En el Gobierno se conciben las cuentas del año que viene como una válvula de seguridad contra Podemos

Rajoy quiere que el Congreso trabaje julio y agosto para aprobar los Presupuestos de 2016

¿Cómo responderían los mercados ante la posibilidad de que Podemos pudiera llegar al Gobierno con la muleta del PSOE? La respuesta a esta pregunta es uno de los motivos que han llevado a Mariano Rajoy a plantearse una aprobación acelerada de los Presupuestos de 2016 antes de las próximas elecciones, lo que implicaría declarar hábiles a efectos parlamentarios los meses de julio y agosto.

Mariano Rajoy y Cristóbal Montoro, en el Senado.
Mariano Rajoy y Cristóbal Montoro, en el Senado. Europa Press

Mariano Rajoy tiene muy interiorizados los esfuerzos que tuvo que hacer nada más llegar a La Moncloa para evitar el rescate e impedir que España cayera en el mismo saco que Grecia o Portugal. Y, lo que es más importante, está convencido de que si una fuerza como Podemos llegara al Gobierno con el sostén del PSOE, el país podría volver a sufrir un vértigo parecido al que vivió en 2012, cuando las presiones para que acudiera a la ayuda financiera se dejaron sentir en más de una reunión del Consejo de Ministros. En el Gabinete se considera que hace falta una válvula de seguridad antes de que se celebren las elecciones generales y ésta bien puede ser la aprobación de los Presupuestos estatales de 2016. “El mensaje a los mercados será de continuidad en las reformas económicas y de respeto absoluto a los compromisos de consolidación fiscal, nada ajeno a lo que tendría que hacer el PSOE si estuviera en condiciones de ganar las próximas elecciones”, señalan fuentes gubernamentales.

Los Presupuestos del 2016 son concebidos por el Gobierno como una válvula de seguridad para evitar un nuevo terremoto económico

Hay también otra ventaja añadida en dejar los Presupuestos niquelados al Gobierno que salga de las urnas. En el caso del PP, supondría poder aprobarlos ahora con mayoría absoluta y, por tanto, no someterlos al albur de las exigencias que impondrían en la próxima legislatura otros grupos a cambio de las contrapartidas que entran en juego cuando se gobierna en minoría. Las partidas destinadas apensiones, intereses de la deuda y subsidio de desempleo, constriñen tanto las cuentas que si los socialistas llegaran a La Moncloa solo dispondrían de margen para hacer algunos gestos cara a la galería, que bien podrían canalizarse a través de créditos extraordinarios. En cambio, a juicio del Gobierno, este esquema se rompería si Podemos influyera de forma determinante en la gestión presupuestaria, a pesar de que España carga con una deuda pública que ya supera el billón de euros.

Ventajas económicas e inconveniente político

La aprobación de los Presupuestos del año que viene antes de las elecciones generales tendría, pues,todas las ventajas económicas, pero también algún inconveniente político. En el equipo económico se maneja noviembre como la fecha más probable para la celebración de las legislativas y esto obligaría al Gobierno a defender en el Congreso que los meses de julio y agosto se declararan hábiles a efectos parlamentarios. Para dar cobertura a toda la tramitación presupuestaria hacen falta dos meses y medio y no se llegaría a tiempo para ello si se siguiera el calendario habitual: aprobación del techo de gasto en junio, envío del proyecto de ley de Presupuestos al Congreso en la última semana de septiembre, debate de totalidad a mediados de octubre y aprobación definitiva en diciembre, una vez que pasen por el Senado. El Gobierno quiere explorar la reacción del PSOE, en primer lugar, y del resto de los grupos, a una posible aceleración de este calendario, pues es más que probable que algunos de ellos vean en esta decisión un claro componente electoral, teniendo en cuenta que el Presupuesto de 2016 albergará el grueso del programa económico con el que el PP concurrirá a las legislativas.

En 2011, Zapatero también declaró hábil agosto a efectos parlamentarios para reformar la Constitución

En realidad, en el equipo económico se trabaja como si la agenda no incluyera elecciones generales a ocho meses vista. En breve, el Gobierno enviará a Bruselasla actualización del programa de estabilidad, en el que revisará al alza las previsiones de crecimiento, pondrá a punto el resto de las perspectivas macro, la estrategia fiscal, las proyecciones de deuda pública e informará de la evolución de las cuentas autonómicas y locales. En dos meses, llevará al Congreso el techo de gasto para 2016, antesala de los Presupuestos que ya se han comenzado a perfilar desde el Ministerio de Hacienda. Este techo de gasto será aprobado un mes después de las elecciones municipales y autonómicas, fundamentales también para conocer el músculo con el que los dos grandes partidos, así como Podemos y Ciudadanos, encaran las legislativas previstas para noviembre.

La última vez que se declaró hábil el mes de agosto a efectos parlamentarios fue en 2011, cuando José Luis Rodríguez Zapatero promovió con la conformidad del PP la reforma que introdujo en la Constitución el principio de estabilidad presupuestaria, posteriormente cuestionado por Pedro Sánchez


Comentar | Comentarios 0

Tienes que estar registrado para poder escribir comentarios.

Puedes registrarte gratis aquí.

  • Comentarios…

Más comentarios

  • Mejores comentarios…
Volver arriba