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De Guindos eleva las provisiones de los préstamos inmobiliarios de la banca

En cinco días, el sector financiero conocerá públicamente hasta donde llegará el esfuerzo de saneamiento que ya tiene perfilado el Gobierno con el fin de restructurar el sistema financiero. A nivel privado, las entidades ya conocen el calado del plan De Guindos. La limpieza del ladrillo de bancos y cajas no se reducirá únicamente a sus activos inmobiliarios. La nueva norma, que se aprobará este viernes en el Consejo de Ministros, según ha podido saber Vozpópuli, obligará a las entidades a aumentar el nivel de provisiones de todos aquellos créditos problemáticos tanto del sector promotor como de aquellas hipotecas declaradas ya como subestándar, es decir, en riesgo de impago. En el caso de los activos inmobiliarios, el Banco de España ha obligado a incremenar la cobertura hasta niveles cercanos al 30%.

El esquema se repetirá en el caso de los préstamos problemáticos que las entidades tienen concedidos al sector inmobiliario. Se estudiarán tanto la situación de los créditos promotores como de las hipotecas de particulares que estén en un alto grado de impago. Con esta medida, se pretende adelantar el impacto que provocarán esos activos en cuando se conviertan en adjudicados.

Con esta medida, los responsables del Ministerio de Economía quieren conocer en cuanto se pueden incrementar a medio plazo de las necesidades de provisiones de cada entidad. "Si no fuera así, conoceríamos la situación actual pero no la real. El proceso de deterioro del ladrillo en el balance de las entidades cambia cada trimestre", explican desde una auditoría.

A lo largo de esta semana, en los despachos de Economía terminarán de distribuirse los porcentajes de saneamiento que tendrán que realizarse a cada partida para cuadrar los 50.000 millones de provisiones que anunció el ministro De Guindos hace más de un mes. “Un descuento de entre el 50% y 60% en el caso de las viviendas y del 60%-65% para el suelo, sobre el precio original, me parece lo adecuado”, explicaba, el pasado viernes Isidro Fainé, presidente de Caixabank, en la presentación de resultados de la entidad.

Los cálculos de Economía parecen caminar por esos porcentajes a nivel general. Luego habrá matizaciones en función de cada tipología de activo. Por ejemplo, el Gobierno obligará a provisionar más una promoción inacaba que esté parada a otra que se esté construyendo y sin problemas de financiación para concluir la obra. Lo mismo sucederá con los suelos, que se diferenciarán según su tipología y ubicación, o las viviendas. “Hay casas, que por mucho descuento que se le aplique son imposibles de dar salida. Están en zonas desfavorecidas, son muy antiguas, no cuentan con ascensor y el perfil de persona que solicita su hipoteca es de alto riesgo al que en estos momentos no se le concederìa un préstamo”, asegura el Consejero delegado de un banco mediano.

Para este tipo de viviendas, el plan tiene contemplado aumentar las coberturas. “Son pisos invendibles”, prosigue este CEO. Inmuebles que están situados en zonas problemáticas de algunas ciudades españolas, como es el caso del Barrio de las 3.000 viviendas, en Sevilla. Lo mismo sucede con el suelo. “Alguno habrá que provisionarlo al 100% por sus características”, reconoce el propio Fainé. “Pero no todo el suelo es igual”, prosigue. “El suelo necesita su momento. Cuando salga todo el stock de viviendas se promoverá el suelo bueno. Tendrá salida dentro de unos años”.

El sector ya contempla que los saneamientos tendrán que efectuarse sobre el valor en libros de cada activo, es decir, sobre su precio original, lo que ha provocado las críticas de aquellas entidades que consideraban más realistas el descuento sobre el valor actual de mercado porque han ido adecuando sus niveles de cobertura a la actualización anual de las tasaciones. “Así no se premia a las entidades que ya hayan saneado más”, se queja un directivo de un banco.

Ante las nuevas coberturas que exigirá Economía para el caso de los préstamos dudosos de los particulares, desde el sector financiero se reclama con urgencia la aprobación de la nueva reforma laboral. “Cada parado nuevo es un potencial moroso a medio plazo y esa situación hay que solucionarla cuanto antes. Hay que encontrar soluciones para crear empleo”, se reclama desde uno de los cinco grandes. El mismo mensaje lanzó Fainé, el pasado viernes. “La reforma laboral debe servir para alentar la creación de puestos de trabajo no para abaratar el despido”.

La tasa de morosidad de Caixabank es del 4,9%, frente al 7,5% del sector. En el caso del Sabadell, la cifra crece un punto más, hasta el 5,9%. La mora seguirá creciendo en los próximos trimestres, según coinciden tanto desde el sector como en varias firmas de auditoría.


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