El verano mallorquín ha regresado este año con fuerza. Las grandes embarcaciones de recreo, por ejemplo, desaparecidas en lo más duro de la crisis, han vuelto a hacer rutilante acto de presencia en aguas mallorquinas, por supuesto en las de la hermosa Menorca y, naturalmente, en las aguas cristalinas de Ibiza, la joya del turismo de la jet-set. Embarcaciones de quitar el hipo se han exhibido este julio y agosto por los muelles ibicencos como si la recesión fuese agua pasada, a lo mejor porque para los ricos de verdad nunca hubo crisis ni cosa parecida. Tal ha sido la demostración de poderío de algunos que los sabuesos de Hacienda han empezado a tomar nota. Como dice el cuplé, ¿de dónde saca, “pa” tanto como destaca?

Porque algunos de los propietarios de esos lujosos barcos de recreo son gente desconocida, o casi, para el gran público, a quien sería difícil imaginar detrás de una gran fortuna, pero que no duda, en el esplendor del verano, en exhibir unas riquezas de las que tal vez nada sepan los inspectores de Fisco. Es el caso del mallorquín Pedro Pueyo, ex socio y amigo de Mario Conde en sus días de gloria, que lleva una vida de multimillonario que nada tiene que envidiar a la de los árabes y rusos que pasan por Ibiza cada año a bordo de sus megayates.

Cuentan testigos presenciales a este Buscón que Pueyo es el afortunado poseedor de dos embarcaciones de gran lujo: el “Yaakun”, yate a motor de 65 metros de eslora, y el “Paz”, un precioso velero de 43 metros, a bordo de los cuales alternativamente navega con su mujer, Paz Echevarría, por el Mediterráneo, especialmente por Ibiza y Formentera, como tantos otros ricos “residentes oficiales” en países lejanos que suelen frecuentar de cuando en cuando para cubrir las apariencias. Una vida de ensueño la de Pueyo, un hombre que se libró de ser imputado en el caso Banesto sin que nadie entendiera cómo, que maneja tres pasaportes distintos y que, de verdad de verdad, reside en lujosas mansiones radicadas en Barcelona (San Vicenç de Montalt) y Madrid (Somosaguas), o al menos así lo anuncia su familia en Facebook.

El “Paz”, antes llamado “Andrómeda La Dea”, es un Perini Navi construido en 1987 y adaptado al gusto de Pueyo y familia, que cuenta con cuatro enormes camarotes y una tripulación de 8 personas, a persona por invitado. El yate, que estuvo mucho tiempo amarrado en Marina Port-Vell siendo la estrella del puerto deportivo de Barcelona, navega bajo pabellón británico, ya que es propiedad de una sociedad radicada en las Islas del Canal llamada Inverfold Limited.

El “Yaakun”, la joya de la corona de Pueyo

Pero la joya de la corona es el “Yaakun”, un enorme yate que perteneció a Mozah bint Nasser al-Missned, jequesa de Qatar, una de las tres esposas del emir catarí, conocida en el mundo entero por su elegancia y enorme atractivo. Pueyo lo adquirió en el año 2007 con el fin de dar la vuelta al mundo con su mujer y sus tres hijos. A tal efecto, y como si de una película se tratase, contrató a una serie de profesores que durante meses dieron clases a sus tres hijos, además de invitar al viaje a varios amigos de los chicos.

La embarcación está valorada en 25 millones de euros, y lleva una buena temporada con el cartel de “se alquila” o “se vende”, aunque parece que la única sociedad con capacidad para hacerlo es una que pertenece al propio Pueyo. La compra del yate se llevó a cabo tras el contrato que Pueyo firmó con el empresario Juan José Hidalgo, propietario de Globalia, por el cual recibía anualmente 45 millones de dólares como contraprestación a la gestión por parte de Globalia de los 12 hoteles propiedad de Pueyo en Cancún, Méjico. La relación entre ambos acabó en los tribunales de Luxemburgo y Estados Unidos, entre otros países, dada la estructura societaria que, al parecer, utiliza Pueyo, y la paz no llegó hasta que apareció una denuncia en la Audiencia Nacional, oportunamente retirada a última hora por el salmantino Hidalgo. ¿Por qué razón? ¿De qué tenía miedo el empresario mallorquín, tan sorprendentemente enriquecido con la crisis de Banesto? ¿Teme que alguien cuente algún día el “milagro”?

A pesar de tener propietario español, el “Yaakun” también navega bajo pabellón extranjero, igualmente británico. El barco, que tiene su base en el Port Forum de Barcelona y cuyo alquiler gestiona, tal y como aparece en la web, su sobrino Paco Carrera, es también propiedad de una sociedad “off-shore” denominada Aspin Holding Ltd. Curiosamente, la embarcación se encuentra atracada a pocos metros del yate “Matamua” de Tita Cervera, a quien funcionarios de Hacienda hicieron una sorpresiva e incómoda visita durante estas vacaciones con ella a bordo. ¿No será que Cervera y Pueyo tienen mucho más en común que la vecindad que se deriva del amarre de sus respectivos yates? Parece que los chicos de Hacienda van a tener mucho trabajo este otoño con tanto superyate.


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