Sociedad

Terroristas y traficantes de drogas, vetados por el Gobierno para hacer voluntariado

Luz verde al proyecto de Ley del Voluntariado... con cambios. Se fija la edad mínima para ser voluntario en 12 años y además de los condenados por delitos de violencia machista y abuso de menores, también se excluye de estas actividades a procesados por tráfico ilegal de seres humanos e inmigración clandestina.

Agentes de policía franceses, en guardia tras el atentado contra la sede del semanario satírico 'Charlie Hebdo'
Agentes de policía franceses, en guardia tras el atentado contra la sede del semanario satírico 'Charlie Hebdo' EFE

El Consejo de Ministros ha dado luz verde este viernes al proyecto de Ley del Voluntariado para su remisión al Congreso de los Diputados en una segunda vuelta en la que se ha incorporado como novedad, que los condenados por tráfico ilegal de seres humanos e inmigración clandestina o delitos de terrorismo tampoco puedan ejercer labores de voluntariado, lo que el anteproyecto ya preveía para condenados por delitos de violencia doméstica y de género o relacionados con el abuso de menores.

El proyecto contempla asimismo otros dos cambios respecto de la redacción inicial: se fija la edad mínima para ser voluntario en 12 años, lo cual no implica que no sea necesario un consentimiento paterno, y se amplían las categorías de actividades de voluntariado incorporando el destinado a la preparación paralímpica y a la protección de los animales.

Según informa el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, promotor de la iniciativa, el texto "delimita con mayor claridad los márgenes competenciales de las administraciones públicas, y así, se concreta el concepto de programas de voluntariado de competencia estatal, que son aquellos que se desarrollan en más de una comunidad autónoma o fuera del territorio español".

El Consejo de Ministros ha aprobado también el proyecto de Ley de Tercer Sector

La norma establece una definición de voluntariado, fija el régimen jurídico de los voluntarios y su relación con las entidades, acota el campo de maniobra de la Administración, y amplía a las empresas y las universidades la posibilidad de emprender iniciativas de voluntariado. Así, se considerará voluntariado aquellas actividades de interés general desarrolladas por personas físicas siempre que tengan vocación de solidaridad, su realización sea libre, no conlleve prestación económica o material de ninguna clase y se lleva a cabo por medio de las entidades acreditadas.

Voluntariado paralímpico

Se fijan como ámbitos de las actuaciones voluntarias: social, internacional de cooperación al desarrollo, ambiental, cultural, deportivo, de ocio y tiempo libre, comunitario y de protección civil, que es el que se derivaría de una emergencia o catástrofe natural, por citar dos ejemplos. Se añade el voluntariado paralímpico dentro de la categoría "deportiva" y el de la protección de animales dentro de la "ambiental".

Se demarcan los derechos y deberes de los voluntarios, y como novedad, se garantiza la igualdad en el acceso al voluntariado de las personas en situación de dependencia en los formatos adecuados y en las condiciones acordes a sus circunstancias personales, algo que en el anteproyecto figuraba para las personas con discapacidad y las personas mayores. En este sentido, se especifica la previsión de que en los procesos de selección de voluntarios no podrá incurrirse en prácticas discriminatorias en general y, por razón de identidad u orientación sexual en particular.

En cuanto a la Administración General del Estado, será garante de una adecuada coordinación entre las administraciones estatal, autonómica y local, y de estas con las propias entidades. Favorecerá, por otro lado, que las tareas de inspección y seguimiento se efectúe según criterios comunes, y se refuerza la compatibilidad de la actividad de voluntariado con la jornada laboral dentro de la normativa de empleo público y con pleno respeto a lo acordado en la negociación colectiva.

Tercer sector de acción social

Por otra parte, el Consejo ha aprobado también el proyecto de Ley de Tercer Sector, que define este ámbito como el conjunto de organizaciones de carácter privado, y sin ánimo de lucro, que surgen de la iniciativa ciudadana o social para buscar objetivos de interés general a través de la solidaridad y la participación.

Se añade el voluntariado paralímpico dentro de la categoría "deportiva" y el de la protección de animales

En este sentido, la propuesta normativa que se remite ahora al Congreso enumera los principios que deben guiar su trabajo, basados en la democracia interna, el carácter altruista, la transparencia, la autonomía, la cohesión social, la promoción de la igualdad, de la no discriminación y la consecución de fines socialmente relevantes.

Una de las mejoras que ha recibido el proyecto consiste en la clarificación del radio competencial de la Ley, por lo que se distribuyen con nitidez las competencias entre la administración general del Estado y las comunidades autónomas, según informa Sanidad. Asimismo, se refuerza la consideración de que el papel de las entidades que integran el Tercer Sector de Acción Social no puede, en ningún caso, diluir la responsabilidad de la administración general del Estado. Por otra parte, en las medidas de fomento de las entidades del Tercer Sector se incluirán iniciativas relativas a la dinamización de la participación de las mujeres.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba