Sevilla ha rendido durante este jueves su último homenaje a la duquesa de Alba, la mejor embajadora de la ciudad y quien paseó con orgullo el nombre de Sevilla por el mundo entero. Por eso, desde la apertura de la capilla ardiente, instalada en el Ayuntamiento de la ciudad hispalense, cientos de personas han querido darle su último adiós y han plasmado sus condolencias en varios libros puestos a disposición de los visitantes. 

La capilla ha quedado abierta al público a las 14.10 horas, después de que el féretro haya sido colocado en el centro del Salón Colón, cubierto con la bandera de España y el escudo de la Casa de Alba, en una estancia en la que se han colocado cuatro grandes velones y dos cuadros del Cristo de los Gitanos y la Virgen de las Angustias, de los que era muy devota. Según han anunciado desde el consistorio de la ciudad, la capilla ardiente permanecerá abierta mientras haya ciudadanos que quieran despedirse de la aristócrata con más titulos nobiliariso del mundo entero. 

El viudo de la duquesa de Alba, Alfonso Díez, y sus hijos, nietos y otros familiares ocupan varios bancos cerca del féretro, mientras numerosas coronas de flores han sido situadas en otra zona del salón. Entre ellas está la enviada por los nuevos reyes, don Felipe y doña Letizia. Además, el rey ha llamado al duque de Huéscar, heredero del ducado, para transmitirle su pésame y también ha conversado con el viudo, Alfonso Díez. 

Además de los monarcas, numerosas personas del panorama político han querido despedirse de Cayetana, de la que han dicho que era una mujer "libre y valiente". De este modo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha enviado a sus familiares en el que ha valorado el trabajo de la duquesa por la custodia y enriquecimiento de un patrimonio histórico-artístico "imprescindible para comprender el desarrollo de la historia de España y de Europa".

Junto a sus hijos y nietos también ha estado su ex nuera favorita, Genoveva Casanova, quien este miércoles acudió al Palacio de las Dueñas de Sevilla para interesarse por el estado de salud de la aristócrata. 

El funeral tendrá lugar este viernes

El último adiós a los restos mortales de Cayetana Fitz-James Stuart tendrá lugar este viernes en la catedral hispalense y será oficiado por el cardenal Carlos Amigo Vallejo. Tras la misa, el cuerpo de la duquesa será incinerado y sus cenizas serán depositadas en el altar mayor de la iglesia del Valle, sede de la hermandad de Los Gitanos, bajo el Cristo de la Salud, del que era muy devota.

Entre los asistentes al responso estará la infanta Elena, quien acudirá en representación de su hermano el rey Felipe VI. 


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba