Blogomaquia

Educando a ciudadasnos

Dieciocho de noviembre de 2011, último día laborable del Gobierno de José Luis Rodríguez. Restan dos días para las elecciones del 20-N y las encuestas pronostican un batacazo sin igual a los representantes del PSOE. No importa, aún queda el Boletín Oficial del Estado, buque enseña de la armada de las instituciones de España con el que, a toda prisa, se trabaja por hacer perpetuar el mayor fraude cometido sobre la enseñanza, fraude que se inició allá por el año 1991. Así que con márgenes escasísimos, ¡el tiempo apremia!, el todavía Ministro de Educación, Sr. Gabilondo, logra incluir en el BOE con fecha 18 de noviembre los temarios de oposición que los aspirantes a profesor de Secundaria tendrán que estudiar próximamente, caso de querer acceder a este cuerpo docente no universitario. Por cierto, los temarios de oposición incluían, “comme il faut”, faltas de ortografía, errores tipográficos..., muy en sintonía con la (de) formación de la enseñanza generada en estos 21 años.

En este asunto llama la atención el número tan reducido de temas, sobre todo cuando se conocen los criterios de exigencia requeridos en las oposiciones de “grupo A” no docentes cuyo temario resulta muy superior al que rige en los procedimientos de ingreso en el Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria. Y no digamos nada del temario del Cuerpo de Maestros para Enseñanza Infantil y Primaria que únicamente consta de 25 temas, tanto si se oposita para “Pedagogía Terapéutica” como para “Inglés”, tanto si es para tratar a niños con problemas en “Audición y Lenguaje” como para impartir “Música”. ¿Y por qué estas anomalías? Muy sencillo: existe una correlación entre la planificada baja preparación de los docentes y el escaso nivel de excelencia de los alumnos españoles que rara vez sobrepasa el 3%, según los informes PISA. De otro lado, y para quienes no trabajan en el área educativa –yo sí lo hago-, hasta hace muy poco era habitual que los opositores ganaran a lo bóbilis bóbilis una maravillosa plaza docente SIN HABER APROBADO LA OPOSICIÓN, circunstancia que debemos agradecer a UGT  y  CCOO, entre otros lobbies de presión. De hecho, estos sindicatos apoyaron de principio a fin la “selección-basura” que facilitaban los concursos-oposición a cambio, claro está, de recibir altas sumas de dinero, poder intervenir en la confección/elección de los temas de oposición y... aspirar a dirigir la instrucción  del profesorado en general. De este modo, de aquellos polvos vienen estos lodos. Y ahora, entre otras cosas, el título de doctora o de doctor (que implica cuatro años de investigación, más la realización previa de un máster) solo vale 2 cursos on-line de formación del profesorado, de esos de cien horas, que ofrecen nuestros sindicatos “de clase”.

Desconozco si los políticos son más listos o más tontos que nosotros. Lo que sí sé es que el fracaso educativo siempre viene de la mano de  una enseñanza poco exigente tanto con sus docentes como con sus discentes, amén de que, con estudiantes escasamente motivados y un ambiente educativo destructivo cuya meta principal consiste en inocular ignorancia en las cabezas de los jóvenes, jamás se puede lograr no digo las cimas del conocimiento, sino extender las herramientas básicas del saber entre la población. La prueba de ello es que durante el 2011 se computó un millón de parados que carecían de estudios de Secundaria, cantidad millonaria que para un sistema subformativo como el nuestro, basado en la doctrina del “gratis, se regalan aprobados”, tendría que haber hecho pensar a los gestores de Educación. Pero no ha sido así, ¿quizás por el hecho de que <>?, afirmaba  Friedrich Nietzsche en La voluntad de poder (1887). Puede ser. En cualquier caso, si no es deseable crear ciudadasnos tampoco resulta una bicoca tener a una clase política que oculta sus errores bajo el óleo de la autoridad, pues haciendo esto los políticos se contentan con  mantener los mismos tópicos, la misma liturgia pedagógica y ello en nombre de la utopía, y bajo la necesidad de repetir situaciones idénticas por incambiables, como, p. e., definir al profesor “guía mediador”, llamar a los centros de enseñanza “entorno abierto”, considerar el recreo “segmento de ocio”,  enterrar el nombre de las asignaturas para ser rebautizadas con el apodo de “materias relacionadas entre sí”, prohibir poner un diez a la alumna o alumno cuando lo alcanza merecidamente, etc., sin que nunca, eso sí, y ya que la verdad es un suceso irrelevante en esta tragedia,  se consiga meter mano a esa piratería, a esta enorme estafa a la ciudadanía que es la (des) Educación en España.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba