Blog de Blas Calzada

¿Refundación?

El presidente francés vuelve a insistir en una refundación. Primero fue el capitalismo y ahora, de manera más modesta, la Unión Europea y más concretamente la Eurozona. A pesar de la grandilocuencia de la declaración, se trata de poner algún parche a las carencias de gobernanza de la Unión Europea y sobre todo de los países del euro. Un poco tarde, pero nunca es tarde si la dicha es buena.

Era desde el principio, y lo sigue siendo, fundamental para una existencia sin sustos del euro. Una disciplina fiscal no tan ortodoxa como homogénea, aunque al final la ortodoxia es lo ideal para la fortaleza de la divisa común. Se trata ahora de imponer la disciplina fiscal, que en su momento se dejó en manos de la buena voluntad y el sentido de la responsabilidad de los países de la eurozona.

Pero no es lo mismo imponer disciplina antes de entrar en un club, que cuando la disciplina se quiere imponer desde una junta directiva en la que están los indisciplinados. Y esa es la junta directiva que se reúne el día 9 de Diciembre.

La gran fuerza de los “refundadores” es que no permitirán que el Banco Central Europeo emita la suficiente liquidez; para que ningún país que acepte la disciplina tenga que suspender el pago de su deuda pública. La sanción no puede ser otra, en el caso de incumplimiento, que la de abandonar la divisa común. Todas las demás sanciones serán, al final, papel mojado.

La salida del euro, para un país endeudado en esa moneda, significa que el incremento de las transferencias al exterior por los pagos financieros supone un largo periodo de recesión, tanto si permanecen en la Unión Europea como si se separan de ella. Las consecuencias sociales de esa situación son previsiblemente gravísimas, y ningún gobierno está dispuesto a asumir ese riesgo.Si se admite que esa debe ser la sanción ultima en la próxima reunión del día 9 se puede, al mismo tiempo, dar vía libre al Banco Central Europeo para que, a través del FMI o directamente, suministre la liquidez suficiente para que el Fondo de Rescate no sea una entelequia. Y de esta forma se puedan acometer las reformas necesarias en los países, que ahora no cumplen con las exigencias de un euro razonablemente fuerte.

Si se hace a través del FMI, las condiciones de suministro de fondos serán las típicas de esa organización y, por tanto, pueden no estar completamente adaptadas a las necesidades de algún país. En cambio, son mucho más cómodas para la gestión desde la misma zona euro. Ningún vecino le va a decir lo que tiene que hacer a su socio, y no tendrá que enfrentarse a su propio electorado en algunos casos. Es probable que esa sea la opción, que se considere la mejor por esta razón.

España tiene que tener claro que el equilibrio presupuestario es la clave para continuar con el euro, y que no puede contar con Europa sin esa condición. Puede ser que no se alcancen acuerdos suficientes, y que la reunión del día 9 sea un fracaso. En ese caso, estaremos más solos si cabe. Tanto en uno como en otro caso, el futuro depende de nosotros mismos.

En los últimos meses, la economía española ha encontrado su camino hacia la recuperación del crecimiento. Tanto las exportaciones como la inversión en equipo están creciendo, y de la aceleración de ese crecimiento dependerá la actividad global y el ansiado empleo. La política económica debe intentar fortalecer esos puntos fuertes y, sobre todo, no entorpecerlos. Esta deriva positiva ha aparecido como consecuencia de los ajustes espontáneos de la economía, a un alto precio social, y hay que apoyarlos para que ese coste no siga pesando a nuestro país. Empiezan a haber brotes verdes, y hay que procurar que no les falte el agua.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba