La opinión mayoritaria es que el madrileño eludirá convocar las primarias en noviembre para elegir el cartel electoral

Pedro Sánchez se aúpa al liderazgo del PSOE con el apoyo de Susana Díaz y del 31% de la militancia

El PSOE ha culminado este domingo la primera fase del relevo de Alfredo Pérez Rubalcaba con la elección del diputado madrileño Pedro Sánchez como nuevo secretario general. Arranca su liderazgo con plomo en las alas: solo ha sido apoyado por el 31% de la militancia, un cierto naufragio para este “día histórico” que pregonaba su partido. Si se toma como referencia el voto emitido, el nuevo líder ha sido amparado por el 48% de los afiliados, frente al 36% de Eduardo Madina y el 15% de José Antonio Pérez Tapias.

Pedro Sánchez, 42 años, diputado por Madrid en el Congreso, economista de profesión. Con este bagaje ha llegado a la secretaría general de su partido al haber conseguido el 48% de los votos emitidos: 62.472 frente a 129.403.Sus dos contrincantes, Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias, han obtenido el 36% y el 15% de los apoyos, respectivamente. En el último quinquenio, los socialistas han perdido más de 200.000 militantes como consecuencia del liderazgo protagonizado entre 2000 y 2011 por José Luis Rodríguez Zapatero y este domingo su partido ni siquiera ha sido capaz de movilizar a un censo que se ha evidenciado claramente inflado: casi 69.000 afiliados se han quedado en casa.

El diputado madrileño ha sido elegido secretario general gracias al apoyo de Andalucía, pero sin una mayoría apabullante

Este domingo estaban convocados a votar  en toda España los 198.123 militantes socialistas para la elección del nuevo secretario general y de ellos ha participado en el proceso el 65% del total. La mayoría se ha decantado por Pedro Sánchez como sustituto de Alfredo Pérez Rubalcaba. Pero no ha sido una mayoría apabullante que le vaya a servir para presumir de liderazgo ni tampoco de autoridad, todo lo contrario: solo le han respaldado para el cargo poco más de 62.000 afiliados, el 31% del censo total, lo que le resta la superioridad que buscaba para conducir a esta formación por la larga travesía del desierto que le espera todavía para recomponer su cohesión interna. De hecho, este resultado introduce una cierta inestabilidad, si cabe, en el Partido Socialista, aunque tampoco se ha dado la peor combinación de todas: una participación todavía más baja y un resultado bastante ajustado entre los principales aspirantes a dirigir el partido. Al final, la participación no ha sido tan reducida como muchos temían y la distancia que le ha sacado Sánchez a Madina supera los 12 puntos.

Andalucía sigue teniendo la sartén por el mango

El diputado madrileño tendrá que ser refrendado en el cargo por el congreso extraordinario previsto para los próximos días 26 y 27, en el que deberá negociar desde una posición de relativa debilidad una ejecutiva y un comité federal con las 17 federaciones que conviven en el PSOE. La andaluza, con 48.792 militantes, el 24,6% del total, seguirá teniendo la sartén por el mango y posiblemente se cobre el apoyo masivo que le ha dado a Pedro Sánchez: el 61% frente al 23% obtenido por Madina en esta comunidad. La impresión más extendida en el PSOE es que el nuevo secretario general ha quedado rehén de Susana Díaz, aunque también le pasarán factura en el congreso las federaciones de Cataluña, donde Madina le ha sacado tres puntos de ventaja a Sánchez, la valenciana y la madrileña. En estas dos últimas su victoria ha sido clara.

Madina ha obtenido más apoyos en solo seis comunidades, perdiendo en el País Vasco

Para componer el nuevo equipo de dirección del Partido Socialista, Sánchez tendrá que analizar de forma minuciosa el respaldo obtenido por la militancia en los distintos territorios. Este domingo, el madrileño ha conseguido superar a Madina en la mayoría de los territorios, 11 sobre 17, sobre todo en los que más militantes aportan al PSOE. Lo ha hecho en Andalucía, en Madrid, con el 43% frente al 38%, y en la comunidad valenciana, con el 44% frente al 41%. Además, Pedro Sánchez ha tomado ventaja sobre Madina en Aragón, Baleares, Canarias, Castilla La Mancha, Galicia y La Rioja. El vasco ni siquiera ha ganado en su tierra y solo ha adelantado al madrileño en Cataluña, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Extremadura y Navarra.

Tarea pendiente de integración en la nueva ejecutiva

El nuevo secretario general ha apostado por una ejecutiva de integración y ahora lo que falta por ver es si incorpora a ella a Madina y a José Antonio Pérez Tapias, el representante de Izquierda Socialista que ha obtenido el 15% de los apoyos este domingo. Anoche prometió rodearse de un equipo "tan a la izquierda como la militancia de base", trabajar junto a UGT y construir un proyecto de izquierdas -mensaje a Podemos- que "no caiga ni en la demagogia ni el populismo". También se comprometió a hacer del PSOE un partido ganador.

Sánchez estrenará su liderazgo con otros compromisos muy concretos contraídos durante su campaña. Trabajará para que los altos cargos políticos tengan vetado su acceso a empresas privadas, para que dimitan del cargo en cuanto se les abra juicio oral, para que las formaciones políticas no puedan recibir más de 2.000 euros anuales de financiación privada y para reducir a cero el aforamiento de diputados y senadores. En su programa lleva, además, un freno a la actual reforma del aborto y una ley para regularizar la eutanasia.

Sánchez no promoverá una causa contra la Monarquía, pese a reivindicar la esencia republicana de su partido y tampoco apoyará un referéndum soberanista en Cataluña, aunque no se opone a que todos los españoles sean consultados después de una reforma constitucional de corte federal.

Pedro Sánchez ha tenido el cuidado de dejar en el aire la fecha de las primarias para elegir el candidato

Pero antes de que todas estas promesas se vean hechas realidad, al nuevo secretario general le toca despejar si concurrirá o no a las elecciones primarias previstas para el otoño y que un sector poderoso de la organización, encabezado por la federación andaluza, no quiere ver ni en pintura. El comité federal que salga del congreso de fin de mes tendrá que fijar la fecha de estas primarias para decidir el cartel electoral. Eduardo Madina, que no participa de los intereses de la andaluza Susana Díaz, se había comprometido a despejar esta incógnita a finales de noviembre, mientras que Pedro Sánchezha preferido dejar el enigma en el aire. Después de enojar a la presidenta andaluza por comprometerse también a convocar las primarias antes de Navidades, matizó diciendo que es una medida que corresponde tomar, en todo caso, “a todo el partido”. Muchos en la organización opinan que ahora, viéndose ya en la secretaría general, no llegará a celebrarlas, sobre todo teniendo en cuenta la opinión de la presidenta de la Junta: “Lo de las primarias es una americanada”, ha dicho a todos los que han pegado el oído.


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