, el banco no era del todo culpable por los resultados de la estructura y menos aún que LOCOA, compañía de futuro, hubiera asustado al mercado al manipular sus cuentas. Por esta vez se olvidaría del tema, sin recurso al departamento de atención al cliente.

Elena no pudo más y salto en medio de la reunión.

- ¡Antonio no seas estúpido, ya estás justificando al banco! 

- Mira Lucas, esto no es invertir, ni planificar patrimonio, ni cuidar de nuestros intereses. Esto suena a mercadeo, a un supermercado de productos en el que los vendedores tienen un conflicto de interés al cobrar por aquello que pueden colocar y en el que los intereses de los compradores quedan defendidos lo justo para que puedan seguir comprando. Aquí no existe transparencia, existen multitud de intermediarios que no conocemos que viven de lo que invertimos y multitud de departamentos que se nutren del desconocimiento del inversor. La información no es completa por lo que las decisiones que hemos tomado y firmado se han elaborado sin tener toda la información necesaria para tomar esa decisión, Y tú, Lucas, no te has preocupado en tener toda la diligencia debida, analizando y estudiando de forma completa la inversión recomendada, poniendo las alternativas en la mesa y definiendo los riesgos reales que conllevaba el depósito estructurado. La verdad es que nunca te has preocupado ni de nuestros objetivos ni de nuestro perfil de inversión.

-Por mi parte esta reunión se ha acabado! Lucas, mucho mármol blanco no esconde la baja calidad del servicio que nos has ofrecido.


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