OCÉANOS

Un método para encontrar barcos hundidos por satélite

Utilizando datos de los satélites Landsat, un equipo de arqueólogos identifica los patrones de hasta 4 km de longitud que dejan los barcos en la corriente.

Una imagen del satélite revela la posición exacta de los barcos  SS Sansip y SS Samvurn
Una imagen del satélite revela la posición exacta de los barcos SS Sansip y SS Samvurn Matthias Baeye et al

El fondo de los océanos está trufado de barcos hundidos. Algunas estimaciones hablan de más de tres millones de embarcaciones que descansan bajo las aguas, una idea romántica para los buscadores de tesoros, pero un problema ambiental y de seguridad en muchos casos. Una buena parte de estos restos se encuentran cerca de las costas, donde se producen la mayoría de los naufragios, y conocer su posición exacta es un asunto de interés por muchos motivos. El primero es que algunos de ellos pueden tener valor histórico, pero además pueden suponer un peligro para otros barcos o estar emitiendo sustancias tóxicas al entorno.

Hay tres millones de embarcaciones bajo las aguas

Un equipo de investigadores belgas y holandeses, encabezados por Matthias Baeye, acaba de descubrir un sistema que permitiría localizar estos pecios hundidos analizando las imágenes del satélite, de modo que se podría trazar un mapa muy preciso de su posición con fines ecológicos y ambientales. El trabajo, publicado esta semana en el Journal of Archaeological Science, demuestra que los barcos pueden ser localizados a partir de las nubes de sedimentos que se forman en la superficie como consecuencia de las corrientes y que revelan su posición. Utilizando los datos del satélite de la NASA Landsat 8, los investigadores han detectado rastros de hasta 4 kilómetros de longitud en las zonas donde se encuentran los barcos, una señal que podría repetirse en otras zonas costeras como señal delatora de su presencia.

Una cuarta parte de los barcos naufragados en todo el mundo se encuentra en el Atlántico Norte, donde las condiciones meteorológicas y el abundante tráfico marítimo han dado al traste con infinidad de aventuras marítimas. Durante la Segunda Guerra Mundial, además, las minas, submarinos y distintos ataques dejaron los fondos marinos sembrados de amasijos de hierros y munición. El posible impacto ambiental es tan negativo que la Unión Europea ha recomendado localizar y monitorizar la posición de estos derrelictos.

La UE recomienda localizar la posición de estos derrelictos

Localizar los barcos hundidos se han utilizado hasta ahora sistemas de ultrasonido, tipo sónar, e incluso pulsos de láser para medir los cambios en la distancia hasta el fondo en zonas poco profundas. Pero estos sistemas requieren que las aguas estén poco turbias y no son los más prácticos. El sistema presentado por Baeye y su equipo supondría un gran avance a efectos prácticos, pues bastaría con analizar las imágenes del satélite en busca de determinadas trazas en las corrientes de sedimentos.

Los autores del estudio realizaron una serie de pruebas en la costa belga, frente al puerto de Zeebrugge, a partir de la localización conocida de cuatro barcos: el SS Sansip, un buque de 131 metros de eslora que se hundió en diciembre de 1944; el SS Samvurn, un barco similar que se hundió un mes después; el SS Nippon, que se hundió tras una colisión en 1938; y el SS Neutron, un pequeño carguero de 51 metros que se hundió tras los daños por un choque, se cree que con uno de los barcos anteriores. Una vez conocidas estas posiciones, los científicos rastrearon 21 imágenes de la zona tomadas por el satélite y descubrieron que en el área donde se encuentran los barcos los sedimentos generan unas señales características.

Lo que ocurre, según los investigadores, es que la estructura de acero hundida en la arena genera una depresión en el fondo oceánico que se rellena con sedimentos cuando las mareas son tranquilas. Después, cuando las corrientes de pleamar y bajamar agitan las aguas, esos sedimentos afloran y el rastro de esos movimientos se puede detectar desde el satélite. De esta forma, explican, bastaría detectar estas corrientes y seguirlas hasta el vértice para encontrar nuevos barcos hundidos. Las embarcaciones encontradas, eso sí, se encuentran en aguas de hasta 15 metros de profundidad, lo que permite que afloren estos remolinos de sedimentos. En profundidades mayores la búsqueda de pecios hundidos seguirá dependiendo de viejos métodos y de aventureros más audaces.

Referencias: Detection of shipwrecks in ocean colour satellite imagery(Journal of Archaeological Science) doi:10.1016/j.jas.2015.11.006  | Satellites and Shipwrecks: Landsat Satellite Spots Foundered Ships in Coastal Waters (NASA)  | Sediments Betray Hidden Shipwrecks (Earth Observatory)


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