A FONDO | MITSUBISHI OUTLANDER 220 DI-D

Más agradable y más eficiente que el modelo anterior

Aunque desarrollado sobre la misma base del modelo anterior, el nuevo Outlander presenta suficientes cambios y mejoras como para hablar casi de una nueva generación. Resulta en general más agradable a sus mandos y su revisado motor Diesel gana en su respuesta y en unos consumos más ajustados.

Aunque Mitsubishi habla más de una nueva gama más que de una nueva generación, lo cierto es que el Outlander versión 2013 pasa por ser un modelo sin duda muy mejorado en términos generales, sobre todo en lo que a agrado de conducción y eficiencia energética se refiere. Sigue midiendo prácticamente lo mismo que el modelo anterior, 4,65 metros de longitud, pero es ahora cuatro centímetros más bajo para ofrecer no sólo unas proporciones más dinámicas y elegantes, sino para lograr de paso una mejor aerodinámica —el Cx baja de 0,36 a 0,33— con la que influir también en esa mejora del consumo y emisiones que buscan ahora todas las marcas en sus nuevos modelos.

Estrena también diseño, con una imagen algo más futurista y una personalidad mucho más acusada que en el modelo anterior. En esa búsqueda de una mejora dinámica en carretera el nuevo Outlander pierde algo de su versatilidad todo terreno, con una menor altura libre al suelo que le resta algo de eficacia cuando buscamos movernos en campo. Mantiene su capacidad para moverse en pistas o caminos de tierra con mucha solvencia, pero los pasos más complicados hay que realizarlos ahora con mayor precaución.

Sentados al volante, la percepción de calidad es ahora claramente mejor, con un nuevo salpicadero de estética y materiales más cuidado que refleja ese pequeño salto cualitativo experimentado. Además, manteniendo un gran confort tanto en las plazas delanteras como en las traseras, se ha trabajado en ofrecer una tercera fila algo más aprovechable, ahora con dos asientos más anchos y algo más de espacio, dejando casi 150 litros de maletero, algo más si aprovechamos toda la altura disponible hasta el techo. El anterior portón del maletero de doble hoja deja paso a una única puerta con posibilidad de apertura y cierre eléctrico.

También el equipamiento ha sido mejorado, con climatizador bi-zona o regulación del volante en profundidad para una mejor postura de conducción. Incorpora además diversos elementos de seguridad antes no disponible, como el sistema de alerta por cambio involuntario de carril o el control de velocidad de crucero activo , además de siete airbags —incluido una para las rodillas del conductor— y sensores de ayuda al acercamiento trasero.

Agradable motor

Aunque una de sus lagunas es la escasa oferta mecánica, el único motor disponible, el Diesel de 150 CV de 2,2 litros, sorprende por un rendimiento suficiente para mover con mucha solvencia al Outlander y por un notable grado de refinamiento. Desde bajo régimen entrega la potencia de forma muy progresiva, ganando velocidad en los primeros metros con suavidad y sin vibración alguna que interfiera en el agrado de conducción. Apoyado en un cambio de corto recorrido de palanca y de desarrollos bien ajustados entre cada una de las seis velocidades, el Outlander se mueve sobre el asfalto con mucha viveza, manteniendo en todo momento un nivel de sonoridad muy ajustado, al menos hasta velocidades medias. Ya por encima de 140-150 km/h, se siente en mayor medida el motor y el efecto del aire sobre la carrocería, aunque siempre dentro de uno niveles asimilables para una carrocería de tipo SUV. Los consumos, se mueven en cifras muy ajustadas, por debajo de los 7 litros en carretera a ritmo de marcador de 130-140 km/h sin necesidad de buscar una conducción eficiente al máximo.

Sobre el asfalto, el comportamiento sigue destacando por una pisada sólida y estable en curva, con una dirección no muy rápida ni excesivamente precisa, pero que transmite la confianza necesaria para moverse a buen ritmo entre curvas. Hay que estar algo más atentos que en modelos de corte más dinámico, pero a ritmo medio-alto logra que disfrutemos de una conducción muy efectiva. La amortiguación tirando a firme lo permite, manteniendo además un confort de rodadura propio de un SUV de carácter familiar como el Outlander.

DATOS COMERCIALES:

Versión: Outlander 220 DI-D MotionPrecio: 31.290 eurosGarantía: 3 años o 100.000 kilómetrosRevisiones: cada 20.000 kilómetros

DATOS TÉCNICOS

Motor: 4 cilindros en líneaCilindrada: 2.268 cm3Potencia máx.: 150 CV a 3.500 rpmPar máximo: 380 Nm a 1.750 rpmTracción: Total permanenteCaja de cambios: Manual de 6 velocidadesVel. máxima: 200 km/hAcel. 0 a 100 km/h.: 10,2 segDimensiones: 4,65 / 1,80 / 1,68 mCapacidad de maletero: 519 litros (145 litros con 7 plazas)Depósito de combustible: 60 litrosConsumo medio en recorrido de pruebas: 6,8 l/100 kmAutonomía máxima: 882 km


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