Cuando el Derecho coincide con la Justicia sin duda estamos ante un placer de dioses. Inalcanzable, claro, para cualquier mortal. Por eso, cuando de forma sobrevenida a uno, que es tan mortal como cualquiera, se le presenta la excepcional oportunidad, lo contamos. Como decían que hizo Dominguín, en su día. A estas alturas de la vida...