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Medel quiere hacerse aprobar una millonaria indemnización por cese

El Consejo de Administración de Unicaja Banco, convocado para mañana jueves 26 de enero, aprobará casi con toda seguridad el pago de una millonaria indemnización a favor de su presidente, Braulio Medel, para caso de cese o despido, un “premio” que el malagueño, uno de los gestores más veteranos del mundo de las Cajas, lleva persiguiendo desde mediados de los 90. El presidente del PP andaluz, Javier Arenas, serio aspirante a la presidencia de la Junta dentro de un par de meses, ha calificado tal propósito de “inaceptable”, y ha ordenado a los dos representantes del PP andaluz en el Consejo de Unicaja Banco –Manuel Atencia, vicepresidente primero, y Juan Ramón Casero- votar en contra de esa indemnización.

A Medel le han entrado las prisas. Que en la actual coyuntura acometa una iniciativa de esa clase podría parecer una temeridad a tenor de la reacción social adversa provocada por las indemnizaciones percibidas por consejeros y directivos de muchas de las antiguas Cajas, incluso por entidades que han recibido ayudas del FROB (caso de NovaCaixaGalicia, CAM, Bancaja y otras). Fuentes del PP consultadas por este diario achacan el intento de Medel al miedo que le produce un hipotético triunfo del PP-A por mayoría absoluta en las elecciones autonómicas del 25 de marzo, lo que convertiría a Arenas en presidente de la Junta andaluza e implicaría su salida de Unicaja Banco.

Las prisas, tienen, además, una segunda derivada: Medel quiere que se le apruebe la indemnización antes de que se produzca la fusión con Caja España-Duero porque, al haber recibido ésta ayudas del FROB, una vez producida la integración su indemnización pasaría a depender del Banco de España (BdE), y el malagueño sabe de sobra que en el caserón de Cibeles el asunto huele a cuerno quemado. Por si ello fuera poco, le preocupa también la inminente regulación de la reestructuración financiera que aprobará el Gobierno, la cual pondrá bajo el control de Economía la retribución de la cúpula de las entidades que registren pérdidas con las nuevas exigencias de saneamiento inmobiliario.

Don Braulio tiene ahora expedito el camino, puesto que para eso se ha rodeado en Unicaja Banco de un Consejo en el que cohabitan varios políticos cesantes que ya no representan ni a partido ni a institución pública alguna (caso de Juan Fraile, Marisa Bustunduy, Pedro Fernández Céspedes -todos ellos PSOE-A) o de Ildefonso dell’Olmo (del PA), junto a antiguos empleados del propio Medel (Antonio López, Victorio Valle y Manuel Azuaga), nombres todos de “estricta fidelidad” al malagueño y que difícilmente podrían oponerse a la ansiada indemnización por cese que pretende.

Dinero para ablandar voluntades

Para “engrasar” el voto de sus consejeros, Medel propondrá en la misma sesión del Consejo que se les asigne una retribución anual (hasta ahora inexistente), además de quintuplicar las dietas por asistencia al mismo, y a las diversas Comisiones (Ejecutiva, de Inversiones, de Retribuciones y Nombramientos y de Auditoría). Además del PP, algunos responsables del PSOE-A también reprueban la intención de Medel (tal que Miguel Ángel Heredia, secretario general del partido en Málaga), aunque la amistad personal existente entre el don Braulio y José Antonio Griñán, presidente de la Junta, parece capaz de superar las barreras que puedan interponer algunos socialistas a nivel individual.

Por su parte, los dos consejeros en representación de los empleados (UGT y CCOO), consideran escandalosa la pretensión de Medel, toda vez que éste se niega a abordar una auténtica negociación laboral para la fusión con España-Duero, reclamando el despido de 1.800 trabajadores con medidas traumáticas. Comisiones hizo pública este lunes una carta dirigida a Medel pidiéndole que informe sobre las distintas remuneraciones que perciben los consejeros, y que esa información se facilite a todo el Consejo. También reclama “limitaciones expresas a la política de remuneraciones para consejeros y directivos”.

Fue en 1995 cuando Medel intentó por primera vez dotarse de un contrato de alta dirección que incluyese una cuantiosa indemnización por cese. Gracias a la denuncia del caso en la prensa, la intentona fue conocida por el Alcalde de Málaga (PSOE-A) y por el BdE, que, actuando cada uno por su cuenta, pudieron abortarla, asunto que colocó al malagueño días al borde del cese.

Riesgo de división en el Consejo

Años después quiso volver a las andadas pero, advertido el PSOE-A, incluyó una enmienda en el proyecto de Ley de Cajas de Ahorros de Andalucía, entonces en tramitación parlamentaria, que prohibía las indemnizaciones por cese del Presidente y Director General de las Cajas. Ello fue posible porque el parlamentario ponente de la Ley era José Asenjo, Secretario General del PSOE-A de Málaga y consejero de Unicaja en ese momento.

Pasado el tiempo y puntualmente informado de la póliza de jubilación que Cajasur había suscrito para su Presidente, Miguel Castillejo, se hizo aprobar una análoga en Unicaja. Magdalena Álvarez, a la sazón consejera de Economía de la Junta de Andalucía y antigua alumna y mejor amiga de Medel, no realizó el menor intento de oponerse a ella, justo lo contrario de lo que hizo con la de Castillejo.

Una vez que -el pasado de diciembre- Unicaja transfirió el ejercicio de su actividad a Unicaja Banco, saliendo del ámbito de aplicación de la Ley de Cajas andaluzas, don Braulio ha vuelto a las andadas, dispuesto a que el Consejo convocado para mañana 26 le apruebe su indemnización en caso de cese, el premio que lleva 21 años buscando. El precio a pagar por la institución, según las fuentes consultadas, será alto: un Consejo que raramente ha tenido que realizar una votación, puede quedar dividido en vísperas de una fusión que requeriría armonía, concordia y equilibrio en grado sumo.


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