Sabido es que un pesimista es un optimista bien informado. Ahora abundan. A millones. Los optimistas suelen ser tomados por lelos o por inconscientes. Y en los tiempos que corren, por ambas cosas. Basta que un ministro aparezca sonriente en una rueda de Prensa, cual hace Cristóbal Montoro con desacierto y frecuencia, para que lluevan...
Alejandro Vara (08-06-2012)