El líder socialista multiplica sus contactos con los sectores económicos para transmitirles sosiego

Pedro Sánchez tranquiliza a embajadores e inversores extranjeros: “El PSOE no se ha podemizado”

Los pactos del PSOE con Podemos en numerosos territorios después de las elecciones de mayo han alarmado a los inversores extranjeros y a algunas embajadas importantes, con los que Pedro Sánchez y su equipo de colaboradores han iniciado una ronda de contactos para transmitirles el siguiente mensaje tranquilizador: “No nos hemos podemizado”.

Pedro Sánchez, en un encuentro reciente con el presidente del Círculo de Economía, Antón Costas.
Pedro Sánchez, en un encuentro reciente con el presidente del Círculo de Economía, Antón Costas. EFE

En la dirección del PSOE se ha tomado buena nota de la alarma que ha provocado en algunas embajadas clave, en los grandes fondos de inversión, agencias de rating y organizaciones empresariales,los pactos zurcidos con Podemos y organizaciones afines después del 24 de mayo. Para aplacar este nerviosismo, el propio Pedro Sánchez ha asumido en persona la tarea de contactar con analistas financieros, embajadas y cámaras de comercio, con el fin de transmitirles que su carácter tiene que ver poco con el populismo y está muy lejos de caer en las garras de la demagogia y de la izquierda radical. Los dirigentes socialistas se han reunido ya con la mayoría de los diplomáticos que representan en Madrid a los países de la eurozona y también con los americanos. Con la Cámara de Comercio Americana han mantenido dos entrevistas recientes dentro de este mismo objetivo.

Pedro Sánchez se esfuerza en acentuar las diferencias que mantiene con Podemos en sus contactos con los inversores

“Lo que nos está transmitiendo la mayoría de los embajadores, inversores y analistas no es tanto el miedo a que gobernemos nosotros, como a que lo haga Podemos”, refieren fuentes socialistas conocedoras de estos encuentros. Pedro Sánchez les ha trasladado que el compromiso de su partido con la estabilidad presupuestaria y con los objetivos de déficit fijados por Bruselas, están vigentes, aunque desde un futuro Gobierno puedan renegociarse los calendarios y las fases de los ajustes. De hecho, en el programa en el que trabajan los socialistas figura la promesa de rebajar el rating de deuda/PIB. Ninguna de las ofertas electorales esbozadas hasta ahora por el PSOE, entre ellas la de alcanzar un gran pacto para frenar la pobreza infantil, un plan para reindustrializar el país, un programa de rescate para las familias sin ingresos o el aumento del salario mínimo interprofesional, violarán el compromiso de reducir el déficit, aseguran las fuentes.

Sánchez y su equipo han recordado a sus interlocutores que están avalados por 20 años de gobiernos socialistas en los que “imperó el sentido de Estado”. “No nos hemos podemizado”, insisten en Ferraz, donde se da por descontado que uno de los ejes principales de la campaña electoral del Gobierno consistirá en explotar a fondo los pactos sellados por el PSOE en cientos de ayuntamientos con las organizaciones satélites de Pablo Iglesias para demostrar que ha perdido la centralidad y ha virado hacia la extrema izquierda.

“Lo que estamos trasladando a los inversores es que nosotros mantenemos grandes diferencias con Podemos, vamos a garantizar un cambio tranquilo y que este cambio será conveniente para que mejore la política económica”, asegura un alto cargo socialista, convencido de que la herencia que podría recibir Pedro Sánchez de Rajoy no dará para muchas alegrías presupuestarias, “aunque sí para hacer importantes gestos”.

Conferencia programática para septiembre

El PSOE tiene previsto poner blanco sobre negro su programa en septiembre y presentarlo en una conferencia para, más tarde, desagregarlo en actos sectoriales con el acompañamiento de los diversos colectivos sociales. Sanchez intentará transmitir participación y cercanía y también demostrar que los acuerdos con otras fuerzas políticas no han desnaturalizado los principios sobre los que tradicionalmente se han asentado los programas electorales de su partido.

“No teníamos margen para dar la espalda a acuerdos con la izquierda en comunidades y ayuntamientos. Si el electorado hubiera detectado que abríamos la puerta a que el PP siguiera gobernando buena parte de las instituciones, estaríamos muertos como organización”, reflexiona un veterano parlamentario.

En el PSOE se reconoce que en los pactos no ha marcado con claridad las líneas rojas, al contrario que Ciudadanos

En lo que sí ha fallado el PSOE, abunda un exministro que trabajó para varios Gobiernos de Zapatero, es en prescindir de líneas rojas. “Deberíamos haber hecho como Ciudadanos, marcar con claridad nuestras líneas rojas para no dar la sensación de que tragamos con todo. Y esto, hay que reconocerlo, no hemos sido capaces de gestionarlo bien”, concluye.

Si bien en los acuerdos municipales y autonómicos han prevalecido las alianzas con Podemos, en el PSOE no se descarta que después de las elecciones generales, si Pedro Sánchez es el más votado, pueda negociar una formación de Gobierno con Ciudadanos. Aunque la sintonía entre Sánchez y Albert Rivera necesita mejoras, añaden las fuentes, ambos tienen claro que el éxito se sitúa en la centralidad política. Este es un mensaje que también ha estado presente en las conversaciones que está manteniendo el secretario general con el mundo financiero y empresarial.


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