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El 'gran hermano' de Botella: las 8.000 cámaras de los autobuses urbanos se conectarán a la Policía

En plena polémica por los malos resultados de los últimos ‘experimentos’ tecnológicos del Ayuntamiento de Madrid, la alcaldesa anuncia un nuevo sistema de seguridad muchos meses antes de que pueda estar operativo.  

Elecciones a la vista, época de anuncios. A un año de los comicios municipales, la alcaldesa Ana Botella ha empezado a hacer guiños a los madrileños para captar votos para su partido mientras no despeje la duda de su candidatura. A la eliminación de los parquímetros en tres de los barrios que reclaman su retirada, la supresión de la tasa de basuras en 2015, y la veintena de pequeños anuncios que Botella relató este viernes en el último debate sobre el estado de la ciudad de la legislatura, hay que sumar la intención de instalar nuevas cámaras de videovigilancia en el centro de Madrid y la idea de conectar las cámaras de los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) con el centro de vigilancia de la Policía para mayor seguridad. Otra novedad tecnológica para la que aún no hay nada preparado.

Faltan muchos meses para que este sistema comience a estar operativo, pero lo cierto es que las dos últimas experiencias tecnológicas del Ayuntamiento de Madrid no hacen pensar que su instalación se vaya a llevar a cabo ni con prontitud, ni exenta de imprevistos. Casi un mes después de instalarse los nuevos parquímetros se siguen viendo colas de usuarios que pierden la paciencia intentando sacar el ticket, molestos porque los aparatos son complicados y dan problemas. Qué decir del servicio de alquiler de bicis públicas: Bicimad se inauguró casi dos meses después de lo previsto y de forma desastrosa, con fallos en las estaciones y en los sistemas informáticos durante varios días.

El sistema actual, dotado con 8.000 cámaras, permite enviar las imágenes al servidor central de la EMT cuando se acciona una alarma. El reto es que sea la Policía quien reciba esas imágenes en tiempo real

Aunque desde 2010 las 8.000 cámaras instaladas en los 1.900 autobuses de la EMT permiten grabar imágenes de lo que ocurre dentro en cada uno de los coches, ahora el equipo de Botella deberá adaptar el sistema para que los agentes reciban esas imágenes directamente en el centro de vigilancia cuando se produzca algún tipo de incidente. La empresa municipal tiene actualmente un Centro de Recepción de Alarmas (CRA) que gestiona las imágenes y alertas “y desde donde se inician los procedimientos y protocolos de actuación y seguridad correspondientes”, señalan desde la EMT.

El sistema actual permite la grabación permanente y la transmisión de los vídeos al centro de alarmas en caso de que el conductor accione un dispositivo del que dispone para casos no solo de robo, sino también de emergencias sanitarias. Si el conductor no activa este sistema de gestión y de comunicación inalámbrica, las imágenes que se graban se van borrando de forma automática en un periodo de cinco a siete días. Si el conductor activa la alarma, las imágenes se transmiten y graban en tiempo real a través de un sistema UMTS/HSDPA al servidor central de la EMT. “Siempre con la utilización de sistemas encriptados”, explican. Esas imágenes se guardan durante 30 días por si fueran necesarias y se destruyen salvo que sean solicitadas por la Policía o el juzgado.

La EMT registra dentro de sus autobuses uno de los índices de incidentes más bajo de Europa, pero reconoce cierta descoordinación a la hora de aportar el vídeo de una incidencia a una denuncia

Ese centro cuenta con personal de una contrata para las cuestiones técnicas, pero son los empleados de la EMT quienes llaman a la Policía en el momento en el que se produce una urgencia. El próximo reto es poder enviar esas imágenes en tiempo real a la Policía Municipal y que los agentes puedan acudir más rápidamente si se produce un incidente que requiera su presencia. El método sería parecido al que se utiliza en el Metro, donde se van haciendo barridos y cuando el conductor del tren llama porque se detecta una urgencia, el agente pincha la cámara concreta. Además, las imágenes que lleguen a la Policía irán acompañadas de sonido.

Una buena idea, "si es que funciona..."

La idea satisface a las fuentes sindicales consultadas por este diario, que aseguran que este nuevo sistema aportará más seguridad. “En las líneas circulares son muy habituales los carteristas”, reconocen. La oposición también ve la iniciativa con buenos ojos, aunque dudan de su efectividad. “Es una buena idea, otra cosa es que funcione, porque si lo hace como los parquímetros y las bicis…”, desconfía Ruth Porta, concejal del grupo municipal socialista. “Está siendo una temporada de muchos anuncios y pocos aciertos”, añade.

Según la EMT, la empresa registra dentro de sus autobuses uno de los índices de incidentes más bajo de Europa, que cifra en un 0,13 por cada millón de viajeros. Este sistema de grabación, explican, “está permitiendo identificar y resolver diferentes tipos de situaciones e incidentes”. Sin embargo, personas que conocen el procedimiento indican que aún hay problemas de coordinación, pues es raro que una denuncia por robo de una cartera se complete con la inmovilización del vídeo del autobús donde se ha producido el hurto y la búsqueda del ladrón.

Controlar el interior, no vigilar el carril bus

El sistema VEA, de "seguridad preventiva" como lo calificó en su presentación el entonces alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, permite ver sólo en el interior del vehículo. “En ningún momento se enfoca al conductor o a la calle”, señalan en la EMT. Fuentes de la empresa niegan que se vayan a instalar cámaras en los autobuses para vigilar el carril bus tal y como se ha difundido en las redes sociales. Para este fin, se emplea una cámara que hace fotos de posibles infracciones, las cuales se presentan junto a una denuncia a la Policía Municipal.

El sistema permite documentar los incidentes ocurridos dentro del vehículo, pero también actúa como elemento disuasorio

La sociedad pública sí que experimentó con un ensayo piloto en el que se colocaron cinco cámaras en otros tantos buses, pero el proyecto fue retirado porque la Agencia de Protección de Datos puso pegas al sistema. Incluso hubo alguna empresa del sector en el norte de España que fue multada por utilizarlo de manera habitual. Igualmente, el presupuesto era muy elevado para una época de restricciones económicas. En este caso, la Agencia no ve vulneración de derechos alguna en la conexión entre las cámaras de los autobuses y la Policía.

Sistema de alarma y efecto disuasorio

Fuentes de la EMT indicaron que las grabaciones permiten “documentar situaciones de alarma, accidente, incidente o emergencia a bordo del autobús”, así como actuar como elemento disuasorio contra personas que quieren actuar dentro del vehículo. Este sistema ha permitido aclarar un total de 3.060 incidentes en el año 2012 y 3.198 en 2013. Se trata de actos vandálicos, que representan cerca del 25%, pintadas, altercados entre viajeros, caídas, infracciones, uso fraudulento de billetes o abonos, consumo de tabaco, amenazas o agresiones.


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