Nacional Patrimonio Nacional se gasta 120.000 euros en la puesta a punto de una carroza real

Esta berlina de gala es una de las seis utilizadas para el ceremonial protocolario de la presentación de cartas credenciales por parte de los embajadores extranjeros. Es el acto más pomposo de la Casa del Rey dentro de la actividad ordinaria de Felipe VI.

En la proclamación del Rey Felipe VI hace ahora un año no desfilaron carrozas para dar imagen de austeridad. Sin embargo, ello no quiere decir que hayan caído en desuso. Todo lo contrario. Son utilizadas a día de hoy para dar brillantez el acto más pomposo que celebra la Casa de Rey dentro de la actividad ordinaria del monarca: la ceremonia protocolaria de presentación de credenciales por parte de los embajadores extranjeros. Este ritual conserva sus mismas características formales desde el siglo XVIII.

Patrimonio Nacional quiere mantener en perfecto estado estos carruajes y con tal propósito acaba de iniciar el proceso para la restauración de uno de ellos por un importe de 119.790 euros, iva incluido. Según explica el pliego de prescripciones técnicas, consultado por Vozpópuli, del contrato licitado a finales de mayo, el servicio de caballerizas y comitivas adscrito a la Dirección de Actos Oficiales del Consejo de Administración de Patrimonio Nacional emprendió durante los ejercicios 2007-2008 un proceso de rehabilitación, acondicionamiento y mejora correspondiente a la ejecución de "los arreglos de interiores de cuatro carrozas, tumbas y pasamanería".

A estas cuatro carrozas se sumaron otros dos cedidas por la Dirección de Actuaciones Histórico Artísticas del mismo organismo, que "dado su deterioro, fueron restauradas durante los ejercicios de 2010-2011.

A fin de mantener, subraya el pliego, una "homogeneidad y el decoro exigible" por el ceremonial protocolario de la presentación de cartas credenciales, "se ha determinado comenzar con el proceso de restauración de las cuatro carrozas adscritas a la Dirección de Actos Oficiales". La restauración de uno de estos carruajes del siglo XIX (con medidas de 225 cm de alto, 173 de ancho y 434 de largo)es el objeto de la contratación iniciada por Patrimonio Nacional, dependiente del Ministerio de Presidencia, que asciende a casi 120.000 euros. 

El principal coste lo supondrá la rehabilitación del juego de carruaje, presupuestada en 59.895 euros. En cuanto al resto de equipamiento, están previsto el siguiente desembolso: 2.100 euros en remodelar la guarnicionería, 1.260 en faroles y tumbas, 2.310 en ruedas, 3.885 en caja y 840 para lanza. La carroza isabelina que traslada a los representantes diplomáticos de estos países al Palacio Real es tirada por caballos, con palafraneros, lacayos y cochero, vestidos con uniforme de la época de Carlos III. Además, lleva una escolta de lanceros y coraceros de la Guardia Real a caballo.

Algunas de las actuaciones que se costearán con este dinero procedente de los Presupuestos Generales del Estado son: pintar la caja, restaurar los escudos de España (bajo dosel y corona con la orden de Carlos III y Tosión) y eliminar el desnivel existente alrededor de los mismos; recuperar el charolado de los laterales de la caja; ajustar puertas, manetas, cerraduras y estriberas; bañar en oro francés bocines y sortijas de las ruedas; limpieza y nutrición de las correas; cambiar los cristales de los faroles o fabricación de lanza en madera de fresno.

Este ritual, que va del Palacio de Santa Cruz al de Oriente, conserva sus mismas características formales del siglo XVIII

Con motivo del primer aniversario de la proclamación de Felipe VI, la Casa del Rey ha distribuido una serie de vídeos donde aparecen secuencias inéditas de un representante diplomática bajando de una estas carrozas en el 'zaguán de embajadores' del Palacio Real y subiendo, a continuación, acompañado del séquito real, los 72 escalones hasta los salones de la primera planta.

Hasta ahora, la institución no había difundido material audiovisual de la llegada de los embajadores al Palacio Real para presentar sus cartas credenciales. Sólo publicaba imágenes de la preceptiva recepción ya en la Cámara Oficial, donde el diplomático extranjero de turno hace entrega al monarca del sobre con la carta credencial, el documento por el que el jefe del Estado de su país pide al Rey que reconozca al embajador como su representante en España.

En concreto, los vídeos conmemorativos de ese primer año de reinado recogen escenas de la llegada en carroza del embajador de Senegal, Abdou Salam Diallo, ataviado con el traje tradicional de su país, el pasado 11 de marzo. Previamente, el diplomático había hecho parada en el Palacio de Santa Cruz, sede del ministerio de Asuntos Exteriores, donde le esperaba lista la carroza real para iniciar el recorrido protocolario por el centro de Madrid hasta el Palacio de Oriente.

Hubo formato abreviado durante más un año

Esta ceremonia, la de mayor pompa en la tarea diplomática del Rey, fue reducida a una versión menos solemne durante el tiempo en que el Rey emérito, Juan Carlos I, estuvo en Zarzuela recuperándose de sus tres operaciones columna y cadera en 2013. No fue hasta abril de 2014 cuando la Casa del Rey recuperó el formato original, después de más de un año en que los nuevos embajadores tuvieron que desplazarse al Palacio de la Zarzuela para entregar la carta credencial en un acto abreviado, sin la habitual comitiva de carroza y lanceros.


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