Sociedad

Sigue sin salir el sol en el invierno demográfico gallego

La comunidad autónoma no consigue remontar los datos de nacimientos, peores que los del resto de España. El gobierno de Feijóo lanzó en 2013 apenas dotado con 60 millones de euros para 3 años cuando la radiotelevisión pública drena 90 en un solo ejercicio.

Un anciano contempla el horizonte en las inmediaciones de la Torre de Hércules de Coruña
Un anciano contempla el horizonte en las inmediaciones de la Torre de Hércules de Coruña FLICKR / MissMayol

El invierno demográfico gallego sigue sin ver salir el sol a pesar de las medidas del gobierno de Alberto Núñez Feijóo. Han pasado ya dos años desde que el presidente lanzó en 2013 el primer plan público autonómico para fomentar los nacimientos. Una inversión mínima de 60 millones en 3 años (con 69 medidas pronatalidad), que cuando ya tiene cubiertas las dos terceras partes se topa de frente con los datos: Galicia registró en 2014 el peor saldo vegetativo de España, con una tasa de nacimientos del -0,5% cuando en el conjunto del país consiguieron darse la vuelta tras varios años en negativo, para subir un nimio 0,1%. La situación en la comunidad es dramática y no parece haber campaña pública que pueda darle la vuelta.

Una de las primeras medidas del nuevo gobierno de Feijóo -que a sus 53 no ha sido padre- fue precisamente presentar este plan con 69 medidas para impulsar la natalidad. Muchas de ellas no pasaban de declaraciones de intenciones, mientras que las medidas más concretas se referían a deducciones fiscales por hijo, aumento de guarderías o impulso de casas nido, entre otras. Al final de este artículo puede consultar el documento.

La tasa de paro en Canarias es 10 puntos mayor y allí nacen más niños. El invierno demográfico no es consecuencia de la crisis

¿A qué se debe la debacle poblacional gallega? Galicia tiene una tasa de paro elevada, del 20,87%, pero el contexto económico no parece ser el argumento definitivo. Dejando a un lado Ceuta y Melilla por su especial composición étnica, en 2014 pudo verse cómo en Canarias los nacimientos subieron un 3,1% a pesar de que su tasa de paro superaba en 10 puntos la gallega. Tasa de paro y situación económica, por tanto, no van enteramente de la mano. "Galicia arrastra desde hace más de 25 años saldos vegetativos negativos y nuestro invierno demográfico no es algo generado por la crisis. En los mejores años de crecimientos, los nacimientos en Galicia eran cada vez menores", ha explicado a Vozpópuli la responsable de Familia de la Xunta, Amparo González.

"Las apreturas económicas, que existen, no son tan importantes para la disminución de la natalidad como otros factores culturales como la incorporación de la mujer al mercado laboral", comenta Alejandro Macarrón, activista a favor de la natalidad y que ha escrito libros como 'El suicidio demográfico español'. Macarrón cree que es de agradecer que el gobierno de Feijóo intente fomentar la natalidad, pero considera una broma que se cuente con un presupuesto de sólo 60 millones de euros para solventar una deriva de tal calibre. Por ejemplo, solamente en 2013, la radiotelevisión pública gallega contó con una aportación pública de 90 millones de euros. Un 50% más que un plan de natalidad con un presupuesto para 3 años. "Es muy difícil darle la vuelta a una tendencia de décadas en sólo dos años, pero además creo que los políticos aún no se han dado cuenta de la magnitud real del problema. La falta de nacimientos es el principal problema económico que afronta Galicia en las próximas décadas y cuanto más tiempo tarden en darse cuenta, más costará revertirlo", dice Macarrón.

Ayudas insuficientes

"Fíjate, por el primer hijo que se tenga, la deducción fiscal es de 360 euros, para el segundo hijo sube a 1.200 y para el tercero a 2.400, que se cobran en la renta del año siguiente. Seamos serios, nadie tiene un hijo por 1.000 o por 2.000 euros", cuenta a este periódico Carlos Punzón, periodista de 'La Voz de Galicia'. Para Punzón, los partidos gallegos no parecen tomarse en serio la magnitud del problema: "Llevo siguiendo la información demográfica muchos años. Siempre que sale un dato catastrófico, eso lleva a un enconado enfrentamiento en el parlamento gallego. Pero después este tema se olvida y no se vuelve a hablar más. La mentalidad propia de los políticos, que piensan en el corto plazo con un límite máximo de una legislatura, no está a la altura de este problema en el que tú tienes que invertir ahora para obtener resultados económicos en 20 años".

En algunas provincias como Ourense, la mitad de la población ya es pensionista

La responsable de Familia en la Xunta, Amparo González, rechaza que estén teniendo una visión cortoplacista. "Cuando entramos al gobierno hicimos una encuesta a los gallegos a ver qué opinaban, y la mayoría no consideraba un problema la crisis demográfica. Pero sí lo es; es un problema que afecta al presente y al futuro, hay que remar en la misma dirección". Cree que los resultados del plan público son aceptables, si se tiene en cuenta que "ya hemos ejecutado más del 60% de este plan de dinamización, y a medio y largo plazo se irán viendo los resultados, pero por el momento hay un resultado positivo. En inversión sólo en escuelas infantiles hablamos de más de 35 millones de euros. Añadiendo a las medidas que habíamos aprobado con el plan otras deducciones fiscales e incentivos, estaríamos hablando de más de 90 millones de euros". Existen ejemplos de países en Europa que lo están haciendo bien, como por ejemplo Francia, y según González, su éxito se debe a "su visión a largo plazo".

¿Hay futuro?

La tendencia deprimente de la demografía gallega parece no tener solución ni con planes públicos, mucho menos si se dotan con poco dinero. "Es seguro que el país necesita mucho más que esto si realmente quiere salir adelante. El futuro de Galicia está en juego", dice Punzón. La comunidad está haciendo lobby también en Bruselas, junto a otras regiones españolas envejecidas (Asturias, Aragón, Extremadura y las dos Castillas), y aseguran estar contentos con la receptividad de las instituciones comunitarias. Pero el tiempo apremia. La pérdida de población se acentúa y superó las 10.000 personas en 2014. Los nacimientos no llegan a los 20.000 en una autonomía con 2,7 millones y, en algunas provincias como Ourense, la mitad de la población ya es pensionista. La situación es mucho peor en el medio rural que en las ciudades, pese a lo cual éstas también se contagian.

"Tenemos un compromiso con la conciliación de la vida laboral, personal y familiar. Hemos incrementado desde 2009 las plazas públicas en escuelas infantiles en más de un 70% hasta llegar a las 9.300. Estamos haciendo muchas cosas, pero los resultados aún pueden tardar en llegar", dice González. Galicia siempre fue una tierra de emigrantes, pero que a su vez tenía una alta fertilidad. Ahora, el segundo de esos baremos ha cambiado y pone el futuro de la región en jaque.


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba