El Buscón

Botella pagará a una multinacional por gestionar el restaurante del Club de Campo que nadie quiere

                                                         

Pabellón social del Club de Campo de Madrid
Pabellón social del Club de Campo de Madrid Página web Club de Campo Villa de Madrid

El Club de Campo, empresa en la que el Ayuntamiento de Madrid tiene un 51% de su capital, ha tenido que adjudicar por procedimiento negociado la gestión de su restaurante y cafetería al no concurrir al concurso ninguna empresa que ofertara la cantidad que solicitaban los gestores. El adjudicatario cobrará durante unos meses una cantidad por prestar este servicio. Luego pagará un canon.

Nadie quería un negocio que fue próspero no hace muchos años. En sus salas se han celebrado grandes bodas y eventos y durante años sus comedores fueron los más deseados por la clase dirigente madrileña.

Había que reservar con mucho tiempo si se quería organizar en ese restaurante una boda u otro festejo rodeado por uno de los más deseados campos de golf y pistas de hípica.

No hace muchos años los comedores del Club de Campo fueron los más deseados por la clase dirigente madrileña

Pero las deudas y el alto canon, que dice pagaba Arturo Fernández, hicieron que el Ayuntamiento, principal accionista, prescindiera de sus servicios. Hace unos meses el propietario de la concesionaria tuvo que abandonar una de las joyas de la corona por la que dicen sus amigos “pagaba un canon excesivamente alto”.

La empresa convocó un concurso a cinco años y con el pago de un canon del 3% de las ventas, siempre que no superara los 3 millones de euros. En caso de superar esta cifra la cantidad se elevaría al 8%.

Entre las condiciones se encontraba el mantenimiento de las instalaciones, así como la subrogación de la totalidad de los trabajadores. Se pedía experiencia y garantías económicas.

Sólo acudieron dos empresas y únicamente una de ellas cumplía con la suficiente solvencia económica. Pero esta empresa no aceptaba las condiciones y hacía una serie de propuestas inaceptables para el Club de Campo. La adjudicación fue declarada técnicamente desierta.

La multinacional Eurest se hizo con la adjudicación "por ser la que planteaba la oferta más ventajosa"

La empresa invitó a un procedimiento negociado a cuatro sociedades: Antonio Siguero, Eurest, Ucalsa y Lunch and Dinner. Finalmente fue la multinacional Eurest la que se hizo con la adjudicación “por ser la que planteaba la oferta económicamente más ventajosa”, según dijeron fuentes de la empresa.

Se ha firmado un acuerdo en dos fases. La primera vence en enero de 2015. Si a la empresa no le salen las cuentas podrá abandonar, pero dando un plazo para que el Club de Campo encuentre una alternativa.

El club se llevará todos los ingresos y pagará los gastos ordinarios y abonará un “fee (cuota) de gestión” del 12% a la compañía multinacional.

Una vez que pase el periodo “de prueba” de seis meses Eurest se hará cargo de todos los gastos y pondrá en marcha un plan de inversiones consensuado con la propiedad. Deberá pagar un canon que será variable para la cafetería y restaurante y mayor para las bodas y otros eventos.


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