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Rubalcaba se inspira en la experiencia de Schröder y Blair para disputar al PP el espacio de centro

La lucha abierta en el PSOE por el próximo cartel electoral será también ideológica. Frente a las posiciones más izquierdistas que defienden el madrileño Tomás Gómez o la catalana Carmen Chacón, el actual líder del partido es partidario de recuperar el espacio de centro partiendo de la experiencia que tuvieron los laboristas británicos y los socialdemócratas alemanes hasta que Schröder y Blair alcanzaron el poder.

Rubalcaba junto a Peer Steinbruck, candidato del SPD a la cancillería alemana, el año pasado en Berlín
Rubalcaba junto a Peer Steinbruck, candidato del SPD a la cancillería alemana, el año pasado en Berlín FLICKR / Partido Socialista

Los socialistas han retrasado su conferencia política hasta el mes de octubre y van a concurrir a ella muy divididos si se mantienen las actitudes ideológicas que ahora encabezan algunos de los dirigentes territoriales enfrentados a Rubalcaba. La disputa no se circunscribe solo a quien ocupará el cartel electoral en las próximas legislativas, previstas para 2016, sino también a la alternativa de gobierno y al programa con el que el PSOE intentará arrebatarle la hegemonía al Partido Popular de Mariano Rajoy.

La batalla por el próximo cartel electoral será también ideológica y se librará antes de la conferencia política prevista para octubre

Para el madrileño Tomás Gómez, para la catalana Carmen Chacón e, incluso, para el presidente andaluz, José Antonio Griñán, la oposición que está protagonizando Rubalcaba desde que se hizo con la secretaría general en el Congreso de Sevilla está siendo demasiado complaciente con el Gobierno en el ámbito económico y no está marcando los perfiles que servirían, en su opinión, para recuperar al votante tradicional del PSOE que en las pasadas elecciones se quedó en la abstención o se decantó por otras opciones políticas.

Rubalcaba y el equipo que le rodea en la actual ejecutiva federal no comparten este criterio. Muy al contrario, van a plantear un plan de acción para disputar al PP el espacio de centro, descartando cualquier tipo de viraje a la izquierda. Según fuentes socialistas, en esta estrategia pesan dos experiencias que están siendo tenidas muy en cuenta por la actual dirección de Ferraz: la de la socialdemocracia alemana y la del laborismo británico antes de que Gerhard Schröder y Tony Blair llegaran al poder en 1998 y 1997, respectivamente.

En el primer caso, antes de que las urnas le sonrieran,  el SPD tuvo que estar 16 años en la oposición, los mismos que disfrutaron los democristianos en el poder durante la etapa de Helmut Kohl. Los socialdemócratas germanos ganaron las elecciones después del giro ideológico impuesto por Schröder con el Neue Mitte (nuevo centro), inspirado en la Tercera Vía de Tony Blair y en el marketing electoral con el que Bill Clinton triunfó también en Estados Unidos. Durante sus siete años de mandato, Schöeder combatió como pudo la crisis económica y financiera que encaró Alemania entre 1998 y 2005 siendo duramente criticado por el ala izquierda de su partido por sus acciones de gobierno.

En el caso inglés, la actual dirección del PSOE tiene bien forjada la dura experiencia por la que atravesó el laborismo bajo el liderazgo de Michael Foot, quien dio la llave a los conservadores para establecerse en el poder durante 17 años, primero bajo el liderazgo de Margaret Thatcher y más tarde de John Major, hasta la victoria obtenida por Tony Blair.

Los socialdemócratas alemanes y los laboristas ingleses facilitaron gobiernos conservadores durante casi dos décadas por girar demasiado a la izquierda, se asegura en el equipo de Rubalcaba

El equipo de Rubalcaba está convencido de que sería un grave error desplazar ahora al PSOE hacia la izquierda puesto que este paso contribuiría a consolidar al PP en el Gobierno durante varias legislaturas y terminaría obligando a los socialistas a realizar un viaje de ida y vuelta y a quemar en este recorrido varios liderazgos.

Las espadas siguen en alto ya que la intención de Rubalcaba sigue siendo retrasar las elecciones primarias hasta que falte menos de un año para las legislativas, elaborando antes una alternativa de Gobierno que todavía está muy verde y en cuyas tripas aspira a entrar la conferencia prevista para octubre. De esta forma, se anticipa en los próximos meses una batalla ideológica dentro del primer partido de la oposición detrás de la que se esconden las ambiciones de todos los dirigentes que sueñan con auparse al próximo cartel electoral, incluido el propio Rubalcaba.


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