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El fisioterapeuta que devolvió la movilidad al Rey: “Llevamos una mejora objetiva de dos años, pero aún queda trabajo"

Con nueve intervenciones quirúrgicas en un periodo de tres años y medio, el diagnóstico del Rey hace 14 meses era delicado. La alternativa más realista en ese momento era quedar postrado en una silla de ruedas. Sin embargo, el equipo del fisioterapeuta Fernando Serrano obró el milagro. “El Rey ha dejado la medicación, ya no tiene dolores y podría andar sin bastón”, celebra.

El fisioterapeuta del Rey, Fernando Serrano, es jefe del servicio de rehabilitación del hospital Beata María Ana de Madrid.
El fisioterapeuta del Rey, Fernando Serrano, es jefe del servicio de rehabilitación del hospital Beata María Ana de Madrid. GTres

“Fernando, ¿puedes hacer una rehabilitación domiciliaria?”, preguntó en marzo de 2013 el cirujano Manuel de la Torre a su amigo Fernando Serrano, jefe del servicio de rehabilitación del hospital Beata María Ana de Madrid. “Manuel, esas cosas ya sabes que no las hago”, le respondió, sin saber quién era el paciente. “Se trata de Su Majestad”, le explicó el cirujano. “Ahh…entonces cambia el asunto”.

En una entrevista concedida esta semana a la revista Tiempo, el doctor Fernando Serrano destaca la “espectacular” recuperación de Don Juan Carlos desde que aceptara tratarlo tras su operación de una hernia discal hace 14 meses. “El Rey ha dejado la medicación y ya no tiene dolores”, celebra el rehabilitador.

“La primera vez que le vi estaba mal, postrado en la cama tras una intervención, en una persona de su edad y con un estado de salud que…digamos, no era bueno”, confiesa el doctor al recordar cómo encontró al Rey tras haber sufrido nueve intervenciones en poco más de tres años y medio. “Veníamos de una cirugía de cadera, con luxación, de una cirugía en la otra cadera con dos luxaciones en las que las partes blandas de las articulaciones no estaban vírgenes, de una cirugía lumbar, de una prótesis de rodilla y de una rotura de tendón de Aquiles. Tenía que invitar a su organismo a que encontrase un esquema que fuese respetuoso con todo eso”, afirma.

La alternativa más realista para el Rey en ese momento era quedar postrado en una silla de ruedas. Sin embargo, se obró el milagro. Serrano y su joven ayudante Alejandro Huerta acuden al palacio de La Zarzuela de lunes a viernes para someter al Rey a un exigente plan de rehabilitación, que incluye sesiones de mañana y tarde. “Hemos fusionado técnicas de rehabilitación ortodoxas con teoría del entrenamiento”, asegura el doctor.

Cuando don Juan Carlos viaja, Huerta se desplaza con él para seguir el tratamiento. La duración total de las sesiones ronda las cuatro horas diarias y los ejercicios se hacen en un gimnasio y una piscina cubierta que hay en el palacio.

“A los pacientes de su edad siempre les digo que tienen contadas las zancadas que le quedan"

No abandona el bastón

El resultado de todo ello es que don Juan Carlos ya podría andar sin bastón, pero el doctor Serrano se lo ha desaconsejado. “Hay que diferenciar mucho sobre lo que se quiere, lo que se puede y lo que se debe. La mejor opción es apostar por lo que se debe: el Rey puede hacer marcha sin bastón, pero yo no se lo recomiendo. Si nos empezamos a despistar, la liamos”, asegura.

“A los pacientes de su edad siempre les digo que tienen contadas las zancadas que le quedan en su vida y que deben procurar darlas con todo tino”, advierte.

El médico rehabilitador del Rey cree que el monarca aún no ha alcanzado el cénit de su recuperación. “Llevamos una mejora objetiva de dos años, pero creo que todavía hay margen para otros dos o tres años”, por lo que le recomienda que el aumento de la carga de trabajo sea “progresivo” y evite la tentación de volver a los hábitos del pasado.

“La cara de ahora del Rey es el espejo de su alma. Ves a sus asesores y lo notas”, concluye satisfecho Serrano.


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