Nacional

El auge de Ciudadanos debilita las expectativas de Rosa Díez y sitúa a UPyD al borde de la ruptura

La formación magenta llega más dividida que nunca a un cónclave donde se juega su futuro político. La portavoz y los suyos intentan mantener el control del partido pero los diferentes grupos críticos aumentan la presión... 

La imagen de unión entre Lozano, Gorriarán, Díez, Anchuelo y Cantó se ha quebrado estos días.
La imagen de unión entre Lozano, Gorriarán, Díez, Anchuelo y Cantó se ha quebrado estos días. EFE

Unión, Progreso y Democracia (UPyD) afronta este sábado una cita vital para su futuro. El Consejo Político del partido, formado por 150 miembros, se reúne en un hotel de Madrid para decidir el rumbo de la formación magenta. La dirección que encabeza Rosa Díez va a intentar mantener el control del partido con la asunción de responsabilidades. Sin embargo, con el paso de las horas los diferentes grupos críticos aumentan la presión hasta el punto de plantear este cónclave como una suerte de plebiscito sobre la continuidad de la portavoz, más debilitada que nunca. Incluso, una de esas corrientes internas prepara una moción de censura contra ella. Una guerra intestina provocada por dos hechos entrelazados: la debacle electoral de UPyD en Andalucía y el auge de Ciudadanos.

Esta semana ha sido, de lejos, la más convulsa en la historia de este partido creado por Díez y los suyos en 2007. Muchos en UPyD aguardaban con el cuchillo entre los dientes el resultado de las elecciones andaluzas. El desastre de los magentas y, en paralelo, el éxito de Ciudadanos prendió la mecha de este incendio de consecuencias imprevisibles. Algunos de esos críticos filtraron interesadamente a varios medios algo impensable: la portavoz podía dimitir por los malos resultados en los comicios. La propia Rosa Díez compareció para negar esa posibilidad y anunciar su intención de seguir al frente del partido y, además, presentarse a las primarias para ser la candidata del partido a la presidencia del Gobierno.

El crecimiento exponencial de sus rivales de Ciudadanos está en el origen de esta crisis sin precedentes; ese éxito ha encendido todas las alarmas

Lo quieran reconocer o no, es evidente que el crecimiento exponencial de sus rivales de Ciudadanos está en el origen de esta crisis sin precedentes. UPyD nunca había tenido representación en el Parlamento andaluz y, aunque es cierto que bajó sustancialmente en votos, el resultado se interpretó como demoledor y provocó que se encendieran todas las alarmas por el éxito del partido que lideraAlbert Rivera. Que un partido como C's lograse nueve escaños frente a ninguno de UPyD fue, para muchos entre los magentas, la señal inequívoca de que era necesario un cambio. 

Varias corrientes críticas

En ese diagnóstico confluyen diversas corrientes internas de UPyD, algunas nonatas precisamente hasta el pasado lunes. Y es que, al contrario de lo que se está repitiendo en diversos medios, la dirección que encabeza Rosa Díez no solo tiene en contra a un grupo de afiliados proclives al pacto con Ciudadanos. Todos los críticos coinciden en censurar los errores de gestión de la portavoz y fundadora y muchos de ellos también están de acuerdo en la necesidad de acercarse a Rivera y los suyos, pero desde diferentes perspectivas. 

Hasta el pasado lunes Lozano, Anchuelo y Cantó jamás habían criticado el liderazgo de Díez pero, una vez conocidos los resultados en Andalucía, mostraron su oposición frontal

Así, por un lado están los diputados Irene Lozano, Álvaro Anchuelo y Toni Cantó, quienes hasta el pasado lunes jamás habían criticado el liderazgo de Díez pero, una vez conocidos los resultados en Andalucía, mostraron su oposición frontal. Los dos primeros dimitieron de sus cargos en el Consejo de Dirección durante una tensa reunión del pasado lunes. Y el actor, que aspira a ser candidato en la Comunidad valenciana, llegó a calificar de "decepcionante" la comparecencia de su portavoz y, según algunas informaciones, estaría meditando sumarse al partido de Rivera

Por otro lado, en una posición claramente diferenciada a la de esos tres diputados, se sitúa la corriente La ciudadanía primero, dirigida por el eurodiputado Enrique Calvet. Este último, que lleva meses criticando a la dirección y apostando por acercarse a Ciudadanos, calificó los resultados de "hecatombe" y vaticinó la desaparición del partido si no se refunda a partir de la dimisión de "una serie de personas claves en Andalucía y en la Ejecutiva", quienes -considera- han demostrado "una gran falta de capacidad". Una corriente que, en definitiva, busca regenerar el partido con Rosa Díez en segundo plano

Maura, por la tercera vía

En una línea muy similar pero fuera de esa corriente, por libre, se ubica el eurodiputado Fernando Maura, que desde antes de que se rompieran las últimas negociaciones con Ciudadanos, en noviembre de 2014. Él lleva meses y meses alertando sobre los errores de Rosa Díez y los demás dirigentes, además de pedir constantemente confluir con el partido de Albert Rivera. De hecho, Maura y Calvet crearon una asociación cultural junto a dos eurodiputados de Ciudadanos y trabajan, todos ellos, por llegar a acuerdos en "la tercera vía". ¿Será premonitoria esa estrategia?

Un grupo de militantes ha estado recogiendo firmas a contrarreloj para promover en el cónclave de este sábado una moción de censura contra Rosa Díez

Por si todo esto fuera poco, otros muchos afiliados de UPyD, no encuadrados en ninguno de los sectores mencionados pero con apoyos de algunos de ellos, también demandan un cambio. De hecho, como adelantó este diario, están recogiendo firmas a contrarreloj para promover en el cónclave de este sábado una moción de censura contra Rosa Díez. Estos militantes pretenden que el Consejo Político derroque a la líder, nombre una gestora y convoque un congreso extraordinario en un plazo de tres meses. 

¿Y qué pasará este sábado?

Así las cosas, el panorama para el Consejo Político de este sábado es de una profunda división, casi al borde de la ruptura, algo que parecía imposible solo seis días atrás. En varias comunidades autónomas han surgido más voces que piden la dimisión de quienes mantienen el control. Para sofocar el incendio, la actual dirección, empeñada en continuar con una estrategia similar, ha hecho dos movimientos. El primero consistió en nombrar a Andrés Herzog, abogado que ha llevado la acusación del caso Bankia, como portavoz adjunto. Es decir, mano derecha de Rosa Díez.

El segundo movimiento en este complejo tablero fue incluir en el cónclave de hoy el debate sobre una resolución que fije las líneas maestras de UPyD hasta las próximas elecciones autonómicas y municipales. Fuentes de los sectores críticos aseguran que con esa ponencia la dirección solo pretende ganar tiempo hasta la cita electoral de mayo. Este diario adelantó el viernes en exclusiva el texto que pretenden sacar adelante Díez y sus fieles, como Carlos Martínez Gorriarán o el propio Herzog.

Básicamente, la dirección pretende reconocer "numerosos erroresde táctica política y de comunicación que han impedido aprovechar a fondo el éxito de nuestras ideas", incluir una tímida crítica al personalismo del partido y, por último, "mantener la autonomía política de UPyD respecto a cualquier otro partido, coalición u operación política". En otras palabras, enterrar cualquier opción de aliarse con Ciudadanos. Teniendo en cuenta quiénes son los 150 miembros del Consejo Político, la hipótesis más probable, según diversas fuentes, es que Díez, Herzog y compañía logren imponer sus tesis una vez más. Si es así, la gran incógnita es saber si todos esos críticos deciden poner pies en polvorosa y abandonar el partido o, por el contrario, prefieren quedarse y esperar a otra oportunidad


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba