Sociedad

El éxtasis de Belén Esteban, Lobatón en TVE y el primer adiós a José Luis Moreno

La princesa de algún pueblo vence en 'Gran Hermano Vip' con una audiencia asombrosa. El presentador de '¿Quién sabe dónde?' deleita en la cadena pública. Nerea Garmendia abandona 'La alfombra roja palace'...

Belén Esteban sigue triunfando en Telecinco.
Belén Esteban sigue triunfando en Telecinco. CARLOS SERRANO (MEDIASET)

Y la princesa de algún pueblo nos mostró su caridad. Belén Esteban ha ganado Gran Hermano Vip con muchos más votos que Aguasantas y Coman, los otros finalistas. Un resultado sencillo de vaticinar. Pero los casi cinco millones de personas que estaban viendo la final del reality de Telecinco este jueves por la noche no podían esperar el anuncio que hizo la vencedora del concurso. Donará los 100.000 euros de premio a tres organizaciones benéficas y a una compañera cuyo hijo padece parálisis cerebral. O sea, la mujer malhablada, de modales ordinarios y aficionada al grito y el llanto desmedidos como formas de expresión asombraba a sus fieles con un gesto inesperado

Ella añadió a su circo habitual el pan que faltaba. El pueblo, enfebrecido y alienado a partes iguales, aplaude en las cafeterías a su emperadora televisiva

Todos los reyes han contentado y domesticado a sus respectivas plebes con regalos caritativos y sorprendentes. Ella no podía ser menos. Y a su circo habitual le añadió el pan que faltaba. El pueblo, enfebrecido y alienado a partes iguales, aplaude en las cafeterías a su emperadora televisiva, que debe vivir una suerte de éxtasis al verse respaldada por miles y miles de espectadores. El mito de Belén Esteban continúa y se agiganta con el paso de los días. ¿Por qué? Lo serio es afirmar que la audiencia está llena de palurdos que disfrutan con personajes de este calado. Lo demagógico es argumentar que la gente busca refugiarse en cierta frivolidad para huir de tanta corrupción política y tantos problemas cotidianos.

Y lo sencillo, quizás por ello lo más correcto, es creer que simplemente es divertido contemplar a esta señora y a sus mariachis, con sus contradicciones y sus miserias, porque, en el fondo, también tienen algo de nosotros mismos. O sea, la telerrealidad que funciona porque el espectador, por muy culto o muy iletrado que sea, empatiza con estos personajes cutres. Cuestiones distintas, aunque relacionadas, son lo absurda que es la mera existencia de estos espacios, la escasa calidad de este Gran Hermano Vip o la falta de escrúpulos de sus creadores, capaces de cualquier bajeza para lograr audiencia. Guste aceptarlo o no, Telecinco, la cadena edificante, y Belén son, como tantas veces hemos repetido, las drogas favoritas del personal, dañinas y necesarias al mismo tiempo para la mente. 

La 'cantera' de TVE

Arrumbamos estas reflexiones para reparar en otro fenómeno televisivo de altura. Es un verdadero deleite adentrarse en Televisión Española (TVE) para visionar el programa mañanero que conduce Mariló Montero. Resulta que los martes y jueves hay una sección que conduce Paco Lobatón. Se llama Ventana QSD y las tres siglas son una alusión a aquel inolvidable ¿Quién sabe dónde? nacido en 1992. Este presentador llevaba un año dedicado a lo suyo, que es buscar a gente desaparecida, en otro canal minoritario con Informe Lobatón. Ahora, aporta su profesionalidad a la cadena pública y dedica especial atención a los casos de bebés robados

A falta de originalidad, en los despachos de la tele de todos optan por recuperar a personajes que creíamos extraviados; esos valores no lograrán las cifras de antaño

La primera edición de aquel espacio que buscaba a desaparecidos en los años noventa estaba presentada por Ernesto Sáenz de Buruaga, quien también regresa ahora a TVE con un programa de debate político. Y, como ustedes ya han leído aquí, otro que vuelve por sus fueros a la cadena pública es el galán, empresario de éxito y cantante de rancheras Bertín Osborne. A falta de originalidad, en los despachos de la tele de todos optan por recuperar a personajes que creíamos extraviados. Es de suponer que estas apuestas por valores que fueron fiables en el pasado no alcanzarán en 2015 las cifras de antaño. Tiempo al tiempo.

El primer programa de 'Quién sabe donde' (1992)

No obstante, los regresos de los veteranos Osborne, Buruaga o Lobatón son meras anécdotas si se comparan con la nueva venida del productor José Luis Moreno. Su programa de los sábados por la noche, remedo de aquel Noche de fiesta, se llama La alfombra roja palace (¿?). Aunque aquí ya hemos opinado al respecto, es hora de recomendar a todos los lectores el visionado. Se trata, naturalmente, de un experimento sociológico sobre la paciencia y la cordura. Si alguno de ustedes aguanta más de diez minutos frente al televisor sin cambiar de canal o sin desesperarse, será una persona paciente y sin riesgo de enloquecer, amén de un auténtico titán de la televisión. Enhorabuena, si es que lo consiguen. 

Solo ha habido una emisión de La alfombra roja, pero se conoce que ni los hacedores del programa aguantan más tiempo embarcados en el imposible propósito de agradar al público con este producto fallido, rancio, anticuado. Nerea Garmendia, una de las presentadoras, ha anunciado que deja el espacio de Moreno. Es el primer adiós de un programa que costará 3 millones de euros y que el primer día vieron apenas 800.000 valientes. Pese a todo, el ventrílocuo confía en el triunfo futuro de este bodrio y asegura que el primer día "lo vio todo el mundo". Cada uno se engaña como quiere y es responsable de sus consiguientes decepciones. 


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