Nacional Pablo Casado : 'Sí, claro que iría a La Tuerka. Estemos donde estemos, el discurso del PP resulta atractivo'

Para algunos es un cambio cosmético, apenas un soplo de aire fresco para un PP achicharrado. Responsable de una secretaría nueva, la de Comunicación, Pablo Casado es el encargado de insuflar vida a una organización a la que urge renovarse antes de unas generales muy complicadas. Sobre ése y otros temas habla Casado en esta entrevista.

“¿Estáis seguros de que no preferís una silla más baja?”, pregunta Pablo Casado(Palencia, 1981) refiriéndose a la banqueta colocada ante la cámara. “¿Sabéis qué ocurre? Me muevo mucho y me voy a salir del plano”. Para ser abogado, economista y diputado, Pablo Casado controla, y bastante, de telegenia e imagen. No en vano, hace algo más de un mes, Mariano Rajoy lo designó en el cargo de vicesecretario general de Comunicación del Partido Popular. La medida formaba parte de los llamados “mini cambios”, tras el varapalo electoral de los populares en las municipales y autonómicas. Y eso que Casado, de 34, ha sido ficha de José María Aznar y alguien muy cercano a Esperanza Aguirre, dos líderes que, por decir lo menos, han tenido una relación áspera con Mariano Rajoy.

La semana de su nombramiento, Casado ofreció 22 entrevistas. No es para menos, su perfil prometía cambios.

La semana de su nombramiento, Pablo Casado ofreció 22 entrevistas. No es para menos, su perfil prometía cambios. Y aunque para algunos su designación es un asunto cosmético, apenas un soplo de aire fresco para un PP achicharrado, lo cierto es que éste puede que sea uno de los escalones más importantes en la carrera política del actual diputado por Ávila en el grupo parlamentario popular. Designado portavoz del PP para la campaña de las elecciones municipales del pasado 24 de mayo, Pablo Casado, quien fuera presidente de Nuevas Generaciones de Madrid durante ocho años, se ha convertido en la cara más amable, joven y mediática del PP. Se mueve en los platós como pez en el agua y hace honor a lo que dicen sobre él -por igual- amigos y detractores: que se trata de alguien cercano, educado y que sabe encajar los golpes. Mandíbula de acero, sin duda, Casado no afloja la sonrisa ni en una ocasión. Y eso que son casi las ocho de un jueves de un verano en el que todo parece derretirse fulminado por la brisa pesada y caliente.

-¿Iría usted a La Tuerka?

-Sí iría, claro. Incluso, yo no sé si llegué a estar en la época en la que estuve en Madrid (...) Y hay que estar. Puedo decir, con modestia, que nuestro mensaje es suficientemente bueno como para que, estemos donde estemos, consigamos hilvanar un discurso atractivo.

Sentado como él mismo ha dispuesto, en una silla con respaldar, Pablo Casado ataja preguntas que pretenden, deliberadamente, incomodar; por aquello de comprobar qué de cierto tiene todo de cuanto él se dice. Pablo Casado no pierde el tiempo y se centra en colocar sus mensajes, y lo hace con educación y cordialidad: Artur Mas es un irresponsable y de independencia catalana, nada; el PP está unido y consciente del mensaje de las urnas; el Partido Socialista se atragantará con la tortilla de patatas que ha comido a dentelladas en reservados con Pablo Iglesias… Sobre episodios comunicacionales, hay tela que cortar, y bastante: desde las pantallas de plasma de Mariano Rajoy hasta la siempre díscola Esperanza Aguirre, que según él puede llegar a Cibeles antes de lo que muchos piensan. De esos temas –y otros más- conversa Casado en una entrevista de 30 minutos que terminó durando 50.

Casado hace honor a los que dicen sobre él por igual amigos y detractoress: alguien cercano, educado y que sabe encajar los golpes

-En un partido que tiene pocos jóvenes en su directiva, su aparición prometía cambios. Sin embargo, la permanencia de María Dolores Cospedal y el enroque de Rajoy dejaron el asunto en algo casi cosmético. ¿Con qué nos quedamos: renovación o no renovación?

-Yo diría que es una renovación integradora. Es como un periódico en el que renuevan a los jefes de sección pero se mantiene la línea editorial. El presidente del partido sigue siendo un presidente que ha ganado unas elecciones hace menos de cuatro años, con la mayoría absoluta más importante que ha habido en España y que sigue teniendo el apoyo de todo su partido y las estructuras territoriales; y la secretaria general también. Lo que se ha hecho es una renovación por adición. Yo ya estaba en la casa. Me he ocupado, simplemente, de una nueva vicesecretaría. Javier Maroto, Andrea Levy, Fernando Maíllo también. Yo creo que en nuestro partido hay que hacer compatible la experiencia con las nuevas caras. La experiencia es un grado y lo es, sobre todo, cuando gobiernas en una época de una crisis tan complicada. Como padre de dos hijos, valoro que mi voto vaya a alguien, en el caso de Rajoy, que sabe gestionar: desde una diputación hasta una comunidad autónoma, cuatros ministerios y ahora el gobierno. Eso nos diferencia de los nuevos partidos, que se basan en el DNI, y algunos hasta se han atrevido a decir hasta qué edad se puede regenerar España. Conozco muchos viejos jóvenes y muchos jóvenes viejos. Los de Podemos me parecen unos jóvenes anaftalinados, con las mismas ideas que fracasaron ya en el siglo pasado. No se han dado cuenta de que se cayó el muro de Berlín encima de ellos. Están enarbolando las banderas que han creado el fracaso en Latinoamérica o Grecia. En cambio, hay personas que pintan canas y son renovadoras. La juventud no es ni un hándicap ni un plus. Lo importante es un equipo potente.

-Si la experiencia es un grado, usted acumula algunos en el PP. Estuvo vinculado a Aznar y Esperanza a Aguirre, dos líderes percibidos como contrarios a Rajoy y sin embargo, eso no fue un obstáculo para que lo llamara a sus filas. ¿Qué vio Rajoy en usted?

-Yo lo que veo es que el partido está unido. Precisamente, hay que ser leal a tus jefes, a aquellas personas con las que has trabajado. He tenido la suerte de tener jefes con los que he aprendido y se han portado muy bien conmigo, como Esperanza Aguirre y José María Aznar y ahora con Mariano Rajoy tengo esa misma suerte. Rajoy es una persona que quiere sumar en el partido y José María Aznar ha sido imprescindible en el PP, prácticamente en su refundación. La relación entre ellos es buena. Lo hemos visto en la última campaña electoral de las municipales y las autonómicas. Aznar se implicó mucho y lanzó dos de los mensajes más importantes: que aquellos que se habían ido tenían que volver a casa, porque seguíamos siendo el mismo partido que respondía a sus expectativas, y el segundo: que los nuevos partidos que intentaban apelar al votante desencantado del PP no eran la solución.

"Tampoco hay que pensar que tener compromisarios sea menos democrático que hacer primarias. Aun así no tenemos líneas rojas"

-El compromiso de la conferencia política del PP son unas primarias, dígame ¿se va a librar Mariano Rajoy de ellas?

-Lo que se dijo en la conferencia política es que era un momento de debate interno para sacar las conclusiones en las que se pudiera basar el programa electoral. En esa conferencia política hablamos de cómo nos podíamos organizar internamente. En el PP tenemos un sistema muy democrático. Con cien firmas te puedes presentar a la presidencia del partido y quien es presidente del partido puede optar a la candidatura respectiva. Si es nacional, puede aspirar a la presidencia del gobierno; si es autonómico, a la cámara legislativa correspondiente. Eso en otros partidos no es así. En el Partido Socialista, se requiere un 5% para presentar la candidatura, que son decenas de miles de firmas, frente a las cien nuestras. Es más, en los partidos donde hay menos avales, que es el caso de Ciudadanos, hemos visto que es imposible hacer competencia al hiperliderazgo de Rivera, porque es el único que sale en la tele. En el caso de Podemos han presentado listas plancha, es decir, las listas oficialistas han pasado por encima de las otras. Pienso, sin embargo, que la democracia interna de los partidos o la forma en que se organizan es un debate de los partidos y los periodistas, que no interesa tanto a los ciudadanos. Ahora bien, sobre los demás puntos de la regeneración, pues hemos seguido adelante con la reforma electoral, que se presentó en el Congreso de los Diputados; queremos que gobierne quien ha ganado las elecciones y estamos en contra de los gobiernos de perdedores, es decir, que aquellos que perdieron en las urnas hagan alianzas poselectorales para manipular la voluntad de los ciudadanos. Otro punto de la regeneración es la limitación de los mandatos a ocho años. Que no haya acumulación de cargos. Todas esas medidas se plasmarán en el programa electoral.

-Insisto: las primarias. Hay unas fuerzas políticas que ejercen una resistencia. No me lo va a negar. ¿Cuentan con el apoyo de los barones del PP?

-Yo creo que el partido siempre ha demostrado que se adapta. Ya ha habido congresos asamblearios. Tampoco hay que pensar que tener compromisarios sea menos democrático que hacer primarias. Aun así no tenemos líneas rojas. Lo que adoptemos en el próximo congreso nacional, se aprobará. Lo que no admitimos es que otra formación política nos diga cómo tenemos que organizarnos.

"En los pactos políticos, Ciudadanos ha sido más exigente con nosotros que con el Partido Socialista"

-El tema pactos ha sido decisivo para formar gobiernos. Si el PP tuviese que hacer alianzas con Ciudadanos, ¿qué pasaría si Albert Rivera, para pactar con vosotros, impusiera como condición, que Rajoy no estuviese?

-Los pactos con Ciudadanos, ya lo hemos visto, por ejemplo en la Comunidad de Madrid, o Murcia o La Rioja, han acertado al apoyar la lista más votada, a pesar de que en Andalucía eso no nos ha venido tan bien, lo que sí que hemos dicho es que ha habido cierta asimetría en las exigencias. En los pactos políticos, Ciudadanos ha sido más exigente con nosotros que con el Partido Socialista, porque en Andalucía no han montado una comisión de investigación sobre los gobiernos anteriores o han permitido que hubiese imputados, o han permitido que hubiese ni siquiera un consejo consultivo. Pero como las peticiones que han realizado, muchas de ellas ya las hemos hecho y muchas de ellas ya estaban en nuestro programa, y otras eran asumibles, no hemos tenido problema en alcanzar pactos de gobierno que hemos creído que son positivos para los ciudadanos. Sin embargo, en el tema de las primarias, lo que ha dicho Cristina Cifuentes es que, por su parte, no tiene inconveniente pero que se aprobará en un congreso nacional. No depende de Cristina Cifuentes aprobar algo que corresponde a los 800.000 militantes en un espectro nacional. Pero más allá de eso, yo con Ciudadanos me siento cómodo en dos cuestiones importantes: la unidad de España, tan puesta en riesgo en Cataluña, y el respeto al sistema de la transición. Y sin embargo hay en otras que no estoy de acuerdo, y lo he dicho: no estoy de acuerdo en el tema del AVE, no estoy de acuerdo en la subida e impuestos, no estoy de acuerdo en la federalización con instituciones y fiscalidad, ni en el debate de la eutanasia, las drogas o prostitución, porque creo que en este momento hay problemas más acuciantes; ni en la inmersión lingüística… pero eso es una cuestión programática que se puede debatir. La diferencia es que con Podemos no es posible debatir, porque están en una base distintas. No respetan el sistema en el que estamos. Que no será tan de casta cuando ha permitido que pasen de la tienda de campaña al gobierno de Madrid en apenas unos meses.

-El problema del PP no es Podemos, o no del todo. En Cataluña, Ciudadanos os ha ganado terreno.

-En Cataluña esta última semana hemos dicho que queremos hacer una moción de censura contra Artur Mas. Que todos los partidos que no somos Convergencia, Esquerra y la Cup, es decir PP, PSOE, C’s, Unió incluso Iniciativa per Cataluña, sumaríamos los votos suficientes para hacer una moción de censura contra un irresponsable como Artur Mas, que permitiría no adelantar las elecciones y dar una gobernabilidad, que es lo que quieren los catalanes: menos cortinas de huma secesionistas y quieren resolver un problema de ausencia de gestión y de demasiada corrupción tras décadas de nacionalismo. Hay que retratarse y el problema que tiene Cataluña es la independencia. Y Artur Mas tiene que saberlo: Cataluña nunca va a ser independiente, entre otras cosa porque nunca lo ha sido.

-Ha dicho la palabra clave: retratarse. Dentro de su propio partido hay voces críticas que reprochan a Mariano Rajoy hacer lo contrario de eso: ser pasivo y poco claro en el tema catalán.

-No lo creo. La sociedad catalana acabaría dividiéndose antes que Cataluña del resto de España. Cataluña no es un ente distinto. Es una parte esencial de España, por historia y por afectos. Ha sido siempre una tierra de inmigración, que ha recibido y aportado solidariamente al resto de España, al igual que el resto de las comunidades ha aportado lo mejor de sí mismo en el progreso de los catalanes. El nuestro no es un mensaje el miedo. Queremos a los catalanes. Cataluña es parte esencial de España. Ese terreno, que por la propaganda secesionista han intentado implantar incluso fuera de España, no es real. Las elecciones no son un plebiscito y por supuesto no se va a permitir que se convoquen como elecciones plebiscitarias.

"El panorama de cara a las generales es, por desgracia, polarizado", asegura Pablo Casado.

-El PP ha atravesado un largo desierto en esta legislatura: Bárcenas; un gran golpe electoral, las municipales y la falta de autocrítica de Rajoy y finalmente las nuevas fuerzas que os quitan votos. ¿Dónde está el peor enemigo político del PP, dentro o fuera?

-En la abstención. Por las encuestas que tenemos y los resultados electorales de las municipales y autonómicas, tenemos que movilizar a ese votante que no ha cambiado de partido y que simplemente se ha quedado en casa, porque probablemente no hemos sido lo suficientemente convincentes, cercanos e incluso sugerentes como para merecer su confianza. El votante siempre tiene la razón y nosotros hemos escuchado las urnas en mayo. Es verdad que hemos ganado las elecciones en mayo. Pero las ganamos con un margen insuficiente como para gobernar en todas las comunidades y ayuntamientos donde antes lo hacíamos. Y el PP es un partido ganador. Le gusta ganar, no empatar. Sólo gobernando podemos aplicar un programa y un ideario y unos principios que pensamos que son los mejore para España. Desde esa óptica, el panorama de cara a las generales es, por desgracia, polarizado: tenemos a un Partido Socialista instalado en la radicalidad, que no sólo se deja apoyar por la izquierda radical y los nacionalistas secesionistas sino que incluso ha sido su muleta y le ha regalado gobiernos como en Badalona o en Madrid, Zaragoza, Cádiz o Barcelona, eso no siempre pasaba, la izquierda siempre pactaba pero a favor del Partido Socialista, que no regalaba gobiernos a la radicalidad extrema, y del otro lado, tenemos a un Partido Popular que se ha quedado con un centro derecha y con un centro moderado, que tiene que están viendo cómo Pedro Sanchez, por mucho que se envuelva en bandera española permite que esté la estelada ondeando en Badalona o permite, yéndose a reservados con Pablo Iglesias a tomar tortilla, hacer gobiernos tan escandalosos como el de Carmena, con la señora Rita Maestre que dijo cosas como ‘arderéis como ene l 36’, o con el señor Zapata, que se reía del Holocausto de Irene Villa, o con el señor Soto, que dijo que había que guillotinar a Gallardón. ¿Eso es la socialdemocracia moderna? ¿Ese es el cambio al que apelan Carmena y Sánchez?

"El tema Bárcenas ha tenido un coste tremendo en las urnas...Y por eso yo creo que Rajoy actuó con contundencia"

- Bárcenas, le pediría que me conteste, por favor. Es un tema importante.

-El tema Bárcenas ha tenido un coste tremendo en las urnas. Los españoles están indignados con los casos de corrupción, incluso cuando son casos de corrupción que ocurren en el seno de las organizaciones y no tienen que ver con fondos públicos como en el caso de los ERE, que es un expolio de 6.000 millones de euros a los parados y a los fondos públicos. Y por eso yo creo que Rajoy actuó con contundencia. Primero pidiendo perdón, diciendo: confiamos en una persona que a la vista de los acontecimientos no merecía nuestra confianza; segundo, expulsándolo y cesándolo, así como llevándolo ante la justicia como acusación particular y tercero, que es lo más importante, legislando para que nunca más sucediera algo así. Y eso hay que decirlo: que quien la ha hecho la está pagando y la va a pagar. Y aunque los ciudadanos estén indignados, y con razón, con los casos que ahora afloran, pueden tener la certeza de que en el PP si alguien ha hecho algo mal, está fuera y hemos encausado para que no vuelva a ocurrir.

-Sin embargo queda la sensación de que hay más por destapar.

-Los procedimientos son tan largos de que hay una sensación de impunidad a veces excesiva. Si te pasas seis años oyendo hablar de un caso y la noticia de la apertura de juicio oral, de levantamiento de secreto de sumario o del cierre del auto de instrucción, parecen casos nuevos, cuando en realidad se trata de los mismos casos. Hay que intentar explicar a la gente que los casos existentes han aflorado. Hemos visto cómo la fiscalía, la agencia tributaria y los jueces han actuado con total independencia.

"El plasma que se utilizó en aquella sala de prensa no fue un desprecio a los periodistas sino una novedad, una deferencia"

-Ha hablado del votante del PP. Pero dígame cuál Partido Popular le habla a cuál votante: ¿A qué votante le habla el PP de la reforma del aborto de Gallardón? ¿Y a cuál le habla el PP de Cristina Cifuentes o el de Soraya Sáez de Santa María?

-El Partido Popular que hicieron Aznar y Mariano Rajoy en su momento buscaba generar una formación política, que es la segunda más grande de Europa sólo detrás de la CDU, en la que cualquier persona que no se sintiera de izquierdas, se sintiera representada. Aquí tenemos liberales, democristianos, conservadores, es decir, gente que se siente representada en un proyecto incluyente pero identificada con valores comunes, aun teniendo formas distintas de pensar y expresarnos.

-¿Se han matizado las tensiones entre Moncloa y Génova?

-Yo lo que puedo ver es que hay una coordinación muy buena. Cuando estamos en el comité de coordinación con Rajoy, que es quien hace que la coordinación, es perfecta. Moragas, que es el jefe de campaña, también es el jefe de gabinete de gobierno. Además, en lo que a mi contraparte respecta, que es el equipo de comunicación de Moncloa, tenemos una relación fluida. Incluso en cuanto a la labor sectorial, estamos en constante comunicación a la hora de vertebrar el partido. La labor de la secretaria general es muy importante. Vamos a ver varias campañas en las que van a participar los ministros. Una campaña social que presentó Javier Maroto, una ruta en la que iremos a visitar a todos los colectivos; la campaña Cumplimos. La lanzaremos el próximo lunes y desglosaremos el 93% del programa electoral cumplido, para dar cuenta de lo que hemos hecho, con secretarios de Estado….

- Usted es un hombre mediático. Dígame, y le hablo de Rajoy: ¿cómo pasamos de la pantalla de plasma a la bicicleta en Madrid Río? Eso no fue verosímil. Y usted lo sabe.

-La pantalla de plasma quien la ha utilizado ha sido Pablo Iglesias, que fue a Telecinco y dijo, iré con las preguntas que yo diga y los colabores que yo pida. El plasma que se ha utilizado en esta sala de prensa no fue un desprecio a los periodistas sino una novedad. Las reuniones internas del partido se abrían a la prensa por primera vez y se retransmitían a la prensa a través de una pantalla. La retransmisión de las reuniones internas no es un desprecio, sino una deferencia. Pero es verdad lo que usted dice: soy un entusiasta de los medios de comunicación. Llevo casi seis años yendo a tertulias semanalmente. Pienso que no hay que matar al mensajero. Siempre hay que estar en todas las plazas para que no ocupen tu espacio, incluso en aquella en las que ideológicamente no son afines. Es lo que estamos haciendo ahora. Tenemos que ir con un mensaje más claro y cercano. Tenemos que hacer un gran esfuerzo: más redes sociales, medios digitales, la televisión… Cada vez la gente consume más información en medios nuevos, el partido tiene que adaptarse a las nuevas tecnología, pero con plena disponibilidad para con los medios. Estar estar disponible para los medios es estar disponible para los ciudadanos.

"Esperanza Aguirre comunicacionalmente es un fenómeno. Quién sabe si a lo mejor va a ser alcaldesa antes de lo que algunos se creen"

-Si lo invitan a la Tuerka, ¿iría?

-Sí iría, claro. Incluso, yo no sé si llegué a estar en la época en la que estuve en Madrid. Sé que en TeleVallecas llegué a estar. Y en la Tuerka ha estado gente de Nuevas Generaciones, probablemente con Pablo Iglesias como presentador. He estado en todos los programas y hay que estar. Puedo decir, con modestia, que nuestro mensaje es suficientemente bueno como para que, estemos donde estemos, consigamos hilvanar un discurso atractivo. Es importante estar donde la gente está: las redes sociales, la televisión y el panorama ha cambiado. Ya no tenemos que hacer grandes mítines en plazas de toros, sino tuiteando todo lo que hacemos.

-¿Qué le reprocha comunicacionalmente al PP?

-Yo creo que no hemos tenido la capacidad de llegar a todos los sitios. La parrilla política se ha multiplicado por diez. Todas las cadenas hablan de política todo el tiempo. Y eso ha costado cubrirlo. Mariano Rajoy intenta que comuniquemos más en la calle. Que estemos fuera. Más en las redes sociales y menos en los despechos. Eso es el cambio. Y el segundo reproche es que hemos dedicado más tiempo a la gestión que a contar lo que estábamos haciendo y de eso el contribuyente no puede tener queja, porque se paga al gobierno para que gestione, no para que haga propaganda , pero hay una responsabilidad de informar qué se está haciendo. Sobre todo, cuando las cifras son incontestables. Ni Pedro Sanchez ni Pablo Iglesias han podido hacer ni decir nada con la EPA. Claro, mientras cuatro millones de españoles estén en el pero paro el discurso no puede ser triunfalista.

-¿Qué hacer con históricos como Esperanza Aguirre? Comunicacionalmente es complicada, va por libre.

-Esperanza Aguirre comunicacionalmente es un fenómeno. Que a los periodistas os encanta, además: es una persona que habla tan claro y que siempre está disponible para los medios. Esperanza tiene una labor muy importante al frente del grupo popular en el Ayuntamiento de Madrid, porque ese gobierno de coalición no tiene mucho recorrido. Antonio Miguel Carmona, lo conozco bien, está tremendamente incómodo. Se encuentra con unos socios de gobierno que son imposibles de manejar. La propia Carmena ni siquiera se aclara con su grupo parlamentario, lo último ha sido una Web para controlar lo que dicen los periodistas, eso es lo que hacer Correa o Maduro. Esperanza tiene que hacer lo que está haciendo y quién sabe si a lo mejor va a ser alcaldesa antes de lo que algunos se creen. Si se rompe el pacto de gobierno y a Carmena no le hacen caso, como no le están haciendo, en el momento en que se fracture y Pedro Sánchez deje de tragar con las imposiciones de aquellos a los que llamaba bolivarianos populistas, con un solo concejal que se canse, el PP gobernaría el Ayuntamiento de Madrid, que es lo que querían los ciudadanos madrileños antes del reservado de la tortilla de Iglesias y Sánchez.

-Para cerrar ya. Su formación académica es destacadísima. Se considerad liberal, ¿cierto?

-Sí.

-Sin embargo, resulta contradictorio, porque no ha trabajo usted nunca en la empresa privada..

-Sí, trabajé unos meses en banca y permanecí como asesor técnico en una consejería sin estar afiliado y … luego pues ya accedí a las listas autonómica, que también estuve haciendo miespecialidad, la portavocía de Justicia. Luego estuve haciendo unos años más. He estad vinculado al mundo académico: Georgetown y John Hopkins, por cierto, sigo siendo coordinador de un programa trasatlántico en la SAIS (School of Advanced International Studies) , la facultad de política internacional más prestigiosa del mundo. En política hay que especializarse y yo me he especializado en política internacional. Mientras sigas especializándote y te recicles y adaptes a los nuevos retos, ya sea como funcionario o en la gestión pública pero con al independencia de que si no eres elegido en noviembre, puedes volver una universidad para seguir pagando la hipoteca. Como padre de dos hijos y padre de familia, eso me obsesiona.


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