Cristóbal Montoro se presentó ante el Congreso en avanzado estado de realismo. Pues amarga la verdad, quiero echarla de la boca, pensó, quevedescamente. Y saltó por encima de medias tintas, afirmaciones ambiguas, senderos tortuosos y elipsis retóricas. Un nacionalista catalán le tachó luego de "macarra". En el debate del plan de...